lunes, 10 de diciembre de 2012

Todo al azul: outfit para un acontecimiento

....aunque también podría haber titulado este post "la odisea de una madre rural para comprarse un traje para ir a una boda". Porque, con su permiso, me van a dejar que desate mi vena narrativa y les cuente el citado periplo...

1. Los inicios: vestido y chaqueta comprados a la carrera.

Hace ya tiempo nos invitaron a una boda unos amigos a los que quiero muchísimo. Como en la casa somos de "Movimiento slow" (bueno, yo no...Manolo), me ví una quincena antes con la disyuntiva de tener que comprarnos ropa para todos...en apenas una tarde.
Como buena madre entregada, primero se compraron zapatos, ropa y demás Manolo y las niñas.  Yo había tenido la precaución de mirar por Internet algún vestido de Mango, porque ya saben que me gustan mucho y no son muy caros del todo. Total...que cuando por fin llego a Mango...estaban casi para cerrar.
Mentalidad "Aqui-me-compro-yo-algo-como-Gadi-que-me-llamo" on, cogí las prendas que ya me habían gustado en la web, que fueron éstas...

1.1. Intento uno: El saco peplum.
Este modelo de la web, dentro de los que me parecían viables para una boda, me gustó. Además, tenía curiosidad por probarme un "peplum" de estos que se llevan y que tan favorecedores son en el cuerpo de algunas compis...
...pero a mí me quedaba más bien así...
Sí, señoras...como un auténtico saco de papas!
Bultos por donde no los suelo tener, aplastamiento del trasero y holgado por el pecho...una lástima de mí, vamos!!

1.2. Segundo intento: Saco de papas, versión falda.
Siempre les digo que las faldas tipo lápiz me favorecen. Pues bien, he dado con la excepción que confirma la regla que es la prenda que ven arriba. Con la misma tela del vestido, pero sin volante, pensé que igual me quedaría mejor...pero no. He llegado a la conclusión de que el problema es de la tela, que en realidad son dos (forro claro y encaje oscuro) y se frunce en sitios donde no debe. Vamos que no me gasto cuarenta euros en la falda, ni me la pongo regalada. Además tenía que buscarle blusa y chaqueta, con lo que la cosa se me iba de madre...para ir echa un mamarracho por culpa de lo poca favorecedora que resultaba. Conclusión: desechada.

1.3. Y a la tercera va la vencida: modelito sencillo pero apañado.
Y este es, finalmente, otro de los que me gustó. En la tienda lo tienen negro, color crudo y azul y me decidí por este último. Obviamente no me queda como a la chica de la foto porque afortunadamente tengo más chicha...pero me gusta. Me costó 39'99 y deprisa hacia la caja, cogí esta chaqueta para completarlo todo (mientras casi cierran la persiana de la tienda). Es esta:
Me gusta porque es cortita (al vestido de corte recto una larga le haría parecer demasiado serio) y tiene un toque moderno.
"¡Hala!, qué alivio" - pensé - "Ya tengo la ropa"...pero no sabía que lo peor estaba por llegar.

2. Buscando calzado desesperadamente.
Al día siguiente por la mañana me tocaba buscarme los zapatos. Fui a lo práctico (negros) porque si encima me ponía a buscarlos justo en el azul del vestido, igual no llegaba a tiempo ni para las bodas de oro. Pero me encontraba con dos serios problemas...
  • NO ESTABA DISPUESTA a gastarme 100 eurazos en unos zapatos que me voy a poner en tan raras ocasiones.
  • No estoy acostumbrada a usar tacones de más de 5-7 cm. y mucho menos, si son finos.
Pues bien... parecía misión imposible: todos alrededor de la centena de napos y con unos tacones de vértigo. Y no me cuenten rollos de plataformas ocultas y esos trucos, que si el tacón es de aguja y de 12 cm....los pies duelen. Salvo milagros claro!....y con eso dí yo:

Precio: 40 euros
Tacón: 12 centímetros.
Horas que los tuve puesto sin que me dolieran nada los pies: casi 12.
...lo dicho: un milagro.
Son de Roberto Botella y ya tengo claro qué marca buscar cuando necesite zapatos de este tipo. Caminé, bailé y estuve de pie... y no podía creerme lo cómodos que eran. Al día siguiente no me dolían los pies y les juro que en muchas ocasiones que he andado con zapatos mucho más bajos me levanto con los pinreles doloridos.

3. Y los complementos, asesorada por mi estilista personal.
"Su tiempo se ha consumido", sonaba una voz en mi cabeza. 
Y aún quería hacerme al menos con un pañuelo, ya que la chaqueta no abrigaba demasiado. Estuve curioseando,ya desde casa, tiendas online para comprarlo así y este me gustó:
Este es de Blanco online y me gustó porque es del tono del vestido...pero se me planteaba un dilema...

...las tachas son doradas. Y las de mis zapatos eran plata/blanco.
"¿No quedarían demasiado opuestas?" - le pregunté a Miss Potingues, que hacía de estilista personal al otro lado del messenguer.
- Alma de cántaro - me dijo ella, o algo así - en esas pamplinas solo te fijas tú, y porque lo sabes. Seguro que nadie se da cuenta.
Y me convenció. Y por si fuera poco, encontré un bolso de fiesta que combinaba ambos tipos de tachas (perlitas y doradas) dando globalidad al conjunto...


¿No es ideal? No todo salió torcido al final, para llevar tantas prisas! Lleva una cadenita, pero yo se la quité y yo llevé tipo clutch, que me gusta más.


Ah! Y cotilleando los complementos descubrí este pack de pendientes por 4'95 y lo eché al carro, ya que los azules me venían de lujo.


Si han tenido la santa paciencia de leer toda mi odisea, imagino que tendrán curiosidad por ver el outift entero, así que vamos al lío...
  
 

Como tampoco tuve tiempo de ir a la peluqería (ni ganas) me hice un recogido sencillo: una trenza de raíz cuyo extremo introduje hacia adentro para dar sensación de "moño" y adornada con un par de pincitas.
Los zapatos milagrosos: como ven, una que está en todo, hasta se pintó las uñas de los pies en azul klein, pro no lucían mucho bajo las medias, la verdad...


Y aquí con el equipo completo, tan contenta oyes (jajaja)...



¿Alguna vez han comprado las prendas para una boda en tiempo récord y les ha salido bien el juego? Yo doy fe de que sí! jajaja 
BESOS!

@gadirroja en INSTAGRAM