miércoles, 5 de mayo de 2010

ATENCIÓN, TEMA CALENTITO… LAS CRÍTICAS (desde el punto de vista de las HHSS).

Todas sabemos qué es una crítica. También a menudo usamos los adjetivos “constructiva” (cuando la crítica me es provechosa para aprender algo) o “destructiva”, cuando no solo no me aporta nada, sino que además me afecta emocionalmente.

Hasta ahí, de primero de “relacionismo”. Ahora bien, ¿sabemos hacer críticas constructivas? ¿Sabemos aceptarlas? ¿Y responder a las destructivas? Espero que el post de hoy nos aporte algo en este sentido.

Cuando uno hace una crítica, en el fondo busca cambiar el comportamiento de una persona. Si yo le escribo a alguien en su blog. “Esa plantilla es preciosa, pero algo difícil de leer el color de la letra”, lo que pretendo es que la bloggera lo cambie.

…pero, en la “vida real” (curro, pareja, familia…) a veces es difícil decir ciertas cosas con tacto… Vamos a ver unas pautas… (como siempre, la negrita es de autor y lo otro mi interpretación).

  • ·         Elegir el momento. Cuando, por ejemplo, estamos discutiendo y nos viene una crítica a la cabeza, mejor sujetar la lengua. Hacer crítica en una discusión no ayuda a encontrar solución al problema que la provocó, sino que enfurece al prójimo. Amos, lo que toda la vida se ha llamado “echar cosas en cara”, a que sí?
  • ·         Las críticas de una en una.  Hombre, a nadie le gusta sentirse apedreado, pero a veces sin darnos cuenta caemos en el “A burro caído todo son palos”, ¿verdad?
  • ·         La técnica del Sandwich… está un poco vista, pero por si alguien no la conoce, consiste en introducir la crítica entre dos afirmaciones positivas. Ojo, no estoy hablando de ser más falsos que judas!! Simplemente está claro que si me dices algo positivo estaré más receptiva hacia la crítica. Además, los comentarios positivos deben ser sinceros, que aquí no estamos dando por sentao que nadie se haya caído de un guindo!! Jaajaja. Ej.: “El conjunto del look está genial, aunque no se ve muy bien difuminado. Desde luego, el labial te queda divino”. ¿Veis? Un sándwich total.
  • ·         Si en la crítica que vamos a hacer hay responsabilidad propia, hay que incluirnos. “No lo has hecho bien, pero puede ser que yo no te lo explicase adecuadamente”. De esta manera la persona oye la crítica pero no se siente la más culpable/torpe/chunga… del mundo mundial, reparte este peso conmigo.
  • ·         Si podemos ofrecer alternativas, mejor. Conmigo, personalmente es lo que mejor funciona. Es decir, igual me dices “¿porqué no cambias ese color?” y me encabezono y no lo cambio, pero si me dices “¿has probado con rosa?”, me tiro de cabeza.

·         Añadir consecuencias: también muy efectiva, para mi gusto: “Si usas un pincel más fino, te quedará mejor la banana”, mucho mejor que “la banana te quedó muy gorda, ¿no?”. Y decimos lo mismitico!!
¿Y que NO hacer?...pues veamos cuánto cabrea…
·         Juzgar: “Lo has hecho deprisa y corriendo porque eres una farrullera” mucho pero que… “se nota un poco que tienes prisas, más despacio la próxima vez y saldrá mejor” (está referido a la conducta de la persona = modificable, no a la persona = más difícil de cambiar)
·         Acusar: “Me has hecho sentir horrible…”, mucho peor que, “toda esta situación me poni muy triste”.
·         Imponer: Mucho mejor, ya lo hemos visto, proponer una alternativa.

Bueno, pues esto sería un repaso de truquis para hacer críticas con un poco de técnica y evitar malos rollos.  Como habéis visto, pongo ejemplos potingueros porque son como más “asépticos” que un ejemplo de discusión de pareja, pero sería lo mismo. Espero que os sirva y podáis criticarme a gusto, ahora en los comentarios jajajaja.

Por cierto, la información en negrita, es del libro "El arte de relacionarse" de Enrique Gª Huete, que usaré en más ocasiones porque se expresa en un lenguaje bastante ameno (amos de lo que a mi me gusta, no un tochazo psicológico que no se lo traga ni Jung).

El próximo de este tema lo dedicaremos a cómo aceptarlas / responder a ellas.

¡¡Besos!!

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