jueves, 22 de septiembre de 2011

Tomar posesión del presente aprendiendo del pasado

Ya adelantábamos en el post anterior que hoy nos íbamos a dedicar a desmitificar un poco cuánto "daño" hace el pasado sobre las personas. Y en este sentido, aunque la autora comienza dando claves desde el presente y luego se remonta a las vivencias pasadas de las personas, yo voy a hcaerlo en orden cronológico.

Con respecto al pasado, hay un acuerdo ya generalizado en nuestra cultura en que influye sobre la conducta, pensamiento y personalidad de los seres humanos; y así es. Somos herencia, pero también somos educación y, sobre todo, experiencias de vida.

Ahora bien y como todo, esta idea es peligrosa si se toma de modo determinista y aquí es donde yo distingo dos maneras de relacionarnos con el pasado bastante peligrosas para el bienestar propio:

  • "Soy el producto de mis traumas"
De acuerdo, es una forma exagerada de decirlo, pero ahí está. Como ya he comentado otras veces, ha existido en nuestra sociedad una sobregeneralización de términos y conceptos de la psicología muy mal entendidos. Entre ellos el de trauma. Un trauma existe y se produce en unas circunstancias muy especiales y concretas. Y también se supera, en ocasiones con ayuda y otras de forma autónoma. Otras veces, desgraciadamente no. 
Pero no toda la población tiene traumas. Un niño al que le reprendan injustamente no tiene porqué desarrollar un trauma, un adolescente con el que se meten un par de compañeros, igual tiene las estrategias para superarlo (llamémoslo pasar veinte kilos) y no tiene un trauma. Una mujer que sufre una decepción amorosa no tiene porqué tener un trauma con las futuras.

En el lado chungo de este espectro está el "no castigues así al niño, que le va a dar un trauma", "Fulanito actúa así porque de pequeño blablabla"...ojito, señores. Lo primero es desmitificar el trauma: aquello que vivimos: ¿fue de verdad un acontecimiento traumático, o solo una vivencia desagradable, infeliz, desgraciada? Y, por otro lado, ahora que soy adulta ¿la superé o sigo escudándome de ella para justificarme o justificar mis conductas con los demás?
La madurez personal implica la capacidad de elegir, de sopesar antes de hacer o no hacer y también de equivocarme y pedir perdon ante el error. No confundamos, por tanto, ser un inconsciente (o un capullín) con ser una persona traumatizada (jajaja).

En el otro extremo está quien vive su pasado con angustia, aunque no se escude en él. El pasado modela, ciertamente, pero la madurez ayuda a sumirlo y seguir caminando. El presente es tuyo, no dejes que pertenezca a fantasmas. De esta reflexión, destaco esta frase de la autora que me ha gustado mucho..."Tener un pasado complicado no tiene porqué ser igual a tener un presente sin futuro".


  • "Soy una reproducción de mi educación".
Esta es la segunda idea. Empezaba el post argumentando que la educación, las vivencias, la cultura...marcan, y eso es indudable. Pero el criterio de elegir con qué me quedo y con qué no, es personal cuando uno ya ha vivido la época de los ensayos, que es la infancia y la adolescencia. O debería serlo, debería irlo siendo en este camino de experiencias que es la vida.


Ojo, a veces no tiene porqué estar referido a algo que me enseñaron en casa y de forma explícita "se escribe con la derecha" sino a algo que aprendí implícitamente porque vivo en sociedad. Muchos prejuicios, falacias y valores nos pesan, nos atan y nos hacen daño porque los asumimos acríticamente. Un ejemplo de esto es el peso de la imagen que llevamos las mujeres a las espaldas...y muchos otros más (la manera de relacionarme con mis hijos, de responder a mis tareas en la casa...); indudablemente, los hombres también cargan el suyo, las personas religiosas, las que tienen un fuerte sentimiento político...ante esto no estoy abogando  por una anarquía de valores de ningún tipo. Cuidado. Estoy diciendo que, cuando una es grande, debe haber "tamizado" aquellos valores que de verdad cree necesarios y justos. Aunque no sean, lógicamente, solo los que nos vienen bien, pero que al menos no nos estén jorobando la existencia.

De esta reflexión me quedaría con esta frase: "Aprendamos a vivir el presente sin los condicionantes negativos de nuestro pasado. Hoy es el presente de ayer".

¿Se atreven?
El próximo día afrontaremos otro tema.si estamos hablando de pasado y presente, hablemos también de futuro. Y para eso, hay que hablar de toma de decisiones.
BESOS!

14 comentarios:

HD Beauty Style dijo...

me encantan estos temas y hacia tiempo que no leia uno tan bueno. Como siempre digo mucha gente deberia de meditar estos temas pq influyen muchisimo a ciertas personas. El pasado sirve para recordar, quedarse con lo bueno y aprender de lo malo!

Gracias por esta entrada. un beso.

Miss Potingues dijo...

Este tema lo hemos hablado muchas veces y ya sabes que a mí eso de "es que yo soy así" (por mi pasadp/educación/trauma), me toca los pies.
Todos tenemos la opción de elegir y de avanzar.

Besos!

malbert09 dijo...

Hola! te acabo de descubrir hace muy poco,y que decir.. me encantan tus entradas! estoy poniendome al dia poco a poco.. y una pregunta si no es mucha molestia, ¿cual es el libro del que hablas?? es que he buscado y no lo encuentro..
gracias por este tipo de entradas que nos ayudan a reflexionar. un beso

Mia ♥ dijo...

Un excelente post, la persona madura y debe aprender a quedarse con lo bueno del pasado... estoy deseando que llegue la entrada sobre el futuro y las decisiones... seguro que me es de gran ayuda =)

Un beso!

Mai dijo...

Me encantan estas entradas, me hacen reflexionar. Un beso!
La moda y la belleza

Carol dijo...

Me encanta este tema.

Espero impaciente el post de la toma d decisiones.. q dificil es...

Dianita dijo...

Me encanta la entrada, ¿es de algún libro en especial? Yo estoy del lado de Miss Potingues, la vida es un camino que hay que avanzar y "ser así porque lo has pasado mal" tendrías que decir tú ¿y lo tengo q pagar yo?
La educación y la experiencia nos hace ver nuestro camino de forma diferente pero orientada al mismo fin que es la felicidad :)

Gadirroja dijo...

Malbert09 y Dianita: El libro es "La inutilidad del sufrimiento", de Mª Jesús Álava Reyes. He leído varios de ella y me gusta, es clara, amena y cuanta muchos ejemplos. BESOS!

La Gata dijo...

Yo también creo que el trauma se toma muy a la ligera..

Afortunadamente creo estar libre de estos lastres, aunque nunca se sabe..si creo que en muchas ocasiones es una excusa cobarde para no esforzarse.

Besitos

nainayi dijo...

me encanta!!
el pasado no debe pararnos,q se tienen malas experiencias?pues toca recuperarse,aprender de ellas y seguir adelante para poder seguir aprendiendo e ir haciendonos nuestro propio futuro.
gracias por este tipo de entradas guapa!

tita hellen dijo...

Creo que le primer punto es la excusa que mas han usado conmigo cuando más daño me han hecho. Y la segunda, creo que es una excusa de mi misma a mi misma para no dar la cara en situaciones que creo que deberia.

Voy a reflexionar sobre este post seriamente. Besotes

[[Gma...*]] dijo...

Un post estupendo, guapa!

La verdad es que yo siento que muchos acontecimientos de mi pasado, influyen muy negativamente en mi presnete, Quizás no como un trauma, pero sí como un hecho que me atormenta y hace que me aterrorice estar en una situación parecida.

Besitos.

http://mymakeupandmyworld.blogspot.com/

Salander dijo...

Este post me recuerda el ejemplo tan gráfico que nos contaste que habías vivido en tu colegio. Está claro que el pasado se puede dejar atrás y yo creo que las vivencias traumáticas nos pueden hacer más fuertes si las enfocamos de la forma adecuada.
Besos!

neussina dijo...

vaya,vaya...estas entraditas estan genial, creo que compartimos de algun modo estilo de profesion, ya te dire por privi,te dejo una frase de regalo:
El presente es un regalo por eso se llama asi, disfrutemoslo!!!

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