miércoles, 24 de marzo de 2010

ECHANDO MORROS

Una de mis blogueras favoritas elogiaba mis "morritos" el otro día en uno de los vídeos... y esto me hizo recordar a lo mal que salía en todas las  fotos durante mi adolescencia porque mi complejo de dientes y boca grandes me hacía apretar los labios en cuanto sentía un "click" de cámara, y aparecer por tanto en las fotos como enfurruñá.

Tonterías de la adolescencia,sí. Ni siquiera me pintaba los labios JAMÁS desde que una "amiga" me comentó que mis morros se veían desde kilómetros a la redonda cuando la pintaba.

Pero fue pasando el tiempo, fui madurando y aprendiendo... y le fui echando MORROS  al asunto. Jajaja. Pero morros psicológicos. En psicología es conocido el "efecto pygmalión" o "profecía autocumplida". Esto es cuando estamos convencidísimas de que algo va a salirnos bien/mal, y se acaba cumpliendo nuestra creencia. Otras veces, son los demás quienes nos predisponen a pensar de una u otra manera, pero el caso es que se termina cumpliendo.

Estoy harta de ver cómo compañeras van superconvencidas de que suspenderán el carné/tesis/oposición (ojo, yendo preparadas) y lo consiguen. ¡Bingo!. También tengo pruebas de lo contrario, yo misma y mis "morros" somos una de ellas.

Cuando alguien va a enfrentarse a una situación dura/difícil/incómoda en la vida, cuenta muchísimo el ánimo y, sobre todo, la autoconfianza que tiene esa persona en el desempeño de la acción. Es decir, si tengo un examen oral y me lo sé pero pienso que voy a tartamudear, quedarme en blanco, no saber responder a una ronda de preguntas... me saldrá todo fatal. 

Si voy a comerme el mundo (y al entrevistador/examinador/audiencia) mi propia seguridad me hace atractiva a los ojos y orejas del otro, y eso de por sí ya es un punto frente a lo bien/regular que yo haga mi desempeño.

Obviamente, pese a esto me puede ir mal en este tipo de situaciones, pero como voy en positivo, incluso mi propia interpretación de los resultados ("bueno, otra vez será") es mejor que cuando tengo un enfoque de poca confianza ("es que no tengo arreglo, en la vida seré capaz...").

¿Qué quiero decir con todo esto? Pues que ¡¡hay que echarle MORROS  a estas situaciones de la vida!! (ojo, no me refiero ni a gorronear ni a abusar de nadie, eso son otros morros, jajajaja y no me molan nada). Me refiero a:
- Conocer mis PUNTOS FUERTES (SÍ, TÚ TAMBIÉN LOS TIENES): sonrisa, capacidad de comunicarme, mirada... y explotarlos.
- Enfocar la situación desde un punto de vista REALISTA pero positivo: "de acuerdo, es un marrón que en esta entrevista estemos 100 candidatos, pero yo voy a echar toda la carne en el asador"...
- Relativizar la posibilidad de que TODO SALGA MAL: el mundo va a seguir girando, o sssea...

A mi, desde luego ME FUNCIONA: he aprobado una oposición muy dura, el carné de conducir, el examen de inglés del otro día... y muchas otras cosas (no solo, ojo, que yo voy preparada) pero si en parte gracias a esto. Conozco a gente mejor y más preparada que se quedó colgada por falta de perspectiva.

Así que chicas, probadlo y me contáis.... A ECHAR MORROS!!

Un beso!

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