miércoles, 23 de marzo de 2011

Libertad de elección: Hoy, toma de decisiones

Difícil tema sin duda. Y filosófico (Bettieeeeee ilumínanos con tu sapiencia!). Desde el principio de los tiempos los postulados acerca de si el hombre es libre, esclavo (de sus impulsos, de la socialización, de sus debres…) o un ente intermedio se nos plantean y nos planteamos nosotros mismos al reflexionar. Pero nosotros nos vamos a referir a un aspecto mucho más práctico y “terrenal”: la toma de decisiones.
A menudo en nuestra vida tenemos que tomar numerosas decisiones que, debemos ser conscientes, van a modificar nuestro futuro: ¿Estudio esto o lo otro? ¿Tengo un hijo ahora o más adelante, o no tengo? ¿Sigo con esta persona, busco otra pareja, vivo mi vida solo?... Respecto a esto, la psicología social tiene una aportación bastante interesante en las Teorías de Toma de Decisiones, que pretenden ayudarnos en estos momentos clave.
Y repasando esto, me he acordado de que tengo mucho material que puede venirnos bien, porque precisamente son los que se trabajan con los alumnos para ayudarles a decidir en momentos tan clave como son los que hacen referencia a su orientación educativa y profesional.
A menudo en nuestra vida, hemos tomado decisiones importantes desde un posicionamiento más visceral que racional. Yo aún le debo a una amiga de la facultad haberme presentado oposiciones en vez de intentar doctorarme, y el caso es que no sé si estaría mejor, pero sí que podría estar peor. Y fue una decisión impulsiva, más tomada por mi amistad y cariño hacia ella que por mi fé o ganas de opositar. En este sentido me salió “bien”, pero ¿cuántas veces nos podríamos arrepentir por no tomar las decisiones adecuadas en momentos clave de nuestra vida? En este sentido, os dejo algunas propuestas que me parecen interesantes…., 



4 comentarios:

Miss Potingues dijo...

El problema que yo le veo a esto es que dejamos el componente emocional totalmente aislado y, aunque una opción parezca la más lógica, viable y afortunada, si internamente no sólo no nos motiva, sino que nos asfixia, ¿es realmente la mejor opción?¿Cómo se detecta la mejor opción a nivel personal? Eso es lo que yo veo realmente complicado.
Aparte, ¿Cómo se sabe que es la mejor opción la que se ha elegido si el otro camino se queda sin recorrer?

Aquí podríamos meternos en la Teoría del Caos y armar el ovillo.

Besos!

WI dijo...

uff, que complicado, desde que tengo uso de razón estoy tomando decisiones y no tontas o vanas si no decisiones que afectan a terceros y a mi misma y hoy por hoy también, no me da miedo tomartas y a veces lo hago con el corazón y me aparece la duda si lo deberia o no haber exo asi o asao... pero se desvanece pronto. POr norma general cuando lo hago con la razón dudo menos... es curioso... como buena Aries me gusta llevar la voz cantante en las decisiones jajaja, no puedo evitarlo.

brujilla08 dijo...

Está claro que quien no arriesga no gana... Y también está claro que por arriesgarte te puede salir mal. Pero es lo que hay, hay que tomar decisiones y se consecuentes con lo que conllevan.. asumirlo y aceptarlo!

Un beso guapa!

BEAUTYVICTIM dijo...

Yo utilizo sólo y exclusivamente mi intuición porque tengo clarísimo a lo largo de toda mi vida que cuando algo me da un "pálpito" hacia lo bueno o hacia lo malo, acierto de pleno. De hecho, he tomado decisiones en el sentido más "lógico" que podría parecer un problema, cuando mi intuición me decía que el camino era absolutamente otro, y me he equivocado estrepitosamente.

Sin embargo, cuando hago lo que me dice mi corazón es un 10 pleno.

Todo lo demás, me suena a intentar tener controlado el futuro, o sea, a jugar a ser adivinos porque ningún método te puede garantizar ningún resultado. Y me da la sensación de que transmiten un miedo atroz al fracaso. Muy típico de la gente que necesita tenerlo todo atado y bien atado.

Un besazo, guapa

Inma

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