martes, 26 de octubre de 2010

Espinas de pareja

...ahora sí.

Como de este tema también se ha tratado en posts anteriores, en lugar de enmarcarlo y desarrollarlo (la información va en la misma línea y terminaríamos repitiéndonos), prefiero desarrollar este resaltando las citas o frases que sí me han resultado especialmente enriquecedoras. Vamos al lío:

  • Algunas personas aún tienen como referente, dentro de su ideario el “amor perfecto”. Este ideal es una creencia idealizada, mágica y muy arraigada aún en la cultura popular (novelas, cine…esto también lo tocamos). Este “amor paradisíaco” se caracteriza por:
    • Una total comprensión (¡como si mi pareja estuviera en “mi cabeza” para entenderme al 100%!...o como si no tuviera sus propios problemas!
    • Infinita satisfacción sexual (decíamos en el post anterior que es importante que el aspecto de sexualidad sea satisfactorio pero… va a ser que el sexo tampoco es como en el cine, ¿verdad? Aparte que para que exista “ajuste sexual” entre los miembros de una pareja es necesario que haya conocimiento, empatía e interés por el otro).
    •  Perfecta igualdad: en espacios de poder, roles, obligaciones… (todas nuestras abuelas y madres se habrían divorciado de tomarse a pecho este punto jajaja).
    • Absoluto apoyo incondicional. Pues no. A veces en la vida (conscientemente o no) somos egoístas. Otras veces es lo mejor que podemos hacer por nosotros mismos (el ser egoístas en un momento dado). Y otras, no podemos pedir ni acceder a que nos pidan ciertos apoyos a los que no estamos dispuestos (pero eso, para ser honestos con nuestras parejas, hay que hablarlo antes).

No sé si me he explicado suficientemente en el último apartado, lo desarrollo con un ejemplo:

Imaginemos una pareja joven, con un poco de suerte y éxito en sus respectivas carreras profesionales. Si el seguir desarrollando estas carreras implica una separación geográfica por parte de uno de los dos…
·         ¿Tiene derecho a pedirle al otro “deja lo tuyo y vente”?
·         ¿Tiene derecho a irse, sin más, aunque  no le pida que vaya tras él/ella?
·         ¿Tiene derecho el otro miembro a decir “No, no me voy. Me quedo a lo mío”?

Ciertamente, la respuesta a estas preguntas no la tengo yo. La tienen “ellos”, porque todo es válido. Todo es válido siempre que sea un ACUERDO entre ambos y siempre que, los valores de ambos hayan sido CLAROS con el otro, desde el principio.
Independientemente está la opción de mantener una relación a distancia (sobre esto hay muchos mitos del tipo “siempre se rompe”; pero os puedo asegurar que por mi trabajo conozco a muchas parejas estables y que funcionaban bien que no se han roto por una separación geográfica temporal). En el mundo de la docencia pública es muy común que si no tienes plaza fija te destinen a cientos de km de tu residencia. Pero bueno, esto ya es otro tema, sigamos.

Volviendo al concepto de amor idealizado, Rojas Marcos nos advierte sobre él… “Es una imagen fantasiosa que se convierte en el caldo de cultivo para la DESILUSIÓN”.

Así que, cuando tengo desacuerdos con mi pareja (desacuerdos relativamente profundos), lo primero es preguntarme (o hacer que se pregunte)… lo que me falta… es fruto de mi necesidad real, o de un ideal?
Ahí se queda la pregunta. Seguiremos con este tema en el próximo psicopost.

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