martes, 10 de agosto de 2010

¿Por qué nos cuesta poner límites?

Antes del psicopost de hoy, me gustaría AGRADECER ENORMEMENTE vuestra gran participación de ayer. Y para eso, os voy a contar una pequeña historia.

En el pueblo pequeño en que vivo, soy socia y secretaria de una asociación de mujeres. En calidad de orientadora, me ofrecí a dar talleres gratuitos a socias y no socias, a mujeres, del pueblo. Estos talleres iban de los mismos temas que los psicopost (autoestima, habilidades sociales, sexualidad, relaciones de pareja...) pero en plan práctico, claro. Y me LLENABAN INCREÍBLEMENTE.
A los talleres venían mujeres de todas las edades, desde mis propias alumnas a mujeres de la 3º edad y era enormemente enriquecedor presenciar el intercambio de opiniones y formas de veer las mismas cosas que allí surgían. Cuando dije que lo dejaba temporalmente, al tener a Irene (no puedo con mi vida por ahora) todas se lamentaron y me agradecieron el tiempo y los ratos juntas.
Nada que agraceder, les decía: yo he aprendido lo mismo o más con vosotras que vosotras cbnmigo: al fin y al cabo, yo os ofrezco mi visión personal, que es una; vosotras me ofrecéis las vivencias y sabiduría de todas y cada una de vosotras.
Porque todos los consejos, todas las teorías, toda la psicología que queramos poner en juego no es nada si no hay intercambio del que "la otra parte" pueda también aprender.
Por eso, al leer vuestros comentarios y pareceres, diferentes, discrepantes, enriquecedores... solo puedo deciros ¡¡GRACIAS por abrirme un trocito de vuestros corazones, de vuestras experiencias, por ayudarme a ver y comprender otras posibilidades y pensamientos...por hacerme mejor!!

Bueno, vamos al psicopost que me pongo tontica...lo de ponerle vallas al campo...

...eso puede parecer a un romántico acérrimo que yo le diga que al amor hay que ponerle límites. Al fin y al cabo, el amor no deja de ser una relación social y toooodas ellas deben funcionar de acuerdo a códigos, sino somos tan fastidiosamente distintos e irrepetibles, que la cosa puede acabar regulera del tó.

En el siguiente punto que nos ocupa respecto a los límites del amor, Riso nos da pistas para que descubramos porqué nos cuesta tanto poner las cosas claras al otro (si es el caso). Es decir, este post implica trabajo para con nosotras mismas. Veamos, entonces, qué causas señala el autor para que me "cueste" aclarar a mi pareja dónde empieza mi espacio propio, único y no-invadible.

Si os parece, os paso las ideas principales en uno de mis cuadricos, que se agradece en vez de tanto palabro, ¿no?
POSIBILIDAD NUMBER GÜAN...


¡¡AMPLÍAME, PLÍS!!
...por cierto, si os jartais de esquemas nada más que decirlo. Yo no voy a deprimirme, mis alumnos me lo recriminan a menudo jajaja

POSIBILIDAD NUMBER CHÚ...
¡¡AMPLÍAME, A MÍ TAMBIÉN
QUE ME ENCELO!!


...¿QUERÉIS SABER QUÉ OTRAS POSIBILIDADES NOS DIFICULTAN PONER LÍMITES?...PUES ATENTAS AL PRÓXIMO PSICOPOST, QUE SI NO ESCRIBO UN TRATADO, JAJAJA

¡¡BESOS AMOROSOS!!

@gadirroja en INSTAGRAM