martes, 30 de noviembre de 2010

La intensidad de las emociones

En el post anterior veíamos una serie de “formas” que tenemos de relacionarnos con nuestras propias emociones. Hoy vamos a centrarnos en la INTENSIDAD con que los vivimos.
No todos reaccionamos igual ante un estímulo: en el cine, una escena de humor a algunos puede dejarles indemnes, a otros les saca una sonrisa…y otras personas parecen morir a carcajadas.
Igualmente, ante un estímulo triste hay quien no muestra aparentemente tristeza, y quien parece una plañidera egipcia (jajaja)…
¿Y los enfados? Dios mío!! Yo conozco a uno que parece que se va a COMER A LO QUE TENGA DELANTE (y luego no muerde tanto).
Jajaja el caso es que somos fantásticamente distintos. Y esto es muy divertido. Como siempre, los extremos no son buenos. Vamos a verlos:
·         PERSONAS QUE VIVEN CON UNA INTENSIDAD EXAGERADA SUS EMOCIONES: Suelen ser víctimas de lo que se llama ESTRÉS EMOCIONAL. Son personas que viven con demasiada intensidad las situaciones, por ejemplo, de peligro.
Cuando percibimos peligro en nuestro cerebro se desencadena toda una serie de mecanismos de defensas, muchos de ellos físicos por el torrente de hormonas que se libera en nuestro torrente sanguíneo.  Esto da lugar a síntomas: sudor, temblor, boca seca…
Si tengo una percepción alta de mis reacciones emocionales tenderé a ser más pesimista, porque vivo bajo ansiedad. Las características de mi forma de sentir son…
o   Percibo rápidamente dificultades en situaciones que se me plantean
o   A menudo me cuesta ver las ventajas que tienen las cosas
o   Desconfianza
o   Soy muy crítica (conmigo misma también)

Ojo, que son características que aisladas no son negativas, pero al darse juntas dan lugar a ESTRÉS EMOCIONAL.
La “buena noticia” es que esta forma de SENTIR no depende solo de mi “individualidad-y-punto” sino que está muy mediatizada por mi educación y cultura (es modificable).
·         PERSONAS QUE PARECEN NO TENER SENTIMIENTOS
…Lo que los griegos (y psicólogos clínicos) llaman ALEXITIMIA. Son personas que rara vez se enfadan o lloran …y no es que no tengan sentimientos, es que no saben RECONOCERLOS ni, mucho menos, enfrentarse a ellos. Les generan inseguridad y no saben encontrar motivos o hablar de ellos.
Sin embargo,como hemos dicho, los sentimientos sí están ahí: y les confunden, no saben gestionarlos.

El “término medio”, el ideal, es la CONCIENCIA DEL SENTIMIENTO: La persona que es capaz de “tomar conciencia” ante lo que siente:
“ EL primer paso en el camino hacia una inteligencia emocional consiste en reconocer las emociones que a menudo están en el inconsciente tan rápido como aparezcan. Solo así podremos desembarazarnos de ella, asumirlas o vivirlas con toda su plenitud si son positivas.
Un buen EJERCICIO PARA RECONOCER LAS EMOCIONES…
1.       Por la noche, antes de acostarme, hago un repaso de los principales acontecimientos de mi día y los apunto brevemente en una lista
2.       Ante cada suceso, intento recordar qué emoción viví.
3.       Hago memoria para saber cuánto tiempo estuvieron presentes en mí cada una de mis emociones.
Al final de la semana puedo ver cuál es la emoción que vivo más a menudo. Y cual, por su duración, puede estar afectando a mi comportamiento y toma de decisiones en otras áreas (si me tiro enfadada 5 horas, al final tomo decisiones conforme al enfado en áreas en las que no tiene nada que ver la ira). Esto me servirá para ser más consciente y controlar mejor mis emociones.

El control de las emociones, será, precisamente, el tema que dejamos abierto para el próximo día.

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