martes, 14 de diciembre de 2010

El "plan B" ante la tristeza

Ayer empezamos a describir cómo podemos reaccionar antes situaciones tristes. Dado que habíamos también introducido el tema, el post estaba quedando algo largo, así que lo dejé en suspenso tras haber explicado solo una posibilidad de reacción. Vamos a la otra, por eso llamada "Plan B".


                                                                           Proyectar una mirada distinta sobre mí misma y mi nueva realidad.

Nótese que esta “mirada” es RACIONAL también: casi nadie, ante un suceso triste (si es grave) dice “bueno, hala, a vivir la vida, qué le vamos a hacer”. Es decir, una vez paso mi PROCESO DE DUELO (la palabra “duelo” se usa en psicología para cualquier pérdida no solo para a muerte, puede ser por ejemplo cuando un bebé empieza a afrontar que su mami ya no está las 24h del día con él), HAGO ALGO CONMIGO. Y este “algo” empieza, como siempre, por “mirarme” y mirar la situación desde otro punto de vista, porque si no elaboro otra interpretación sobre ella, nada cambiará.

Aquí voy a hacer un parón con la autora para traer un concepto que ella no trata y que es muy útil llegados a este punto (a parte de que se empieza a poner de moda y pronto lo diremos tan ricamente como “asertividad” o “empatía”, que en su momento se oían por las esquinas jajaja). Se trata de la RESILENCIA.

RESILENCIA significa, en psicología, la capacidad de las personas para SOBREPONERSE a épocas de dolor, tristeza o incluso traumas. Cuando una persona tiene una resilencia adecuada es CAPAZ DE sobreponerse a los momentos tristes, duros...e incluso salir con más MADUREZ Y FUERZA de ellos.

Aunque la palabra está tomada de la física (es una propiedad de la materia, sino me equivoco) y pese a que uno de sus primeros padres fue un psicólogo conductista (Rutter), este campo de trabajo pertenece en realidad a la llamada Psicología POSITIVA, que tiene como objetivo centrarse en las emociones, capacidades y estrategias que hacen mejor (y más felices) a las personas.

Desde que se asentó el término, en los años 70, se han hecho numerosas investigaciones, ya que es algo que despierta una curiosidad enorme...
  • ¿Cómo hacen algunos niños, jovenes y adolescentes para superar acontecimientos muy traumáticos y desarrollar una vida "normal"? 
  • ¿Qué capacidades o estragias tienen ellos?
  • ¿Porqué unos sí los superan y otros desarrollan trastornos emocionales que les acompañan toda su vida?
  • Y sobre todo, ¿cómo extrapolar esas capacidades o estrategias a las personas? ¿Cómo se aprende la resilencia?


 Una persona con resilencia adecuada tiene las siguientes características:
  • OPTIMISMO: En la próxima tanda de post, hablaremos de optimismo "sano" (ojo, no desmedido que tampoco es bueno!). Implica una estrategia que me impulsa a superar problemas, a planear soluciones.
"Un optimista siempre tiene un proyecto, una meta; el pesimista siempre tiene una excusa" (Churchill)

  •  AUTOESTIMA: Ya sabemos que siempre sale, es la clave para explicar muchas conductas o al menos, parte de ellas.
  • SENTIDO DEL HUMOR que suele ir unido, además a una inteligencia aguda. Parece ser que no es un vínculo estadístico directo, pero sí que hay una covariación en el hecho de que las personas con resilencia adecuada son inteligentes.
  • CREATIVIDAD. No solo entendida como arte, como hacemos popularmente. Una persona creativa es la que tiene capacidad para producir alternativas, el niño que responde, en clase, diferente a los demás y lo justifica.
Sobre este tema, como podéis imaginar, hay ríos de tinta, pero yo solo quería introducirlo como idea. Si os interesa podemos ampliarlo en próximas tandas.
En el próximo post trataremos muy levemente el tema de cuando la tristeza se cronifica: la depresión (uy levemente, digo, porque este trastorno ya es de orden mayor y no puede tratarse en un “psicopost”) y propondremos ejercicios para superar situaciones de tristeza.
Besos!

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