miércoles, 3 de marzo de 2010

EL DOBLE (Y PARADÓJICO) MITO SOBRE LA PSICOLOGÍA

Bueno chicas, lo primero comentaos que se "ha ido" el interné aquí en el pueblo con tantas aguas y por eso no actualizo, aunque lo bueno es que a la vuelta tendré chorrazos de vídeos y demás. 

Y lo segundo es que aprovecho un hueco para subir este post rapidito, que es una reflexión sobre algo que me toca los windows levemente, como es la visión que tienen muchísimos mortales sobre la psicología.

Como vivimos en un país de prejuicios, el primer mito se viste de misterio, oscurandismo y casi-casi brujería; como si una persona que trabaja con aspectos psicológicos del ser humano fuese un chamán; me refiero a estas cosas con las que me encuentro a menudo:
  • PROFESOR: - A este niño le pasa algo, a ver si me lo miras...
  • Pues sí hijo, puedo mirarlo y requetemirarlo, y veo lo mismo que tú: un niño. Ni tengo una bola de cristal en el despacho ni han inventado el TAC que nos permita leer la oscura alma de los alumnos que dan porculo en clase. Vamos y si lo hubieran inventado, seguro que no entrarían en la pobre dotación de mi departamento.
  • MADRE: - Mi hijo es muy tímido, a ver si tú le hablas y...
  • Claro, y lo convierto en Paz Padilla, ¿no? Primero: la timidez es un rasgo de carácter como otro cualquiera, no es un trastorno salvo en casos discapacitantes (vamos que te de corte comprar el pan, no tengas amigos....); segundo, la palabra es poderosa, pero como para cambiar la personalidad o hábitos de alguien... uff, vamos, psicoterapeuta desde luego no soy.
  • OTRA MADRE: - A mi me parece que este niño está tomando algo, a ver si tú, que sabes de eso, se lo sacas...
  • Sí, sí, yo me pertrecho con mi péndulo y lo hipnotizo y verás como me lo cuenta a mí. O mejor, saco mis arreos de tortura para alumnos dificilillos... ¿vale?

...¡AY! La relación que establezco con mis alumnos, y por tanto, todo lo que construimos juntos (sí, ellos y yo, sin la primera parte no hay nada que hacer), se basa en la COMUNICACIÓN, la COMPRENSIÓN, la CONFIANZA y, por supuesto, el SENTIDO COMÚN. Y a menudo, el AFECTO, creo. Pero no puedo "sonsacar" (¡ni quiero!) a mis alumnos o "adivinar" que les pasa por saber de psicología.

Vamos al 2º mito: como la psicología se ha popularizado enormemente (vamos, yo me atrevería a decir que está de modísima desde hace más de 20 años), todos tenemos traumas, depresiones, fobias, adicciones.... Vamos, como decimos en Cádiz, unacajitadechuchería.
Me explico: no se trata de negar cosas que pasan, problemas o trastornos (entonces ¿cómo me gano yo mi jornal?), se trata de no CREAR problemas donde no los hay.
Que ya tenemos bastantes, digo yo.
  • Un niño que ODIA a su maestro (como odia un niño), no tiene fobia escolar, simplemente no le gusta como esa persona le trata o le ha tratado.
  • Una madre triste no tiene una depresión. Ojito con esto: podemos pasar épocas de tristezas, estados depresivos... Una depresión tarda años en curarse. O no se cura. No es algo para decir a la ligera.
  • Una adolescente a la que le da miedo hablar en público es tímida, o ha tenido alguna experiencia de humillación que tiene que superar, pero probablemente no tenga un trauma (pesadillas, ansiedad...)

...con esto, repito, no quiero restar importancia a los trastornos, sino resaltar que -gracias a dios- no son tan comunes como a menudo popularmente se comentan.

Vamos, que nuestras abuelas no podían permitirse el lujo de tener depresiones post-parto, estrés postvacacional, miedo escénico... y eran tan felices, coño!!

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