lunes, 22 de febrero de 2010

¿HABÉIS PROBADO ESTO?

... En mi caso, este truco que ahora os cuento es más fruto de la casualidad que de la pericia, por eso pregunto porque igual alguien ya lo usa habitualmente.

Os enseñaba en el post sobre limpieza, entre otras cosas, mi esponjita para la cara, comprada en una tienda de artículos de cosmética - vamos, que supuestamente está indicada para eso-. 

Pues bien, para lo que es la cara me iba muy bien porque al usarla sentía como "arrastraba" la suciedad y limpiaba en profundidad (con la ayuda del limpiador, of course, pero mejor que los tradicionales algodoncillos para ma gusto). Además, como tiene forma de corazón, iba "jugando" con las esquinillas para llegar a todos los ángulos de la cara.

Sin embargo, ... llegamos al punto chungo: la piel de los ojos, párpados, contorno... me la "rascaba" bastante. Por un lado, porque yo presiono, claro, ya que es una zona donde solemos aplicar bastantes productos; pero por otro por la textura de la esponja en sí.

Vamos, que para el final, andaba yo con los ojos como una Magdalena, pero sin lágrimas.
Así que recordé que tengo esponjas de bebé sin usar, guardadas desde la última compra, porque mi bebé ya tiene edad suficiente para usar una normal y esas no las había empezado.
Concretamente, las que yo suelo comprar son del mercadona y vienen en un paquete de dos. Son más caras de lo normal porque no son sintéticas, pero por los bebés ya se sabe, una no se lo piensa.

Pues bien, desde hoy os digo que pienso seguir comprándolas aunque mis hijas tengan canas: las usé para limpiarme y.., todo ventajas:

- Caben en el hueco de la palma, es decir, no estamos hablando de una esponja grande.
- Son super suaves para la piel, pero a la vez te permiten limpiar en condiciones. Si haces presión, "arrastras" más, pero no salen rojeces.
- Como tienen una textura porosa, absorben muy bien el producto de limpieza y lo mezclan bien con el agua.

Así que estoy encantada, si lo probáis o lo hacéis habitualmente, comentádmelo.

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