domingo, 4 de marzo de 2012

Sofía

Si el otro día veíamos un look que se caracterizaba por su dulzura y elegancia (Audrey), hoy nos vamos a ir al otro polo. Sensualidad, voluptuosidad y poca discreción son rasgos que hicieron de Sofía Loren, todo un sex simbol de la época.
De ojos rasgados y verdes, labios voluptuosos y pómulos bien marcados se compone la imagen de este bellezón italiano cuya exhuberante figura formaba, sin duda, otra de sus bazas. Porque soy etero, pero si me gustaran las mujeres, os aseguro que actrices como Sofía Loren o Monica Belluci me pondrían malísima de los nervios jajaja (por eso no entiendo bien esa manía de la delgadez y la ausencia de curvas que llevamos sufriendo hace ya décadas).

...pero retomo, que me voy de madre. Como decía, Sofía aumentaba su atractivo ya de por sí magnético con una mirada rasgadísima gracias a la aplicación de sombras en una dirección más bien alargada, e incluso ascendida (en diagonal respecto al lagrimal) y completándola de un buen delineado.
Aunque pómulos y labios no se quedaban desnudos, era común también verla con labiales más discretos, típicos por otra parte de las modas en los años 60 y 70. El pelo, como dice la canción, alborotado y con volumen: aquí estoy yo porque he venido (como si no fuéramos a verla!).

Otro ejemplo de mujer madura que mantiene su belleza: aunque ella asegura que no se ha operado y yo lo dudo con gran escepticismo, ha mantenido sus rasgos y su porte también con dignidad, sin disfraces ni cambios de fisionomía que a otras actrices más jóvenes las hacen irreconocibles en un par de lustros...
...pero dejémonos de charla y vamos al lío, ¿no?
Para emular un maquillaje de ojos tan felino como el de Sofía, utilicé la conocida técnica del celo. Primero apliqué una base piel satinada que diese luz a toda la zona, pero antes de empezar a marcar cuenca o pliegue con otra oscura, pegué sendas tiras de celo en diagonal desde el exterior de mi ojo hasta la sien.
Esto hace que podamos trabajar la sombra con total libertad a la hora de difuminarla bien, y que sin embargo nos quede un acabado de líneas muy marcadas, que era lo que yo iba buscando.

Las sombras vuelven a ser de la paleta que les comentaba el otro día (quién dice que no le saqué partido!) y como he comentado, son tonos bastante neutros: piel en todo el ojo, chocolate en la zona del exterior y un toque de negro, muy trabajado para que pierda intensidad, en el pliegue. Luz con una sombra vainilla bajo el arco de las cejas y listo.
Otro toque que creo que define el look de ojos de Sofía es el delineado, muy en la línea de los años en que su fama tocó su punto álgido: con un gran rabillo alzado hacia las cejas, pero además unido solo en la parte externa, dando ese aire rasgado al ojo sin encerrarlo del todo por la zona del lagrimal.
Como ven, he marcado las pestañas inferiores con sombra negra pero la waterline va en un tono hueso. Esto ayuda a que el ojo se vea rasgado pero abierto, almendrado. Ella lo llevaba así pero es que además, yo que los tengo achinados, si no llego a usar blanco se me habrían quedado pelín orientales, creo.
Finalmente aplicamos máscara a discreción y peinamos y trabajamos las cejas, que ella llevaba con un arco bastante remarcado y más o menos pobladas según la década de la que busquemos la imagen.

El resto lo dejé bastante discreto: pómulos marcados con un colorete rosado de la paleta, y labios en un nude amarronado que me gusta mucho: el Velvet Teddy, de MAC. Antes de utilizarlo, apliqué la prebase de Basic para borrar el tono rosado de los míos. Perfilé también antes, con un lápiz de essence en un tono muy semejante que pueden ver en la foto de más abajo:
 


¡¡Se acabó!! ¿han usado alguna vez el celo?¿Les gusta este look de ojos tan marcados?
¡¡BESOS!!

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