martes, 9 de noviembre de 2010

Desarrollando conciencia...

Ya tengo elegido el próximo tema para los psicopost, pero os lo presentaré mañana.

Hoy os quería hablar de otra cosa, a ver qué os parece...



Cuando era una apasionada estudiante de Magisterio solía tener aquella visión simplista de “las personas son buenas por naturaleza, la sociedad las corrompe”. Afortunadamente, debido a los años, a madurez y mis vivencias personales y profesionales esta idea ha cambiado mucho.
Hasta el punto de que ahora creo algo que, no es talmente contrario, pero sí bastante alejado de esa afirmación. Los seres humanos, por naturaleza (somos animales, al fin y al cabo), pero también por lo complicado de nuestra psique, a veces podemos ser VERDADERAMENTE MALOS. Y es obligación de la sociedad (y ahí me/os destaco como docente y como madre) CREAR CONCIENCIA en quienes se están formando para “suavizar” esos impulsos injustos y no muy nobles, que digamos.
¿Y a qué viene esto? Pues a dos vivencias que he tenido estos días y que me han hecho reflexionar sobre estas ideas de arriba. Si os parece, os las cuento y retomamos el hilo en cada una de ellas.


EN CASA, CON MI HIJA DE 4 AÑOS…
-          ¿Mamá podemos coger un gatito chico?
-          No hija, nosotros ya tenemos a la Lorky (nuestra perrilla de casi 8 años) y en casa no podemos tener más animales.
-          Buaaaa (llantos y lloriqueos durante un buen rato)… ¿Entonces, cuándo podré tener un gatito?
-          Cuando la perrita sea vieja, vieja, y se muera (ya he hablado con ella el tema de la muerte hace más de un año y cuando sale)…nos plantearemos si coger otro animal y entonces tú puedes opinar sobre si quieres un gato.

Se quedó conforme un rato. A media tarde, viene otra vez, muy seria:
-          Mamá…¿Cuándo se va a morir la Lorky?

Jajajaja!! Qué maldad (pensé)…pero sé que es muy común en los niños responder así cuando se les dice que se les dará algún beneficio tras la muerte (sin ir más lejos, un primo mío le preguntaba a mi abuelo todos los días cuándo se moriría porque mi abuelo le prometió dejarle en herencia su caja de herramientas…jajajaja!!).
Esto no sucede así porque los niños sean “malos”, sino porque a menudo NO TIENEN CONCIENCIA DE LO QUE ES LA MUERTE.
Sin ir más lejos, mi propia hija sabe que morirse implica desaparecer para siempre, pero NO HA VIVIDO NINGUNA MUERTE (ni siquiera la de una mascota), no la ha experimentado. En este caso, “CREAR CONCIENCIA” implica que sea eso, consciente, de que la muerte es un proceso doloroso que se supera…y que por tanto no la deseamos nunca para seres que queremos (la perrita).



Otro ejemplo. Estos días he estado atareadísima en mi centro por una coyuntura: Nos ha  llegado un alumno inglés con nivel 0 de español y el Síndrome de Asperger. Este último se ubica dentro del amplio cajón de los trastornos autistas: las personas con Asperger suelen tener inteligencia normal (y en algunos casos capacidades más desarrolladas que el resto como las de memoria icónica, de imágenes)… pero bastantes problemas de desarrollo social porque tienen que aprender INTENCIONALMENTE (el resto de las personas lo asumimos dentro de nuestras vivencias sin que nos lo enseñen explicado ni nada por el estilo) a interpretar las expresiones de los demás, los dobles sentidos, a ponerse en el lugar del otro… en fin, más o menos lo que podáis imaginaros por una persona con autismo pero lenguaje e inteligencia (no quiero ser inexacta pero tampoco daros una clase de necesidades educativas especiales).
Como muchas otras personas con este problema, este chico cuando se pone nervioso por estímulos externos que no pude explicarse (una tiza que chirría en la pizarra, un silbido en el patio, los truenos de una tormenta…) tiene TICS y CONDUCTAS AUTOLESIVAS.
¿Cómo creéis que reaccionan sus compañeros de quince años? RIÉNDOSE. Otro caso donde, obviamente, hay que crear conciencia. La verdad es que yo tengo muy presentes mis quince. Y quizá también hubiera reaccionado así.
He estado trabajando intensamente con sus compañeros de clase, y con todo el centro, no solo que COMPRENDAN lo que es el Asperger; sino que SE PONGAN EN EL LUGAR de una persona con Asperger (y si os gusta el tema o lo vivís de cerca os recomiendo la lectura de “Un antropólogo en Marte”, es genial).
No voy a decir que la cosa vaya como la seda ahora porque os engañaría. Siempre hay alguno que por más que le expliques o le trabajes la empatía se va a seguir riendo (también hay adultos así)…pero la cosa ha mejorado muchísimo.
¿Adonde quiero llegar con esto? Pues a reflexionar sobre como, a veces es necesario CREAR CONCIENCIA de las cosas. La inconsciencia, el desconocimiento, la ignoracia…sino generan maldad directamente, sí que pueden HACER MUCHO DAÑO a nuestro alrededor.
Por eso desde este blog me sumo a las causas solidarias que habéis visto: no voy a salvar directamente ninguna vida, no soy una heroína. Pero al menos, doy visibilidad a temas en los que es muy necesario CREAR CONCIENCIA.

¿Y vosotras, cómo lo véis? ¿Habéis vivido historias como estas? ¿Cómo reaccionáis?
¡¡Besos!!

@gadirroja en INSTAGRAM