viernes, 1 de abril de 2011

COLECHO...por "webos"

El otro día leía en FB un comentario que me sorprendía mucho, y como lo sigo rumiando, he decidido "exorcizarlo" convirtiéndolo en post.
El comentario denunciaba la visión sesgada con que el programa de televisión "España Directo" (creo recordar) criticaba el colecho porque, según ellos, interfería por ejemplo en la vida sexual de los padres.
Sólo pude responder si es que en el programa citado no conocían la existencia de un invento llamado sofá (o cualquier cosa sucedánea que además no solo va a empobrecer la vida sexual de los padres, igual hasta la anima!).
A lo que voy: muchas veces se utilizan las diferentes corrientes, aportaciones o teorías de la Pedagogía y de la Psicología para CREAR CULPABILIDAD EN LA GENTE. Y mal vamos, señores.
  • Por cada investigación que demuestra que las mujeres somos peores en ciencias, hay una que demuestra lo contrario.
  • Por cada estudio que demuestra que los bebés que maman del pecho de su madre a demanda son más inseguros y/o dependientes, hay otro que afirma que son más cariñosos y autónomos.
  • Por cada "Método Estivill" que encontramos en las librerías, hay un "Abrázame, mamá" que lo rebate.
¿A dónde quiero llegar con esto? A que es absurdo y feo, que las aportaciones de la Psicopedagogía se usen de forma vana y generalizada, porque si algo aprendes al estudiar este campo es lo DIFERENTES que somos las personas, desde el mismo momento de la gestación.


- He visto a madres llorar por no poder darles el pecho a sus hijos.
- He visto a parejas discutir porque el bebé no aprende a dormir solo.
- He visto a padres de adolescente "echarse las culpas" mutuamente de no saber imponer un castigo a tiempo, de ser "demasiado blandos y consdescendientes" o, por lo contrario, "no haber dialogado nunca con tu hija, no saber ni lo que le pasa por la cabeza".

...y nadie tiene la RAZÓN ABSOLUTA al respecto, porque somos imprevisibles. La única verdad es que ser padre es una aventura, una difícil y hermosa aventura.
En psicología, y en educación, hay tantas corrientes que cuando las estudias en profundidad terminas por posicionarte en una en base a tus propios valores y a tu idea personal de lo que es un ser humano. Ninguna de ellas tiene la verdad absoluta...
  • Aprendemos por condicionamiento (recompensas y castigos)
  • Aprendemos por modelaje (Aprendizaje social)
  • Aprendemos lo que se nos explicita, pero también lo que NO
  • Aprendemos cognitivamente (mentalismo)
  • Al aprender, reconstruimos la realidad para nosotros, bajo nuestro exclusivo punto de vista (constructivismo)
  • ...y podría seguir hasta aburriros.
Que haya "expertos" que se dedican a sentar cátedra o establecer "verdades absolutas en este campo dice poco en su favor.

Personalmente, nunca me han gustado las teorías tipo "Estivill" (es un método de aprendizaje para enseñar a los bebés a dormir solos, de corte conductista que consiste en dejarlos llorar en intervalos de tiempo, al principio más cortos, después más largos). No es que no funcione (funciona) es que...
  • Los padres deben ser CAPACES de llevarlo a rajatabla. Hay bebés que pueden llorar horas seguidas, vomitar, volver a llorar...hasta quedarse afónico.
  • Personal y profesionalmente, he llegado a la conclusión de que un bebé es un ser que NECESITA  a su madre al lado, los primeros meses y años de vida para dar sentido a un mundo que se le presenta caótico, ajeno e incomprensible.
Ojo! No estoy diciendo que  el bebé sea para su madre las 24 horas del día, ni que haya que consentirselo todo (eso de que "no entienden"...jajaja si entienden!!) Y además tienen intencionalidad desde poco tiempo después de empezar a vivir, aunque no hablen.

Simplemente, que hay que saber comprenderlo. Y sobre todo, integrar al bebé de una manera "práctica" en la dinámica familiar. Y ahora os cuento mi caso.

Marina fue una bebé que dormía mal. Mamó hasta los 8 meses y lo dejó voluntariamente, pero aún así se despertaba continuamente por la noche. A las 2 o las 3, decía que ya había dormido lo suficiente y que quería marcha. Así una noche tras otra, pero cuando dormía, dormía en su cuna. A los dos años la pasamos a su cama. Sin problemas, ahora duerme muy bien (ya va para cinco).

Irene dormía PEOR. Como no había forma de dormirla (y se despertaba y había que volver a dormirla mínimo 3 veces en la noche), la amiga que me la cuida la acostumbró a darle paseos en brazos en su siesta. El día que se dormía en 5 minutos, vale; el que tardaba 30 tenía que recoger mis riñones del suelo (y esto, multiplicado por el nº de veces que fuese a lo largo de la noche). Y yo tenía que, al día siguiente, ir a trabajar y responder a mis responsabilidades de forma normal y habitual, claro (a pesar de que mamó hasta los 18 meses, daba igual, si hambre no era!).

Cuando esto se repite un día tras otro, la cosa se vuelve insoportable. Empiezas, literalmente a perder "claridad mental" (en mi caso, también peso) porque te duermes por las esquinas. Al final, decidí hacer algo que me había prometido a mi misma no hacer jamás: meterla en la cama conmigo y con su padre.

Desde entonces, duerme la noche entera de un tirón. Espero poder cambiarla a la cama este verano (ya tiene una rutina de sueño más que establecida) y cerrar esta etapa, pero para mí ha sido una experiencia estupenda porque SIMPLEMENTE, NOS HA PERMITIDO DORMIR.

No creo que Irene sea más dependiente que Marina (apunta unas maneras que te mueres), antes al contrario. Mi vida sexual no se ha resentido. Y encima duermo!!

...vamos a tomarnos las aportaciones teóricas con un poquito de capacidad crítica y sentido común.
Un besazo!

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