viernes, 10 de septiembre de 2010

Hablando conmigo misma.

En la presentación del libro que ahora tengo entre manos, "El asistente interior" , os comentaba cómo el autor enfoca que la propia psique puede ayudar a solucionar los problemas internos que tenemos. Para eso, es primordial un diagnóstico, ¿verdad?
Igual que cuando tengo fiebre, tos o mocos me tomo cosas calentitas, me abrigo...o algunos toman antigripales. Yo misma me he observado y me he diagnosticado. Obviamente no me salto la visita al médico cuando lo que tengo en fiebre de 40 o un dolor rarillo y sospechoso. Pues lo mismo en el caso que tenemos entre manos.
No quiero dejar en paro a ningún psicólogo jajaja. De este modo, una persona con síntomas de depresión, ansiedad o problemas de autoestima necesitará probablemente ayuda y/o pautas específicas.
Sin embargo, personas con conflictos interiores de carácter más leves, como crisis evolutivas (sí, hay gente que ni se entera y otras que viven una crisis tras otra jajaja), vivenciales (¿qué hago ahora con mi vida?) o de conflictos con el otro, (hijos, pareja...) pueden "mejorarse a sí mismos" mediante este enfoque.

Y entonces, ¿de qué estamos hablando? de versiones (Ojo, siempre suaves: sin ansiedad, fobias, etc.) de estas posibles vivencias:
- Acabo de terminar en la facultad y no sé qué hacer con mi vida.
- Llevo siglos con mi pareja y no sé si quiero seguir.
- Acabo de tener un hijo y mi vida está hecha un desastre.
- Acabo de irme a vivir/casarme con la supuesta persona de mis sueños y ando desilusionada...

Son vivencias de lo más NORMALES. Y nosotras mismas podemos "meterles mano". Pero para eso, necesitamos HABLAR MÁS CON NOSOTRAS MISMAS o ejercer, como lo llama Levy, el "diálogo interior".

No seamos listillos, este tío no inventó nada nuevo...todo el mundo tiene conciencia (daaaaame un silbiditoooo). Pero a veces, por las circunstancias de la vida que vivimos, nos faltan momentos, lugares o ganas para pararnos SOLAS a hablar con nuestro YO interior y ver...
- Qué me pasa?
- Qué me disgusta de mi alrededor? Tengo qué ver en ello? Cuanto?
- Qué porcentaje de responsabilidad/acción tengo yo en eso?
- Qué puedo hacer para cambiarlo? Está de mi mano?

Muchas personas son más reflexivas y esto que estoy contando le suena a algo de perogrullo. Otras no. A veces, a lo largo de nuestra vida, pasamos por más momentos de reflexión o por otros de impulsividad. Ahora os vengo con mi experiencia personal.

Cuando tuve a mi hija Marina (con 28 años y muchas ganas de ver su carita) me consideraba una persona centrada y responsable, y aún así, me vino grande. La quería con mis cinco sentidos y la disfrutaba, pero de ese año, por ejemplo a nivel profesional, solo tengo recuerdos borrosos. Ni hablar de mi aspecto físico: sin ser descuidado (soy muy coqueta para eso!), estaba desmejorada: muy delgada, y con mala cara.
Creo que me podía la angustia de madre!! No saber qué hacer, no saber responder a las necesidades de un bebé, el miedo a las enfermedades, el principio de la guardería... me consumían!

Ahora revivo ese proceso con dos!! Y sin embargo estoy DISFRUTÁNDOLO porque la segunda hija se vive con menos angustia, ya tienes hecho el rodaje. Y también porque he aprendido que por angustiarme más no voy a tener niñas más sanas ni más felices (incluso lo contrario). Con Irene salgo de cervezas desde que era una nena de un mes. Con Marina no pisaba la calle "no fuera a ser que"...

Cuando mi hija Marina cumplió los dos años, empezó a ser más autónoma con comidas, esfínteres y lenguaje, eché la cabeza atrás y me dí cuenta de MI error. Hablé "conmigo", porque poco después decidimos tener a un  a hermanita y yo, de una forma instintiva quizás, por un lado quería tener un bebé y por otro temía pasar por lo mismo.
Así que me senté (raro en mí), le dí al rewind de mi cabeza, y saqué conclusiones y aprendizajes de los errores.

Creo que es un ejemplo como otro cualquiera, pero conozco a gente que ha necesitado ayuda al pasar por estas vivencias. Especialmente gente con un perfil responsable y quizás algo controlador (mmmm me suena....).

En el próximo post seguiremos viendo claves y ejemplos sobre estas ayudas a nosotras mismas.
Un besazo!

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