miércoles, 8 de diciembre de 2010

Extraña relación de una pareja con el tiempo...y una propuesta de regalo: relojes tudor.

Y esto no es un psicopost! jajaja despejo dudas desde ya....simplemente quería hablaros hoy de una campaña de relojes TUDOR y como no me gusta plantar la publicidad sin más, aprovecharé para contaros la extraña relación que tenemos mi manolo, yo, y el tiempo (cronológico, of course).

MANOLO ES UN WEBÓN.
Sí, Manolo, reconócelo si me estás leyendo. Tanto decir que las mujeres tardamos en arreglarnos,maquillarnos o decidir qué nos pondremos y SIEMPRE TE ESPERO YO!! Da igual si decido, a última hora depilarme el bigote, cambiar de sujetador o quitarme la pintura de los ojos para empezar de nuevo. Él siempre tiene una excusa para tardar más que yo.
Reconozco, mi amor, que soy una lagartija. Y soy consciente que todo el mundo no debe vivir su vida pensando, planificando y adelantando los próximos 5 minutos, días o semanas (tal vez ni siquiera yo)...pero tu pecas de lo contrario!!
Se lo leyó de chico
(creo yo)

NUESTRAS CITAS...SIEMPRE ESPERABA YO.
Como podéis imaginar, debido al punto anterior, las primeras veces que quedábamos me habría dado tiempo de hacerme las ingles brasileñas antes de encontrarlo...menos mal que a pesar de todo yo tengo correa para esperar y él para aguantar mis improperios...porque sino no habría llegado a mucho la cosa.
Más de una vez me encontró
de esta guisa...con razón!!

UNA ÉPOCA SE ACOGIÓ AL MOVIMIENTO SLOW
Yo creo que encontró la horma de su zapato. La justificación a sus tardanzas.
¿Recordáis que hace unos años se puso de moda (y como siempre le dedicaron mil reportajes en revistas y documentales televisivos hasta que el tema no dió más de sí y cayó en el olvido para siempre)? 
Pues a él se le apareció la virgen con esto. "Es que yo soy del movimiento slow", me soltaba.
¿Me corto las venas o me las dejo largas?, pensaba yo.
No, si la filosofía es estupenda...si no te pilla esperando!
(por cierto, ME ENCANTA GARY)

Y acá vienen las incongruencias finales...


UNA VEZ ME REGALÓ UN RELOJ.
Desde que lo conocí (imaginaos lo verborreica que soy, leyéndome), le dije "Nunca me regales un reloj...los odio!". Todo esto tiene que ver con mi existencialismo histérico. Os lo cuento: de adolescente tuve a un profe que me hizo AMAR la literatura, Salvador. Pero tanto la amé y en una época tan hormonal que me acogí brutalmente a Sartre y compañía y, aunque la madurez me ha hecho abrir mis miras, me ha quedado una pequeña pulsión angustiosa: me agobia el paso del tiempo.
No envejecer en sí, ni los estragos físicos. No. Me agobia "no hacer" todo lo que quiero antes de QUE PASE EL TIEMPO (demasiado). Lo estoy superando, os lo juro, pero suelo tener esa lucecita roja en mi subconsciente siempre, lo sé.
El, que es de Geografía, pensó que lo mejor para superarlo era una TERAPIA DE CHOQUE. Así que me regaló un reloj. Jajajaja. En mi joyero está, qué bonico.
c'angustia, por dios!


YO NO USO RELOJ, A ÉL LE ENCANTAN.
Tiene en uso, ahora mismo, TRES. Y me dijo el otro día que estaba pensando en autorregalarse otro. "¡Calla, canalla- dije yo- para qué quieres otro si siempre llegas tarde, da igual que lleves relojes uno tras otro hasta los sobacos!?" (porque en realidad estaba pensando en regalárselo por Reyes, ya que otro día tendré que dedicar un post a "qué difícil es regalarle algo a este hombre".
Os juro que las camisas las escoge con más gusto!


¿Y vosotras, qué relación tenéis con vuestros costillos y el tiempo?  ¿Soléis regalar relojes, os gusta que os los regalen?

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