viernes, 10 de diciembre de 2010

Cuidarse para cuidar

Buenos finales de semana, chicas!
Hoy tocaba continuar con los psicoposts sobre inteligencia emocional, pero como no tengo en casa el pen drive donde guardo los archivos que voy preparando en mis raticos libres para actualizar, he decidido en vez de no publicar nada, haceros un adelanto del próximo tema.
Entre nosotras, y en la sociedad cada vez más, encontramos a muchas mujeres cuidadoras.
Con el término cuidadoras me refiero a que tienen a su cargo, o participan en el cuidado de personas mayores y/o con discapacidad. 
Debido a que este fenómeno está siendo cada vez más numeroso por circunstancias sociales (¿qué hacemos con los mayores?, la edad de vida aumenta pero no siempre la calidad, el número de casos de demencias o Alzheimer...), creo que es interesante tener una preparación a nivel mental para afrontar este reto. Porque las que ya lo hacéis sabéis lo DURO que es. Y mina, a nivel psicológico (y físico también) a quien lleva toda la responsabilidad. Que a menudo, como digo, es una mujer.

Por eso, cuando acabemos la tanda que ahora nos ocupa, me gustaría tratar cuestiones como...
  • Orientaciones para que los cuidadores puedan entender mejor muchos de los problemas que les preocupan y resolverlos más fácilmente.
  • Saber afrontar los conflictos familiares por el desacuerdo entre la persona que cuida y otros familiares en relación con el comportamiento y actitudes de estos últimos hacia la persona o por la forma en que se proporcionan los cuidados
  • Asumir y saber afrontar los  "bajones emocionales": Los cuidadores se ven expuestos a un buen número de emociones y sentimientos. Algunas de ellas son positivas, como los sentimientos de satisfacción por contribuir al bienestar de un ser querido. Pero también, frecuentemente, son negativas, como la sensación de impotencia, sentimientos de culpabilidad, soledad, preocupación o tristeza
Como dice Marín Cerqueira:
"...la cantidad de trabajo que supone el cuidado de una persona, la presión psicológica y el esfuerzo invertido en dar respuesta a todos estos problemas cotidianos es común a todos los cuidadores. Por este motivo, quienes cuidan a familiares suelen sufrir problemas de salud, psicológicos (sentimientos de malestar, depresión, sensación de «sobrecarga») y sociales (relaciones familiares tensas, problemas laborales). Conocer cuáles son estos cambios es muy útil para comprobar hasta qué punto cuidar a nuestro familiar está afectando nuestra vida y en consecuencia, poner en práctica posibles soluciones para mejorar, en la medida de lo posible, esta situación."

Y debido a que, como comento, esta situación está muy extendida, hay muchas guís interesantes en el ámbito de la atención socio-sanitaria y la asistencia psicológica con consejos que nos pueden venir muy bien, en el presente o en un futuro.

¿Qué os parecería este tema para futuros psicopost? ¿Tenéis a vuestro cargo a mayores o a personas cuidadoras que necesitan vuestro apoyo?
Un besazo!! 

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