lunes, 17 de enero de 2011

Algunos datos relevantes sobre la empatía.

El pasado viernes os anunciaba que hablaríamos de empatía, pese a que es un tema que ya se ha tocado en este apartado del blog. Sin embargo, como normalmente ocurre, cualquier lectura sobre un mismo tema nos sirve para profundizar y aprender más cosas sobre él.
Esa misma circunstancia se ha dado al releer este capítulo, así que en vez de desarrollar toda una serie de post sobre temas ya tocados, mejor preciso aquellos detalles que me han llamado la atención, ¿de acuerdo?

  • Ya hemos visto que la empatía es una capacidad social, pero...¿Sabéis que las personas empáticas codifican mucho mejor el lenguaje no verbal? La mirada, la inclinación del cuerpo, las sonrisas, la escucha...todos estos componentes del lenguaje no verbal, y son el 90% de nuestra comunicación emocional. Las personas con buena capacidad de empatía son mejores "leyendo" estas señales que los que no la tienen desarrollada. Por ejemplo, es la típica compañera que solo viéndote un rato sabe que, aunque no hayas dicho nada hoy estás triste, enfadada, nerviosa... por algo.
  • Ojito, que empatía NO es compasión. La compasión sitúa a la persona que la siente en un estado de superioridad respecto a la persona compadecida. La empatía implica saber ponerme en el lugar del otro, comprender lo que siente ante una situación y comprenderles hasta el punto de intentar ayudarles en según qué casos. La empatía es un sentimiento saludable y "curativa"; la compasión es peyorativa.
  • La empatía es una capacidad que se muestra desde la infancia. El hecho de que un bebé esté inquieto y ansioso cuando su mamá tiene temporadas de nervios es un ejemplo de ello (y creedme que lo he vivido en mis carnes). Además, si se trabaja desde la infancia la capacidad de ponernos en el lugar del otro, seremos adultos mucho más empáticos, obviamente.
  • Sin embargo (y aquí viene lo bueno) la empatía puede mejorarse y trabajarse, así como la capacidad para "leer" en los gestos de los demás. 
Sabéis que siempre que es posible me gusta terminar con propuestas más prácticas o que nos ayuden a seguir mejorando/reflexionando. Vamos a verlo.

Cómo detectar las emociones ajenas:



Ejercicios para mejorar la empatía:


La actividad de los puntos 1 y2 es muy divertida para hacerla con la pareja, amigos o familia. Se ve como cada uno de nosotros interpretamos las cosas a veces de forma muy parecida/diferente.

Mañana, (más) inteligencia social.
¡¡Besos!!

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