viernes, 18 de marzo de 2011

La rueda de los errores

Una de las formas de “mirar” hacia los propios errores más constructiva que la que se caracteriza por el rechazo/negación (los problemas no desaparecen por darles la espalda) o la culpa (que solo nos propicia sentimientos negativos pero no “construye” nada) es la que les da la posibilidad de SER FUENTE DE APRENDIZAJE. Y de eso ya hemos hablado en este espacio, pero no deja de gustarme esta propuesta del autor, en la que podemos “sacar todo el jugo” a nuestros propios fallos…


Viendo el gráfico, se me ocurren varias puntualizaciones que no aparecen en la obra:

2. Aprender de los errores de los demás y 3. Aprender de los errores de los maestros: A menudo aprendemos cuando nos equivocamos nosotros mismos, y no solo una vez, sino varias (hay dichos populares, como el de la piedra) que lo reflejan. Sin embargo, es cierto también que el papel del aprendizaje social es importantísimo en los humanos. En este sentido, y especialmente cuando le sucede a alguien de nuestra red de soporte emocional, una consecuencia por algo que podemos considerar un "error", también aprendemos (más, menos o nada dependiendo de factores individuales: también existe quién, habiendo visto el "tropezón" a su lado, tropieza seguidamente). La otra puntualización es al concepto "los maestros" que yo interpreto que, en este gráfico esta utilizado haciendo referencia a lo que citaba antes, el círuclo de personas que nos rodean y que han sido MODELOS en nuestras vidas (padres, hermanos mayores, profesores...) sin duda ellos también se han equivodcado y de ese error podemos obtener otra fuente para reflexionar.

4. Estar dispuesto a cometer los errores necesarios. Pare superflua de explicar; es muy clara, pero tengo una pregunta ¿Cuántas cosas, oportunidades, vivencias (=aprendizajes) me perdí por miedo a fallar si lo intentaba?

5. Asumir que el error es una fuente de aprendizaje. Finalmente, en esta reformulé la propuesta del autor ponía algo así como "descubrir que los llamados errores no existen". Y creo que hay que interpretarlo de forma bastante figurada. No existen como venimos rechazando, como sentimiento de fracaso, como miedo a evitar...pero sí existen para que aprendamos de ellos y ya hemos dicho que son una de las fuentes de aprendizaje primordiales. Ése es el lugar del error, hay que darle su sitio, no negarlo.

Sacar bueno de lo malo es la sentencia que me viene a la mente cuando le doy vueltas al esquemita. El autor parafrasea a Horacio y nos dice lo mismo, pero más bonito al afirmar:
“La adversidad tiene el don de despertar talentos que en la prosperidad habrían permanecido dormidos”.
Besos!

10 comentarios:

Tere dijo...

me encantan ese tipo de post gadi, tambien asi de psicologia, te hacen reflexionar muchoo!

besitos y feliz finde!

rocio dijo...

Está claro que de los errores se aprende. Y creo que la mayoría los debemos sufrir por nosotros mismos, no siempre nos sirve que tropiecen los demás, aunque sería mucho más práctico claro.
Gracias por el post, un beso
Cansada de besar sapos
http://frog-tired.blogspot.com/

BEAUTYVICTIM dijo...

Esto es muy "oriental": el error como aprendizaje y no como sentimiento de incapacidad. Pero la cultura occidental no lo ve así. No cuesta mucho dar oportunidades a los demás cuando se han equivocado, porque tampoco nos las damos demasiado a nosotros mismos.

Un besazo

Inma

Miss Potingues dijo...

Me gusta la frase de cierre.

También es cierto que, para tener ciertas experiencias, hay que vivirlas, aunque puedan considerarse un error.

besos!

brujilla08 dijo...

A mi también me encantó la última frase!

Hay que atreverse a hacer cosas, si no lo intentas siempre te quedarás con la duda de que habría pasado! un beso guapa!

tita hellen dijo...

Y luego está el pensamiento cabezon de "sé que puede salir fatal, pero por mis narices tengo que intentarlo o sino no podré vivir sin saber si pude conseguirlo".

Besotes

Miss Bittersweet dijo...

Preciosa la última frase. Me ha gustado mucho el punto de que hay que cometer errores, porque es cierto, y mucha gente no se da cuenta de que lo natural es fallar y corregir esos fallos, que así nos vamos dando nuestra propia personalidad.

Nisa dijo...

Imprescindible cometir errores. Puedes aconsejar a alguien para que no haga o diga algo por su bien, pero por ejemplo, yo dejo que mi niño de las clases se equivoque y así aprende a pensarlo antes.
genial post, me gusta la ruedita y la frase el final ;)
un beso

Little Butterfly dijo...

Me encanta la última frase, yo siempre he tenido pánico a cometer un error y a lo que eso significará (que no soy competente, que he desaprovechado una gran oportunidad, etc.), pero la próxima vez intentaré acordarme de ese bonito pensamiento y no dejar que todo me sobrepase.
Un besito, Gadi

Lenne dijo...

Gran frase la última que citas :) quizas a veces peco de no querer probar o hacer cosas por miedo a fallar.. pero eso intento cambiarlo :) o al menos aprender de ello jeje

Un besito!!

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