lunes, 20 de febrero de 2012

Verde arty para ir llamando a la primavera


Llevaba tiempo sin participar en los retos que nos lanza Inma, de www.beautyvictim.com, porque no tengo tiempo, últimamente para nada. Cuando veo retos en los diferentes blogs, me tientan absolutamente todos, porque me parecen una manera estupenda de divertirnos, aprender y experimentar partiendo de las premisas que nos den. Pero me tiene que cuadrar cerca de un fin de semana en que pueda hacerlo, con las condiciones lumínicas necesarias y además que no me pase como en alguna ocasión, que me he abstenido de participar porque me ha salido una chufa y no me ha dado tiempo de repetirlo. Suelto este rollazo para decir que, en realidad, me encantaría poder participar en todos y cada uno de los que proponéis (a ver si en verano va mejor la cosa).
En el reto que presento hoy, llamado "Verde arty", las premisas son comunes (rostro limpio, uso del verde en los ojos, armonías con rosas o melocotones) pero yo ví dos líneas diferentes dentro de la misma tendencia, con las fotos de inspiración que Inma nos planteaba: una más pop, juvenil, moderna y arriesgada; y otra más dulce y muy, muy femenina. Aunque saben que me tira lo potente, esta vez me decanté por la segunda (últimamente estoy de un tierno que no me reconozco jajaja):

Empecé preparando la piel con la limpieza y los productos de mi rutina diaria habituales, pero sobre todo con el primer de Korres, para mejorar el aspecto del rostro y la aplicación del maquillaje. Tras él apliqué la base de maquillaje, en esta ocasión la Ever Matte de Clarins, que da un aspecto unificado y luminoso al rostro que me encanta. Tras las correcciones con Kiko, apliqué polvos en la zona "T" y la barbilla.

En los ojos empecé usando mi prebase de zoeva, y sobre ella apliqué en primer lugar la iluminación del lagrimal. Aprovechando que recientemente he adquirido unas paletitas muy apañadas de Essence  y que, precisamente, una de ellas trae varios tonos de verde muy compatibles con el reto, tomé de ella una sombra doradita y la apliqué en el lagrimal con un pincel tipo boli.

A continuación pasamos a los tonos que dan identidad al look, que son dos verdes de intensidad algo diferente: el más claro está en todo el párpado móvil y el más oscuro, en el último tercio. Pero me apetecía dar algo de intensidad a la cuenca para que destacase la mirada pese al uso de tonos claros, así que tomando muy poco producto y con la brocha de difuminar, marqué la cuenca con el marrón chocolate de Martora, que al integrarse con el verde ha adquirido un curioso matiz, ¿lo ven? Lo hice sin ascender apenas para no exagerar ni darle un aire ahumado, puesto que a mi entender no se trataba se eso, sino de un look fresco.
Finalmente, perfilé con mi cake liner de Peggy Sage y apliqué sombra carne en el arco ciliar para difuminar el tono más oscuro y dar un acabado natural. Arreglé las cejas y apliqué máscara. Como ven abajo, en una de mis ya-tradicionales fotos mirando las cortinas, el párpado inferior tiene un toque muy leve de verde y marrón, pero muy difuminado para seguir en esta idea de "mirada fresca". En la waterline llevo el Teddy, que endurece menos que un negro.
Para terminar de montar el look recordé el precioso labial de MAC que conseguí, entre otros tesoritos, en el intercambio con MAREAS. Y le va, a mi parecer, muy bonito a este look. Es un tono melocotón santinado, muy primaveral y dulce: se llama Gotta Dash.
 Y lo combiné con un par de coloretes de mi paleta de Zoeva Sun Power. Aunque en la foto de abajo no lo he puesto, son los dos últimos de ambas filas, un rosado y un melocotón. Además, llevo como iluminador en frente, pómulos, arco de cupido y barbilla, el Copacabana de NARS.

Esto es todo. A mi me ha parecido una tendencia favorecedora y femenina... ¿van a sacarla a pasear esta primavera?
BESOS!!

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