lunes, 19 de abril de 2010

Reciprocidad obligada

...pero qué ndafjgty va a contarnos esta ahora?, diréis.
Pues os pongo en situación y veréis como os ha pasado a todas...

Domingo por la tarde, tras fin de semana de relax-auto-impuesto. Mi hija mayor se va a un cumple con su papá y yo me quedo haciendo tiempo en casa con la peque para que no se aburra al rato de estar allí. Cuando calculo que es buena hora para llegar a tiempo de charlar un rato y volvernos todos,visto a la bebé y yo... pufff como no me apetece nada, tenis, vaqueros y cara-lavá. Ni pendientes llevaba (quienes me conocen bien saben que es casi tan raro para mí como ir sin bragas, jajajaja).

Llego a la celebración. Por allí estaba la mamá de la homenajeada, con outfit de perfecta anfitriona: bermudas y medias tupidas negras, taconazo, camiseta roja, pelo en trenza y maquillaje negro en ojos + rouge. La mujer estaba muy guapa, es cierto, pero yo, entretenida con los niños y la tarta, la saludé sin comentárselo. Tras charlar un rato y volverme con los niños, viene de nuevo:
- ¡¡Estás muy guapa!! - me dice (os juro que ni siquiera había dormido bien, ossea, que no podía ser tampoco porque mis queridas bolsas no estuviesen ayer invitadas al cumple).
- ¡¡Qué dices!! Si vengo de cualquier manera, con la chica, con tenis...
- Claro, mujer, para estar con niños...-me responde. Casi tengo que agarrarme los ojos con los dedos para no dirigir mi mirada a sus tacones de 10 cm., jajaja.
- Tú sí que estás guapa.- Terminé educadamente.

A lo que voy: me encanta echar piropos y recibirlos.

Leí en una de mis revistas de psicología que saber aceptar piropos es:
- De buena educación.
- Síntoma de buena autoestima.
- Una habilidad social.
Es verdad que tengo conocidas que te responden con un "¿queeeé, guapa yo? Si estoy horrible porque blablabla". Demuestra poca seguridad y te dejan un poco planchada, porque tu lo has dicho con todo tu corazón. Un simple "¡¡Gracias!!" o... "Este vestido es que me encanta, gracias" están mucho mejor para tí y para quien te ha dicho el piropo.

Pero el caso de ayer va por otros derroteros: hace referencia a quien tiene necesidad de autoafirmarse, o de que le regalen la oreja, amos, y lo busca desesperadamente. Llegando a veces a la contradicción (nuuunca me ha dicho que voy guapa cuando de verdad voy arreglada y ayer me lo dijo para oír su correspondiente halago, I mean).
Con la experiencia, he llegado a la conclusión de que si estas personas necesitan oir un piropo, echárselo es fácil y les ayuda. Y de buena educación. Así que correspondo, aunque no dejo de sentirme un poco rara e incómoda.

Cuando era adolescente no tragaba por ahí. Tenía una amiga con un tipazo cuando yo aún era una nena rechoncha y planísima (más que ahora, jajaja) que siempre se me quejaba de lo "gorda" que estaba.
Primero le decía "Anda ya, yo sí que estoy gorda,tú tienes un cuerpazo". Luego callaba. Al final, me hartó y un día le dije: "Es verdad, estás hecha una vaca". Jajajaja, qué mala, pero no volvió a darme la lata.

En fin, qué dificil es a veces relacionarnos con sinceridad y buena educación no? ¡¡Viva el piropo sincero y que sale de dentro!! Y, a quien necesite un piropo, se lo damos también, que para eso es gratis!!

¡¡Besos!!