martes, 17 de mayo de 2011

El marco de la competencia emocional: primera parte

En todos los post del bloque que nos ocupa estamos hablando de diferentes características y logros (en el caso del desarrollo, que también vimos) que nos hacen "emocionalmente competentes"; sin embargo,  ¿cuáles son las dimensiones que podemos analizar para determinarlo? Aunque el marco de referencia es más útil para un psicólogo a nivel profesional, creo que puede ser también una herramienta para trabajarlo nosotros mismos. Por otra parte, me gusta mucho el hecho de que es una herramienta abierta y no tipificada (como son los tests, que siempre pierden frescura porque siempre tienen sesgos, y que además etiquetan a las personas basándose más en déficits que en logros, creando sensación de incompetencia en quien lo hace y recibe el "veredicto").

Este marco que os comento se divide en dos partes (competencia personal y social), que a su vez se van desarrollando en base a distintas características, a sí que lo vemos mejor utilizando los cuadritos. Pensaba desarrollarlo en un post, pero como al hacerlo me ha quedado (quijotesco (de largura, no de locura jajaja), lo vamos a ver en varios.

1. LA COMPETENCIA PERSONAL.
O referida a mí misma, hace por tanto alusión a las habilidades que me permiten gestionar mis propias emociones. Como ya introducíamos en otro día, en la medida en que sepa descubrir lo que me sucede (primero) y gestionarlo (después), habré desarrollado una serie de habilidades para mi propio mundo emocional. Habilidades que son las siguientes: 
  • Conciencia de uno mismo
  • Autorregulación
  • Motivación
Hoy vamos a ver la primera (conciencia) y los próximos días iremos desarrollando los demás.


(Ampliar para leer mejor)


¿Nos aplicamos el cuento?¿En qué sacáis 10 y en qué menos? Jajaja!
Mañana veremos los otros dos rasgos que caracterizan esta parte de competencia personal.

5 comentarios:

Miss Potingues dijo...

Según el cuadrito, no me gestiono mañ del todo, pero a veces tengo una colleja...jjj!
Besos, guapa!

Rafa dijo...

Mola, mola mola ^___^. Y bueno, como dice miss potingues, a veces es cuestión de ocasiones.
Creo que, como ya comentaste en otro post, es en este terreno en el que más se nota la madurez y en el que más evolucionamos como personas con el paso de los años, ya pasado los treinta, y los cuarenta, y los sesenta...
En mi caso, a la hora de reconocer mis aptitudes y siendo muy poco competitivo, no puedo evitar alcanzar la valoración de mí mismo en comparación con los demás, aunque esto, en ocasiones, es ficticio.
por poner un ejemplo, si algo me ha demostrado la experiencia es que el factor de competitividad hace que una persona en competición sufra un estrés y una tensión que la coloca en posición de desventaja frente a otro individuo no competitivo, lo cual sume la situación en un círculo vicioso que va aumentando de forma cada vez más desfavorable para el primero.
O lo que es lo mismo, generalmente estás más cerca de la meta si te la sopla que si te importa mucho.

Un besote, gadi, y gracias por estas perlitas de conocimiento ^^

tita hellen dijo...

Intento sacar un 10 en entender a los demás, pero muchas veces los justifico a mi costa... y un cero en no darme espacio para las cosas que se me escapan. Y mira que Miss Potingues me lo dice. Besotes

Aydita dijo...

Yo me doi un 0 en seguridad! :( jaj

Y yo siempre intento entender a los demas pero esque hay vecess...

=(

Aver si aprendo un poco mass!!

Yoli dijo...

Uff yo se autocriticarme muy bien pero siempre lo malo, lo bueno en mi no lo valoro, lo sé lo sé tengo que cambiar pero no es nada fácil.

besos guapisima

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