martes, 5 de octubre de 2010

Cuando fallan las conexiones sociales

El tema de la convivencia y las relaciones sociales es arduo y extenso. Depende mucho del momento evolutivo de la persona (edad y madurez, que no siempre van de la mano) y del ámbito de convivencia en el que nos centremos (familiar, de pareja, profesional..). 
Generalizar es peligroso, porque si cada "persona es un mundo" imaginaos cuando se juntan varias (jajaja). Pero lo que es INDISCUTIBLE, conectando con el post anterior, es que nos son absolutamente necesarias.

Me ha encantado que Rojas Marcos haya citado a Freud en esta frase, que lo resume muy bien:
"La principal fuente de sufrimiento humano son sus relaciones con las otras personas".

En este sentido, dos profesionales muy diferentes acuerdan que, si bien nuestros sentimientos personales pueden crearnos infelicidad, están mediatizados siempre por nuestras relaciones con los otros, nunca "salen y mueren" en el yo.

En este sentido, y volviendo a lo CONECTADAS QUE ESTAMOS LAS PERSONAS quería hablar hoy de dos tipos de conexión:
  • Una más física, más tangible y más SENSORIAL: La que establecemos con el otro a través de la vista, el ojo, el oído...y el olfato (os recuerdo que el papel de las hormonas en la atracción es importantísimo. Y os cuento un "secreto": a menudo me he sentido atraída por hombres y no he podido explicar físicamente esa atracción, yo creo que soy muy animalilla en esto y conecto por la nariz jajaja!!).
  • Una más intangible, inconsciente y SUBLIMINAL: Cuando hablamos de "esta persona me da mal rollo", "me transmite buena energía"... hacemos referencia a sensaciones de EMPATÍA, CONEXIÓN Y ATRACCIÓN (sexual o afectiva) que pueden interpretarse como "formas de energía".


Como colofón a lo importante y determinante que son todos estos aspectos cierro el post de hoy con otra cita que me parece especialmente reseñable:
"La calidad de nuestra vida es la calidad de nuestras relaciones"

¿Verdad que sí? ¡¡Hay que cuidarlas!!
BESOS!

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