sábado, 28 de agosto de 2010

Encantos rurales

Ayer fue un día "Mu normal" dentro de lo que es mi rutina aquí, en el pueblo.

Irene y yo nos despertamos a las 8 (la joía es así de kikikiriki!!), desayunamos, ídem Marina bastante después y aprovechamos que no era demasiado tarde para salir a comprar algunas cosillas (porque a partir de las 12 es mejor encerrarse o subir a la piscina!!).

Tras ir a correos (ya os enseñaré qué había!!) fuimos a desayunar a la Tahona del pueblo. Allí, en la barra, conversaban dos mujeres y un hombre que conozco de vista  (porque aquí nos conocemos tó quisqui!).

CONVERSACIÓN UNO:
- Pues yo, porque no creo que tenga posibilidades económicas, pero si las tengo, quiero tener hijos y adoptar también.
- Yo también he pensado eso muchas veces. Una chinita. Así ayudas un poco a países donde la discriminación hace que las niñas se críen de forma inhumana.
- Pues yo tengo 3 hijos y creo que criar uno que no fuese mío sería un follón. No creo que fuese capaz de quererlo igual que a los míos. Además, probablemente incluso lo educaría peor porque me daría tanta pena su situación de partida que le reñiría menos. Al mío le doy un guantazo si se lo merece y a este me daría pena.
(...)

CONVERSACIÓN DOS:
- Yo lo que creo es que si te operas por salud, muy bien. Como le pasa a una amiga mía que se ha quitado pecho porque tenía ya unos dolores de espalda horrorosos. O yo misma, que tengo el tabique desviado y aún no me molesta, pero me han dicho los médicos que igual de más mayor me tengo que operar la nariz.
- Lo que no puede ser es hincharte de tapas y cervezas y luego meterte en quirófano sin ser consciente de que te puedes quedar allí!! ¡Eso no sale en la tele! Todos dicen "no duele"...¿cómo no va a doler un post operatorio de esos!!
- Yo lo que creo es que las gachís que están operándose por estética están mal de la cabeza, el problema lo tienen dentro ellas.
(...)


OBVIAMENTE, en ninguno de los dos casos me quedé callada y escuchando, porque entre las maravillas de vivir en un pueblo de mil habitantes está el que no solo tus vecinos hablan a voces en el bar, sino que te miran continuamente, invitándote a dar tu punto de vista sobre las cosas.

Estuviésemos de acuerdo o no, con algunas de las vehementes opiniones de los contertulios, mi desayuno se convirtió en un alegre debate!! Ya puestos, participó hasta la dueña de la cafetería que estaba por allí haciendo sus cosas jajaja

¿No es maravilloso, salir a tomar café y tener dos interesantes conversaciones? Desde luego que esto no pasa en la ciudad!!

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