viernes, 13 de agosto de 2010

Hacia una independencia constructiva

Por fin empezamos una tanda de psicopost que seguirán hablando de las relaciones de pareja pero en un tono más positivo y orientado a soluciones, en lugar de a detección de problemas (que era el caso de los anteriores).
En vuestros fantásticos comentarios, entre otras muchas aportaciones de las que tomo nota, planteáis la idea de qué pasa cuando soy yo de quien depende el otro.
Obviamente, aunque también comentaban por ahí la mayor tendencia de mujeres hacia este tipo de dependencia emocional (ojo, no por biología sino por socialización/educación, lo que es una distinción importante porque implica que es algo MODIFICABLE), también se dan muchos casos en que la dependencia se establece desde el compañero hacia la mujer.
Como siempre en psicología: no hay recetas mágicas. Pero sí orientaciones, ideas, consejos y teorías que podemos adaptar a nuestros contextos y circunstancias que, al fin y al cabo, es la interesada la que mejor lo conoce.
Para poder detectar el problema teníamos que saber qué falta de límites teníamos en nuestra relación o porqué esos límites eran tan costosos de establecer por mi parte. Ahora, se trata de tener una alternativa al amor dependiente: la independencia constructiva.
Hoy vamos a ver en qué consiste. Para eso, RISO comienza diferenciando maneras de ser independientes...
- Individualismo irresponsable: "No te quiero porque me quiero". Este caso lo conocemos todas jajaja es el típico narcisismo de aquel o aquella que en la vida dependerá emocionalmente de nadie porque es incapaz de ver más allá de su ombligo!! Pero ojo, no confundir el narcisismo exagerado de la fábula con otros casos de gente con autoestima baja y comportamientos egocéntricos: estas personas sí que son fácil "carnaza" para la dependencia amorosa.
Me explico con ejemplos: tenia un amigo al que apreciaba, pero que siempre lograba aburrirme porque sus conversaciones eran "yo,yo,yo..." siempre, además, auto-elogiándose y mostrando una gran incapacidad para tener unas habilidades comunicativas minimas que le permitiesen notar cuando la cosa pierde interés (la gente ni lo miraba y seguía hablando). Este muchacho, egocéntrico crónico, no era narcisista sino todo lo contrario. Tenía la autoestima tan por los suelos que su forma de autodefensa era "hablarse a sí mismo" de esta manera. Claro que, de camino, aburría al más plantao!! Y...sí, dependía de su chica hasta el punto de (casi) pedirle permiso para ir al baño. No quiero ni pensar qué sera de él si ella un día se aburre de oírle y lo planta!!

.- Individualismo responsable: Del güeno! Es decir: te quiero mucho, pero a mí también. Jajaja Es el más sano para todos. Y para no confundirnos y que veamos sus características, os planto un cuadrete de los míos:

¿Cómo veis estas características? Como sistema de valores me parecen estupendas, otra cosa es el día a día, ¿verdad? Yo soy la primera que me las creo a pies juntillas y a ver si os creéis que no soy injusta y/o egoísta a veces como todo quisqui jajaja Pero al menos, tenerlas presentes nos ayudan a mejorar y a promover mejores actitudes entre los miembros de la pareja, ¿no creéis?

El próximo post hablaremos de amores democráticos.
Besos consensuantes!!

Me gusta