viernes, 5 de abril de 2013

El tinte...¿En casa, o en la peluquería?

Dentro de los posts que quiero dedicar a que "debatamos", hoy traigo uno que creo que podemos datar del "principio de los tiempos" (jajaja, o al menos, del principio de los tiempos de la coloración en casa). Muchas mujeres se tiñen por estética (buscando un cambio, un aire nuevo, por variar, porque les va mejor un color que el que la madre naturaleza les otorgó...) y otras lo hacemos por necesidad ;)
Y me incluyo en el segundo, como ven, porque soy una "cobarde" que no me desmarco de mi color natural (castaño muy oscuro, aunque alguna vez me he atrevido con el negro). Me da pánico ponerme un caoba, un violín, unas mechas...y no gustarme. Y miren que me gustan los tonos en las demás! ...pero yo no me termino de atrever: solo uso el tinte para camuflar las odiosas canas que tengo en las sienes, sobre todo.

...pero no me enrollo tan pronto, vamos paso a paso que me voy por los cerros de Úbeda...

1. Historia de una "peliteñida".
Resulta que servidora se ha resistido, aunque no lo parezca, a tirar del tinte.
Mi pelo: muy natural.
No se engañen, no empecé a teñirme con 5 años,
pero no tenía otra foto a mano.
Por cierto, ya en esa época no me callaba
ni con una cámara por delante (boquiabierta me hallaba).
Básicamente, porque sé por experiencia "cuasí - directa" que una vez que una empieza a tapar canas...ya no es capaz de parar (¿será como la cirugía estética? jajaja). En mi caso decía, que es casi directa, porque mi madre tuvo que empezar a teñirse con veintipocos años: era el suyo un pelo negro azabache la mar de bonito, pero con la contrapartida de empezar enseguida a salpicarse de canas. Imaginen, en más de treinta años (no lo digo exacto por coquetería de mi señora mami, pero no llega a los 40 que empezó), la de productos que ha ido gastando.






En la adolescencia hice mis pinitos con formatos variados (y resultados, en algunos casos, para no recordar) por puro gusto de experimentar, pero la veintena me trajo la madurez y decidí dejar mi pelo a su aire...aunque poco me duró, ni un decenio :(
Yo tuve la suerte de heredar el pelo castaño oscuro de mi padre, y una mezcla genética en cuanto a canas: no empecé tan pronto, pero lo cierto es que a los veintimuchos ya lucía alguna que otra. 
Primeras canas, disimuladas
gracias al corte "radical".

El corte de pelo que llevaba cuando empecé con el blog me ayudó a espaciar un tiempo el tema de los tintes: por el lado del flequillo no se veían nunca las canas (están en las sienes) y por el otro, al llevarlo tan corto (rapado al 3), quedaba hasta un efecto simpático.
...pero claro, fue dejarlo crecer y...ahí están!: largas, blancas y algo rizadas...OMG! No pretendo hacer una crítica a las canas, ojo! Hay mujeres que están bellísimas con ellas, pero en mí no me gustan: más que de edad, las veo síntoma de dejadez, y me molesta especialmente cuando quiero hacerme un recogido (o una simple coleta) y asoman por ahí.




Así que poco a poco me he dejado embelesar por el mundo de la coloración...y ahora les contaré lo que llevo usando de unos años a esta parte.

Aquí ya, con el tinte. Como ven,
no difiere: siempre pido o compro un
"marrón chocolate" para evitar sustos.

2. El mundo de la coloración en casa.
Ya en mi adolescencia, en los tempranos 90'- (que yo recuerde, claro, antes como que no me interesaba) comenzaron a salir diferentes formatos más allá del "tinte permanente con amoníaco" que permitían responder a diferentes necesidades o gustos. Muchos de ellos se mantienen actualmente...

2.1.La opción más natural.
Conocida por muchas, la henna es una manera de cubrir canas muy natural. Tengo amigas mayores que la utilizan y les deja un bonito reflejo rojizo en las canas, de manera que parece que tengan mechas. Su uso es menos perjudicial para la salud del pelo, y es muy económica, pero para mí tiene claras desventajas...

  • No hay que confundir la "henna natural" con un "tinte con/a la henna": ojo con la propanda, que en el segundo caso estamos usando productos químicos igual que con un tinte cualquiera.
  • Es un método bastante "guarrete": En el sentido en que es bastante difícil no ponerlo todo perdido al preparar la mezcla, y sobre todo, al retirarla. Ve una el baño y se arrepiente al terminar, de haber optado por ella.
  • El tiempo de aplicación es muy largo, de manera que se hace bastante incómodo tenerla puesta durante tanto rato: prácticamente tiene una que "perder" una mañana o una tarde en tintarse el pelo.
  • Y, para mí la más importante: me reseca el pelo una barbaridad! Me lo deja macilento, estropajoso (si es que esta palabra existe, el corrector la aceptó! jajaja)...en resumen, con un aspecto ajado y muy feo, apagado.


2.2. El formato mousse.
Con la ventaja de su formato, en el que no hay que hacer mezclas ni jugar con cantidades, lo cierto es que la mousse no me parece muy efectiva ni para cubrir canas ni para un color muy intenso. Las veces que la he usado me ha dado un resultado más parecido a lo que antes llamábamos "baño de color" (es decir, que aporta sutiles reflejos al pelo) y esto, ojo, puede quedar precioso, pero no es lo que busco yo.



2.3. Las alternativas al amoníaco.
Desde hace ya tiempo y dada la "preocupación" de las usuarias por la salud de su pelo, salieron al mercado una serie de tintes que aseguraban ser menos dañinos para el cabello por no contener el mal-afamado amoníaco. De los primeros que recuerdo fue el Farmatint (qué entrañables anuncios con Doña Carmen Sevilla haciendo de las suyas jajaja!) y hace pocas semanas, han podido leer mucho, por ejemplo, sobre Olia en la blogosfera.


No puedo hablar de este último porque no lo he querido probar: la sensación general que he tenido con este tipo de productos es, una vez más, que la cobertura y duración es inferior a la de los tintes clásicos por más que las marcas nos prometan lo contrario. Al menos, como digo e insisto, en el caso de cubrir canas.

2.4. El tinte "de toda la vida".
Que, dadas mis circunstancias y por lo que han podido leer hasta aquí, ha resultado ser - por ahora - mi elección. No sé si cuando lleve más años dependiendo de la coloración llegaré a la conclusión de buscar productos más ligeros, pero ahora mismo el que cubre mis necesidades es el tinte "con amoníaco". Dentro de estos, claro está, encontramos muchísimas opciones. 
Mañana les hablaré en profundidad sobre el último lanzamiento de Schwarzkpof al respecto: ya saben que me gustan mucho los champús y acondicionadores de la marca, así que me gustó la idea de probar su coloración.

3. Pros y contras: ¿en casa o en la peluquería?
...y llegamos, por fin, a la pregunta que motivaba este post (yo y mis introducciones interminables, necesarias por otra parte, para que comprendan mis elecciones que no tienen porqué coincidir con las suyas)....
Veamos en un cuadro comparativo (de esos que me pirran) los pros y contras que encuentro a cada opción...


...no obstante, esta es una reflexión "en general", que yo tengo que matizar:
La peluquería a la que voy, como buena peluquería de pueblo, es increíblemente barata: cortarme el pelo me cuesta 6 euros (independientemente del tipo de corte) y teñir y peinar, 20. Por este motivo y porque Emi, su dueña, es una excelente profesional, moderna, actualizada y con un trato impecable, ir a la peluquería no supone, económicamente, lo mismo para mí que para una usuaria de la capital.
Peeeero...me da mucha pereza ir! Sí, señoras: lo que algunas ven como el rato de "expansión" que sugiero arriba, para mí supone a veces perder mucho tiempo del que no dispongo (que sí, que no son dos horas). Una vez allí me "alegro" (los masajes capilares del lavado me hacen ronronear)...pero me cuesta ir: normalemente lo hago, avergonzada, cuando la cosa ya se me ha ido de las manos.

...y por todo esto, servidora, que siempre opta por el mismo tono, que tiene larga experiencia en el aplicado de tinte (empecé a dárselo a mi madre siendo apenas una púber jajaja) y que se declara (no sin avergonzarse) bastante vaga para visitar el "saloon" (y no del oeste), va alternando aplicaciones en casa con las profesionales.
En esta línea, como les decía, mañana les contaré qué me parece la Palette Salon Colors, de Schwarzkpof, que me apliqué el pasado domingo mientras hacía otras cosillas por casa.

...¿Y ustedes? ¿Por qué tipo de coloración optan? ¿En casa o en la peluquería?
BESOS!!

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