lunes, 25 de junio de 2012

Cómo cuido mis uñas (1) Rutina general.


Hacía tiempo que tenía ganas de contaros varias cositas del tema uñas, pero ninguna tenía "entidad" suficiente como para un post (vamos, que para un post de cuatro frases pues mejor lo dejaba para otro momento, me refiero). Gracias a Marga de la Fábrica de la Belleza, que es un primor, he podido probar una serie de tratamientos para las uñas de Beauteena, así que ahora sí, hablamos de uñas y os cuento toda la información de que dispongo, en un par de entregas.

1. Houston, tenemos un problema...
Creo que no he les he contado expresamente en un post como son mis uñas (si lo he hecho a las que les he comentado algunos posts de cuidados de uñas y tal). Mis uñas son fuertes y duras y crecen con mucha rapidez. Por este motivo, a veces me siento tentada a cortarlas...pero ahora les contaré porqué no lo hago.
Por contrapartida, a menudo están más amarillas de lo que me gustaría: el uso de lacas de uñas intensas y de manicuras continuas hacen que la superficie de mi uña se vea de un tono  poco "limpio", hasta el punto que de no me gusta llevarlas sin pintar porque no lucen lo blancas que yo quisiera, y claro esto hace que el problema se convierta en "pescadilla que se muerde la cola": como las tengo amarilleadas las pinto, y como las pinto, las tengo amarilleadas.
Por si fuera poco, de un tiempo a esta parte se me están "decapando" (vamos que se me abren en capas) cosa que nunca jamás antes me había sucedido, y no sé si se deberá al estrés. Por eso mismo, no las corto, sino que las limo con una lima de cristal como la que les enseñé aquí.
Por otra parte, las cutículas bien (gracias) y la piel de las manos, desde que soy muy constante con las hidratantes específicas para esta zona (este invierno he sido una campeona en rutina) la noto bastante bien.

Visto el estado de la cuestión, pasamos a ver los cuidados, ¿vale?

2. Cuidados "de siempre".
Es decir, que es lo que he hecho habitualmente dentro de mi rutina de cuidados. Aproximadamente una vez a la semana, les dedico un ratito, siguiendo los pasos que veremos a continuación:
  • 1. Las "desmaquillo", habitualmente con el quitaesmalte sin acetona de deliplus, que siempre me ha gustado mucho. No obstante, desde que las tengo más dañadas, noto que me reseca y me estoy planteando si no me merecerá más la pena comprar alguno que me las deje menos deshidratadas. He pensado volver al de Cutex, que me las dejaba mucho mejor...
 
  • 2. Las "sumerjo" en agua con una pastilla efervescente, también de deliplus. No he probado otras marcas porque no es un tipo de producto fácil de encontrar, así que no os puedo comparar los resultados con otros productos de este tipo. Me gustaría encontrarlas con efecto blanqueador, ya que las que tengo yo son "hidratantes" y es verdad que al sacar la mano se ha contrarrestado bastante el efecto de sequedad que les comentaba antes sobre el quitaesmaltes.
  • 3. Las limo, un buen rato después de haberlas secado (aunque a mi casi no se me reblandecen, pero toda precaución es poca), con la lima que antes les comentaba.
 
  • 4. Las hidrato en profundidad con una crema específica. He probado muchas marcas, y dependiendo de necesidades, les recomiendo...
    • Para un roto o descosido...
Las hidratantes de manos de deliplus no son, ni mucho menos, de las favoritas en mi neceser...y sin embargo tengo los baños llenos de botes porque Manolito (que sufre de manos secas) es incapaz de comprarlas una a una. De esta manera, en los baños siempre tengo alguna a mano, lo cual tampoco me viene mal para un "aqui te pillo, aqui te mato" (cuando por ejemplo he terminado de fregar los platos y las noto secas.
    • Para la rutina habitual...
Mi favorita es la 8 hours para diario. Siempre llevo una en el bolso y tengo otra con los productos de cuidados de las manos porque ya saben que me encanta.

    • Para momentos de necesidades más acusadas...
He probado alguna otra marca que, para necesidades muy marcadas de hidratación, me parecen estupendas. De todas formas, no las suelo usar habitualmente porque me da mucha grima lo mucho que tardan en absorberse (la sensación de pringoteo en las palmas, vamos).

  • 5. Y finalmente, las pinto según me pida el cuerpo.


Como les decía, creo que no es una mala rutina, pero no se adapta mucho a los últimas necesidades que he observado en mis uñas.

Iba a continuar el post con un tercer punto dando la información sobre los productos que responden a estas necesidades últimas que les cuento, pero chicas, me está quedando esto más largo que el Quijote, así que corto aquí y mañana continuamos.
Espero que esta primera entrega les haya resultado interesante: mañana, más y mejor.

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