lunes, 14 de febrero de 2011

La adicción al amor: DEPENDENCIA EMOCIONAL

Hemos hablado ya otras veces acerca del “enganche” al otro, pero nunca nos hemos planteado seriamente lo que ocurre en el otro miembro de la pareja. Del mismo modo que la persona dependiente sufre en sus relaciones, el otro miembro de la pareja también acusa y se siente mal por tener a alguien que “depende de” sus actos y comportamiento.

Para poder ayudar a mi pareja, si siento que su problema es que no mantiene conmigo una relación de igualdad y/o libertad, es comprender lo que siente.

Qué siente una persona dependiente emocional:
  • Se valora poco como persona
  • Idealiza a los demás, especialmente, a la persona amada
  • Necesita buscare un afecto que nunca ha tenido (en su infancia, en otras parejas anteriores o en su propia mente, un amor idealizado)
  • Conducta sumisa por miedo al abandono
  • Constante demostración de admiración en lugar de afecto: no hay trato de igualdad sino jerarquía.

¿Habéis reconocido una o varias de estas conductas? Pues vamos a ver unas pautas que pueden ayudar a que esta relación de dependencia mejore:
  • Ayúdale a que se valore más. Uno de los problemas claros de las personas dependientes emocionalmente es la autoestima, como se explicaba en el primer rasgo de arriba. Si no me valoro, si no me veo capaz de desenvolverme, de “moverme sola por la vida”, busco un ancla. Estas personas se sienten protegidas a nuestro lado, pero tienen que aprender y demostrarse que sin nosotros son personas también. Y tienen mucho que aportar. Ayuda a tu pareja a que aprenda a verlo, plantéale pequeños retos al principio.
  • No asumas culpas que no son tuyas. Es común en las personas dependientes el victimismo, y por tanto se termina acusando al otro de situaciones, o daños emocionales, de los que ciertamente no es culpable. Asumir la culpabilidad de cosas que han dañado al otro pero que no han dependido de nosotros en realidad (al menos, no intencionalmente) solo sirve para perpetuar la espiral de dependencia. Es mucho mejor intentar hacerle ver que hay cosas que no dependen de nosotros. Y que incluso hay otras que dependen mucho de su interpretación persona l de las situaciones.
  • No tomes decisiones en su lugar. Habitualmente, en una relación de dependencia, la persona no-sumisa termina tomando “el mando” aunque su temperamento no sea de liderazgo. Es algo, además, que no sucede de un día para otro, sino de modo paulatino y difícil de identificar en la vida cotidiana, por lo que, cuando nos damos cuenta, hemos perpetuado la situación, hemos colaborado en la dependencia. Hay que animar al otro a que tome decisiones, a que tenga iniciativa, a que aporte.
  • Críticas sí, pero siempre constructivas. Todo lo anterior implica un trabajo de comunicación con nuestra pareja que debemos hacer con tacto. Estamos hablando de personas con baja autoestima: los reproches, recriminaciones y críticas mal entendidas solo sirven para hundirles más.
  • No te dejes maniatar. Es importante que el otro sepa que tú tienes tu ámbito personal aparte de la vida en común, las aspiraciones y las ilusiones de vuestra relación. Y es muy positivo que animes a la otra persona a que haga lo mismo.

¿Y si son celos?
No necesariamente, pero a menudo la dependencia emocional cursa con celos,por eso vamos a incluir aquí algunas pautas para cuando mi pareja es celosa. Como hemos dicho anteriormente, también los celos y la inseguridad mantienen una relación directa, por lo que las personas seguras de sí mismas no suelen manifestar ni sufrir de celos, ya que no se plantean que su pareja vaya por la vida buscando/encontrándose a otro “futurible” mejor que ella/él mismo para construir una nueva relación.
Algunas pautas útiles si mi pareja sufre de celos…
  • NO ceder terreno (una vez más, es “entrar al juego”)
  • Evitar actitudes directamente encaminadas a calmar sus celos (estamos “dándole la razón” y reforzando ese comportamiento).
  • No escondas “objetos sospechosos”. Le estas dando una vez más, motivos para sospechar si los encuentra. Es habitual entre personas cuya pareja es celosa, ocultarle cosas para evitar nuevas broncas. Pero todo lo que está oculto genera inseguridad (incluso en personas no celosas; el razonamiento es “si me lo ocultas es por algo, ¿no?”).
  • Sinceridad ante todo. El punto contrario al anterior. Es mejor que mi apreja intente/aprenda a asimilar que, efectivamente, me he ido de cervezas con mi compañero porque me cae muy bien y punto, a ocultárselo, que se entere por un comentario de terceras personas y ya le estamos dando nuevos motivos para no confiar. Sinceridad también para que oiga (porque lo necesita) que si estás con él/ella es porque NO QUIERES ESTAR CON NADIE MÁS (a nivel amoroso).
  • Mucho afecto FUERA de las conductas de celos. Hace que se extingan las negativas (no las estamos reforzando) y sin embargo, aumentamos la probabilidad de que las conductas positivas (confianza, buen ánimo, convivencia tranquila…) aumenten.

Mañana tocaremos otro tema común entre las parejas: el aburrimiento por rutina.
¡¡Besos!!

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