lunes, 13 de diciembre de 2010

La tristeza

...según como se mire, es un tema apropiado o no para estas fechas. No lo es porque ahora a veces nos forzamos a nosotros mismos a estar alegres "porque es Navidad", lo cual es un sinsentido como cuando de adolescentes la noche del 31, de la feria o del carnaval tenían que ser "especiales" y "la mejor del año". Absurdo.
Sí lo es porque par muchas personas son fechas tristes. Pero dejémonos de disertaciones y vamos al lío: qué sentido tiene la tristeza, cuando es necesario enfrentarla y cómo hacerlo.

Para estudiar la tristeza, los psicólogos se han fijado en algunos estudios en el comportamiento animal cuando se les priva de algo que les satisface. Por ejemplo, comida. ¿Cómo se comportan los animales en estados de privación?:

  • Se vuelven más pasivos
  • Tienen el sueño más interrumpido
  • Suelen permanecer muchas horas ocultos
  • Apenas comen (si se les priva de otra cosa).


¿A que nos suena? La tristeza es un estado de ánimo que surge de la privación o pérdida de algo que nos provoca placer.
Obviamente, en los humanos que somos complicadísimos, esa privación o pérdida no suele ser tan a menudo material como social (cariño, una relación amorosa o de amistad, una muerte, la motivación por algo, la ilusión por ver cumplido un proyecto...). Ante esto, los síntomas son variados y, como siempre, dependen de la gravedad del desencadenante y de mi propia interpretación como persona "doliente":

- Alteraciones del estado de ánimo: pesimismo, baja autoestima, culpabilidad
- Inhibición psicomotriz: Sensación de cansancio, desgana, desmotivación
- Apatía: Física (pérdida de apetito, de deseo sexual...) y mental (desilusión).

Indudablemente,TODOS pasamos por una serie de etapas en la asimilación de un suceso triste, y la duración/sucesión de las mismas depende del hecho en sí que nos provocó tristeza y de nuestra propia forma de afrontarla. Según esta última podemos diferenciar entre:
  1. A)      Me mantengo en la postura de víctima por tiempo indefinido. Esto es, a veces, lo que nos pide el cuerpo directamente. Por dos motivos:

  • -          Es más cómodo (una profe de física decía que todos los cuerpos siempre tienden al mínimo esfuerzo…incluso en esto!).
  • -          No sé cómo salir de esa situación, o no me veo con fuerzas para ello.

…o sea, que el QUID de la cuestión es el HOW TO, claro está.

Según palabras de la autora, me ha parecido muy reseñable este párrafo…

“El modo de poner fin a una situación de amargura es SUSTITUIR LAS FUNCIONES DE RESPUESTA INSTINTIVAS por otras de orden superior. Si un individuo no logra poner fin a los mecanismos emocionales que le llevan  a la tristeza, ésta se puede convertir en una trampa que le impida alcanzar nuevos objetivos y una vida plena”

VAMOS A DESMENUZAR UN POCO ESTE PÁRRAFO, que tiene “chicha”:
  • ·         Cuando hace referencia de “las funciones de respuesta instintivas”, se refiere a esas conductas de pasividad, desgana y cansancio que los propios animales emiten ante la privación (como empezábamos el post). Es lógico que estas conductas “vengan solas” porque son mecanismos de defensa ante la situación…pero son mecanismos que a largo plazo PERJUDICAN.
  • ·         Y ella dice de sustituirlos por “otras de orden superior” ¿Eso qué es? Pues todas las respuestas que en lugar de ser instintivas, impulsivas, subconscientes (dormir, no hacer, aguantarme, no comer…) SEAN RAZONADAS (=RACIONALES) (buscar motivos, buscar soluciones, planear estrategias, diseñar un  plan de acción, probar opciones, evaluarlas…).
  • ·         …porque de lo contrario, termina afirmando, me quedaré ahí, “en mi hoyo” y me perderé “el mundo, que seguirá girando”.

¿A qué tiene mucha lógica?
Vamos antes de seguir proponiendo estrategias, a la posibilidad B de reaccionar ante mi tristeza...
...pero eso será en el próximo post.
Un besazo!!

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