miércoles, 15 de febrero de 2012

Cabinas Bodybell: toda una experiencia

Hoy os quiero contar mi experiencia en una de las cabinas de Bodybell. No sé si sabéis que esta famosa cadena de perfumerías tiene, desde hace tiempo, la posibilidad de realizar tratamientos corporales y / o faciales dentro de una iniciativa que ellos llaman "Beauty Full body" en cabinas de belleza habilitadas. Yo fui a probar la de la calle Alhóndiga, en Granada, pero existen los siguientes puntos donde encontrarlas:  http://www.bodybell.com/beautyfull_body. Además en ese mismo link podéis consultar el precio de los tratamientos, aunque además a menudo existen packs y promociones que aprovechar  para descuentos.

Pero vamos al lío que os cuente qué probé yo, y cómo me fue.
Reservé cita telefónica con Angie, la profesional que iba a ocuparse de mí, para un tratamiento de diagnóstico facial, limpieza e hidratación. El viernes a las 6 crucé la puerta y dejé a las nenas con Manolo, calculando que sobre las 7 ya habría tenido tiempo de terminar, tomar un café y darles el encuentro. Al final, me tuvieron que recoger ellos a mi cerca de las ocho (jajaja). El tratamiento es MUY PERSONALIZADO y eso es el primer factor que me hace opinar positivamente de la experiencia. Vamos a ver las partes:

- EL DIAGNÓSTICO:
Con ayuda de una serie de preguntas generales (edad, hábitos, etc.) y sobre todo, gracias a la tecnología de una microcámara y un programa informático, se analizan una serie de parámetros que nos permiten conocer el estado de nuestra piel.
El cacharrito en cuestión se llama "dermoscopio" (de todo aprende una, oye)

Los parámetros que se evalúan son los siguientes:
- Cantidad de grasa en la superficie y en las capas más profundas de la piel: La grasa de las capas más profundas es la que tiene que ver más directamente con la aparición de impurezas, comezones, etc.. La grasa superficial puede venir por la contaminación externa, el maquillaje...
- Existencia de arrugas: Cuidado, que algunas no se ven a simple vista, pero el aparatito sí que las capta.
- Tamaño del poro: Con una clasificación de 1 a 5 donde oscila entre "muy pequeños" o "muy grandes"
- Pigmentación: Que no tiene que ver con nuestro tono de partida (más palido o más moreno), sino con un buen tono general, iluminado y unificado.
- Elasticidad: Directamente relacionado con la juventud de la piel y aquí Angie introdujo una idea muy interesante: es menos atractiva una piel que, aunque tenga menos arrugas, haya perdido elasticidad, ya que el óvalo de la cara pierde definición y las facciones también.
- Humectación: Grado de hidratación de la piel. Otra idea de Angie: la hidratación del rostro no tiene tanto que ver con la cantidad de agua y líquidos que tomemos, que el cuerpo metaboliza, sino mucho más con la hidratación directa que le proporcionemos a través de la dermis.
Me vais a permitir que vaya citando a Angie a lo largo de esta descripción, porque realmente fue de lo más didáctico el rato que pasé con ella!

A partir de este diagnóstico vimos que mi piel necesitaba, sobre todo, trabajar la grasa (cosa que yo sabía por el tema de la piel mixta, lo mismo que lo de los poros)...pero me sorprendió mucho otro detalle que el diagnóstico reveló...falta de hidratación. Preocupante, porque ni darme cuenta y porque es el primer paso para que la piel se conserve en buen estado, ¿verdad?

Del resultado de este "examen" tengo por escrito las recomendaciones para el cuidado diario de la piel, de tipo general, que también nos da el programa informático...aparte de todo lo que aprendí con ella.

- EL TRATAMIENTO...Y TODO LO QUE APRENDÍ:
A partir de ahí, Angie decidió comenzar la limpieza. Pasamos a la cabina, donde el ambiente estaba muy cuidado con música relajante, velas y detalles en todos los rincones, y ella me desmaquilló con mucha suavidad. 

Era el momento de empezar, propiamente dicho. Yo os voy a resumir los pasos (porque ya pueden imaginar que fue largo), pero lo que me parece más importante para la efectividad de todos ellos es el masaje y los conocimientos de darlos de la profesional que me los dió. Además de ser relajantísimo, porque tiene unas manos de oro y también trabajaba la zona del cuello y los hombros (imagínense, entré en respiración abdominal de relajada que estaba):
  • Peeling: Aplicó la exfoliación química dando masajes circulares por todo el rostro. Ella hizo mucho hincapié en la importancia de la exfoliación para retirar las células muertas de la piel y que así podamos prepararla para los tratamientos que le demos a diario. Le pregunté de hgacerla semanalmente (como la hago yo) es correcto y me comentó que en el caso de pieles mixtas sí. Además aprendí que estaba comentiendo un error: llevo desde hace un mes con una especie de eczema en la frente que va y viene según lo estresada que esté. Cuando lo tengo peor (a menudo los viernes si la semana ha sido dura) no aplico sobre él ni maquillaje ni el exfoliante. Y sin embargo sí es recomendable hacerlo de manera muy suave, porque sino todas las pielecitas que me salen, no se van y el ciclo de rojoces-pellejitos se perpetúa, además de que el tratamiento que esté poniendo no actua con la misma intensidad. Yo estoy usando un producto que ya les enseñaré pero ella también me recomendó aceite de rosa de mosqueta.
  • Exfoliante mecánico: A continuación, siguió la fase de limpieza con un exfoliante con gránulos. De nuevo resaltó la importancia del masaje y me comentó que cuando ella empezaba a estudiar estética había una corriente de no mover demasiado la piel, y que ahora, sin embargo, existe otra tendencia que afirma totalmente lo contario: hay que estimular los múisculos faciales a través del masaje. Imagino que, como en mediciona, las tendencias van cambiando.
  • Ácido hialurónico: tras esta doble limpieza, Angie me advirtió que iba a aplicarme el tratamiento de ácido hialurónico y que podía picar sobre la piel. Escoció un poco, pero nada que no fuese soportable. El ácido hialurónico, que imaginamos como componente único, es una sustancia que produce nuesta propia piel y de la que se conocen, según me comentó Angie, hasta 14 tipos. Su cualidad básica es retener el agua, propiciando la elasticidad e hidratación de la piel y a partir de la adultez la piel comienza a perder esa capacidad de elasticidad, por lo que los tratamientos con este ácido ayudan a mejorar su apariencia.

Aquí ella me hizo ver un detalle que me dejó totalmente sorprendida: Aplicó el tratamiento en la mitad de la cara y lo retiró, dejando la otra como estaba. Entonces me pidió que me incorporase y me mirase en un espejo sonriendo para que se me marcase el surco nasogeniano (la arruga de expresión que va de la nariz a la boca). Pues bien, en el lado del tratamiento, por más que gesticulase, apenas se dejaba ver, mientras que en el otro aparecía como lo suelo tener yo (bastante marcado). Me dejó flipando, la verdad.
  • Serum: De nuevo un masaje para asegurar la absorción de una sustancia que tenía un tacto similar al aceite (aunque la piel, al final del todo, no presentaba brillos, sino luminosidad).
  • Mascarilla hidratante: Y finalmente, aplicó una mascarilla en el rostro. Charlando de todo un poco, me comentaba también acerca de la importancia de los tratamientos de noche. Ella comentaba: "Si tu piel está preparada (limpia) y solo la tratas de día, da igual que uses una crema de 5 euros que de 100, si luego por la noche, que es cuando la piel "se alimenta", no la cuidas". Ya saben, rutina nocturna indispensable.

Toda la gama de tratamiento usada pertenece a la marca D'Lucanni, de la que Angie me dió muestras para probar. Además también tienen la posibilidad de realizar tratamientos faciales con Guerlain.

Cuando salí, me parecía estar en una nube, de relajada que estaba...qué falta me hacía! Me gustó tanto que le pregunté a Angie cada cuanto me recomendaba el tratamiento, porque estoy dispuesta a repetirlo siempre que pueda.
Aparte de lo estupenda que me veo la piel (y hasta Manolo que no se fija me lo dijo nada más verme...y eso que andaba algo harto de esperarme jajaja), el trato y todo lo que he aprendido en una sola tarde, me hacen valorar muy positivamente la experiencia.

Desde aquí solo me queda mandar un besazo a Angie, una francesa que me decía al principio de nuestras conversaciones que a veces le costaba encontrar algunas palabras técnicas palabras en español, y a quien yo respondía que se explica "mejor que un libro abierto", que es simpática, cariñosa y además predica con el ejemplo, porque luce una piel envidiable. Al final de la tarde, y como no pudo ser de otra manera (porque ya sabem yo soy "yo y mis circunstancias") conoció a mi "prole" al completo jajaja
Espero que les haya resultado interesante!