miércoles, 19 de septiembre de 2012

Review esponja Konjac: Vaya chasco!

Otro de los productos del que tengo pendiente de hablaros es la famosa esponja Konjac que tan de moda se ha puesto últimamente: no solo su marca original ha sacado distintas versiones, sino que otras marcas de cosmética asequible, como Kiko y Deliplus han lanzado la propia y han tenido bastante éxito. A mi me ha decepcionado enormemente y hoy les explico porqué, pero vayamos paso a paso.


1. Qué es la esponja Konjac
Los beneficios de la esponja konjac vienen derivados de su propiedad de ser 100% natural: al estar hechas de fibra vegetal, no tener color y presentar un PH equilibrado, suponen una opción para acabar el desmaquillado y la higiene facial que ha convencido a muchísima gente. El konjac es una planta asiática (una variante de patata, de hecho) que se cultiva en Japón y Corea y que en su versión silvestre, crece también en China. El vegetal es, obviamente, comestible y además se han demostrado sus aplicaciones en cosmética, entre ellas la esponjita de la que hoy hablamos.
La empresa que la comercializa ya ha ideado múltiples versiones para todos los gustos y hábitos: para niños, corporal, con arcilla blanca, con arcilla roja...

...aunque la más clásica es la que yo tengo, que se presenta en forma esférica, de menos tamaño cuando está seca y obviamente dilatada cuando está húmeda,porque absorbe mucha agua. Además como ya habrán visto en otros blogs, incorpora una cuerdecita para que la colguemos y facilitemos así su secado de una vez a otra que la vayamos a utilizar.
Su precio en la página original es de 6'50 libras y en otras páginas web españolas la encontramos alrededor de los 7 euros y pico (más o menos, igual al cambio).




2. Porqué no me ha gustado a mí.

No voy a hacer un manifiesto contra ella porque entiendo que a personas con la piel MUY sensible les puede ir bien, pero no es mi caso ni (imagino) el de muchas de vosotras. 
Yo no noto que la esponja me limpie bien. Aún tras haberme desmaquillado, o usándola con el rostro limpio, para mi le falta "garra", la noto demasiado suave y creo que eso, a la larga, más que beneficiar mi piel mixta va a hacer que se me acumulen las impurezas. La "prueba del algodón" (con el tónico) me confirmó lo que les comento.
A esto se le añade el que, a menos de un mes de uso, ha empezado a "desmoronarse". Al principio pensé que era cosa del perro de mi hermana (pobrecillo) que es un cachorro y lo destroza todo....porque le salieron como pequeños agujeritos, como si estuviese mordida. Luego me di cuenta que era imposible, ya que el perro no alcanza a donde la cuelgo (jajaja menudas pajas mentales me monto sola, eh? Como detective, mi peso en oro, vamos!) y estuve observando que dichos boquetillos iban a más...hasta tener que tirarla. Esto, digo, a los veintantos días de usarla mañana y noche: se me deshacía entre las manos (esto demuestra mi hipótesis de que tengo un duro rostro).

El pobre Canelo, inocente por una vez, recibe los beneficios de la brisa gaditana.

Su duración recomendada es de 3 meses, pero si cada mes (antes!) voy a tener que estar renovándola...señoras mías me vuelvo a mis amados cepillos faciales.

¿Alguien ha tenido una experiencia negativa, como la mía? No recuerdo haber leído más que halagos, y por eso quizá esperaba mucho más de ella. ¿Serán una moda pasajera más?
BESOS!

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