viernes, 14 de enero de 2011

Let's flow!! (Vamos a fluir)

Ya os adelantaba ayer que el último punto para un optimismo sano, junto a la capacidad para afrontar los cambios y la automotivación era el estado de flujo.

También os comenté que al principio me sonó un poco raro...y una, que es muy agnóstica para ciertas cosas, desconfía. ...Hasta que seguí leyendo, y llegué a las características del estado de flujo:



¿Os son familiares? A mí, mucho. Me pasa a menudo. Cuando escribo en el blog, cuando dibujaba, cuando estoy en el ordenador redactando un informa que me apasiona (sí, soy friki, y capaz de emocionarme redactando un informe o haciendo un proyecto educativo, qué le vamos a hacer!)...pierdo la conciencia del espacio y del tiempo, y cuando miro el reloj, me quedo flipada del tiempo que he pasado tan abstraída, tan concentrada. Otras veces entra alguien al despacho, o me habla un familiar y me quedo un rato en lapsus hasta que "aterrizo". ¿Os pasa esto o realmente soy más rara de lo que pensaba?

La autora define el estado de flujo como aquel estado en que nos "despegamos de nosotros mismos", como si no tuviésemos entidad corporal y fluyésemos junto a lo que hacemos sin sentir el menor esfuerzo. Se compara con un estado de "éxtasis" creativo o productivo donde todas nuestras energías o atención está puesta en la tarea. 
Realmente, este concepto tuvo como precursor a un tal Csikszentmihalyi (un apellido facilísimo de pronunciar, amos) y luego autores como Goleman lo han retomado y desarrollado.

Otra característica del estado de flujo, aparte de este "desapego temporal del yo" es el disfrute. Esta tarea se vive de forma placentera y cuando terminamos no nos sentimos cansadas, sino satisfechas.

Otro ejemplo estupendo del estado de flujo lo encontramos en los juegos de los niños: cuando están abstraídos en sus juegos, aunque los llames 15 veces en tono barítono...no te oyen. Pero es que a veces, ni si quiera oyen cosas interesantes para ellos...decimos "están en su mundo". Y están concentradísimos, y disfrutando. Creando un juego, una conversación entre muñecos, un dibujo o una serpiente de plastilina. En estado de flujo.

Todo esto es estupendo, pero ¿podemos "convocar" el estado de flujo? ¿Podemos aprenderlo? Desde mi experiencia personal creo que no solo se puede trabajar sino que el entrenamiento es acumulativo, como en el deporte. Cuanto más lo hagamos, más fácil será conseguir esa concentración creativa. Así que os dejo unas pautas de la autora para conseguirlo que espero os sean de utilidad:


...y ahora, mi pregunta ... ¿No os pasa también el estado de flujo al crear un look?
La semana que viene empezaremos otra sección dentro de esta misma tanda, dedicada a la empatía.
¡¡BESOS!!

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