lunes, 21 de febrero de 2011

El guardián del juego, flaquea al final

Hoy os traigo una review del libro que acabo de terminar "El guardián de Juego," de Will Lavender. Por cierto, a ver si busco un apartado en las columnas para ir "guardando" los que he leído desde que empezó el 2011.

¿Conocéis el proyecto "50 libros"? Hay diferentes versiones por la red, algunas con más normas que otras. Básicamente trata de leer 50 libros en un año, como modo de incentivar la lectura. La verdad es que yo no necesito marcarme un reto porque leo mucho por placer, pero también es cierto que voy pasando periodos en los que estoy más descansada y devoro libros alternándolos con otras épocas en que no leo más allá del trabajo (¡y los blogs, of course!). Esto se debe a que mi rato de lectura es antes de dormirme, y si estoy muy cansada ni me apetece.
Pero en fin, yo tengo curiosidad por saber cuántos libros leo al año (no tengo ni idea) y voy a comprobarlo con este reto.

Vamos al lío de la novela.
Will Lavender, el autor de la misma, es un estadounidense de 33 años que se estrenó en 2009 con el libro que reseño, precisamente. Es profesor universitario de Literatura y Escritura y actualmente se encuentra preparando su segunda novela.

"El guardián del juego" trata de una asignatura universitaria, "Lógica y Razonamiento" que tiene un profesor diferente, por cuanto que, en lugar de dar a sus alumnos clases teóricas, les plantea un reto. Si no son capaces de resolverlo con éxito, la protagonista del desafío morirá en el plazo de la asignatura.

Al principio parece que queda claro que el personaje del que el profesor habla es ficticio, pero según van pasando las clases y los días, debido a las pistas que él mismo envía a los alumnos y a diferentes acontecimiento aparentemente fortuitos, "Polly" (la chica que podría ser asesinada, hipotéticamente), va tomando cuerpo entre ellos, llegando a convertirse en casi una obsesión para tres de los alumnos de la clase.

Como veis, es una trama muy tentadora, llena de giros y sorpresas, y mientras la leía disfrutaba tanto que pensé "Deberían hacer una película con esta historia"... sin embargo, al llegar al final (que obviamente no os destriparé por si alguien se anima), cuando todo tiene que hacer "click" con la explicación última....pues no convence.
Lo mismo que algunos libros/películas cuando se llega al desenlace provocan en el receptor una sensación de entendimiento sobre todos los hechos anteriores, este en mí provocó incredulidad, la verdad. Por lo que pierde solidez. Las últimas páginas las lees siendo totalmente consciente de que lees una ficción, no viviendo la historia.

Sin embargo, debido a lo mucho que disfruté a lo largo del mismo, igual si veo el siguiente libro en bolsillo le doy otra oportunidad.
Por cierto, el título de esta obra en inglés es "Obedience", porque aunque no os diré porqué, si que os cuento que está basado en el "Experimento Obediencia", de Milgram, un psicólogo americano que quería demostrar qué ocurre con nosotros cuando hemos de obedecer a la autoridad...¿somos capaces de saltarnos nuestros códigos de ética personal o no?
Ahí queda eso ;)
¡Besos!

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