martes, 9 de julio de 2013

Review: Perlas iluminadoras Avon

En el haul de Avon que vimos hace unas semanas ya les comenté que quería hablarles en mayor profundidad de las perlas iluminadoras que había adquirido de la marca, porque me han gustado muchísimo. Os cuento, desde el principio y en mi opinión, como se pueden utilizar este tipo de productos para finalizar profundizando en ellas.

1. Las perlas iluminadoras en mi vida: obra y milagros.
Me van a permitir este título tan rimbombante y un poquito cachondoncillo para que les hable de todas las que he probado yo...y sus diferencias...
...tanto ha llovido desde entonces,
que en la web oficial de Deborah ya no salen!
Recuerdo que, siendo yo muy jovencita (como unos 20 años), se pusieron de moda las perlas iluminadoras en las perfumerías de mi entorno: de utilizar los polvos compactos de toda la vida, muchas mujeres de la familia, amigas y compañeras nos pasamos al formato de las perlas...pero...¿qué diferencias hay exactamente entre este producto y otro cualquiera para aplicar tras la base? Yo diría que depende mucho de tipo de perlas de las que hablemos.  Como ven, estas se llaman "iluminadoras", pero yo he usado también perlas "bronceadoras": de hecho, de las primeras que tuve, de Deborah, tenían este matiz y como yo no era muy ducha y las aplicaba por todo el rostro (ni idea de lo que significaba "contornear" por aquellos tiernos años), las tenía que reservar a verano, so riesgo de parecer un fantoche en las épocas de frío.

Después de estas me animé una época con unas de Yves Rocher. Me recuerdan más a las que les reseño hoy porque, siendo, iluminadoras, eran también muy ligeras, muy elegantes: aportan luz al rostro pero sin cargarlo, de manera que las podemos aplicar sin temor a parecer una bombilla, con una simple brocha de cerdas numerosas y separadas.



...por 7 euros, quedan naturales y dan luz
y buen aspecto al rostro.
Otra marca que estuve utilizando fue la de NYC. Pese a que esta marca no me enloquece, debo reconocer que sus perlitas no están nada mal. También con efecto bronceador en este caso, no había que tener tanto cuidado como con las de mi estreno: su efecto era mucho más ligero y por lo tanto, más asequibles de usar.

Actualmente-ya las han visto en el blog- tengo lo que yo llamo "perlacas" iluminadoras de Mememe, o lo que, con más criterio, en la marca denominan Goddes Rocks. Estas son para usar exclusivamente a modo de iluminador o broncer, porque su efecto es muy marcado.

Y, para terminar, en un futuro no muy lejano, me gustaría probar los famosísimos  Meteoritos de Guerlain cuando en casa me los regalen o bien yo abra la hucha en un arrebato de desesperación ;)
Ya saben...soñar es gratis ;)

...mientras tanto, vamos con estas que no están nada mal para su precio...

2. Las perlas iluminadoras de Avon: merecen la pena.

Vamos primero a conocer sus características:
  • Cantidad: 22 gramos.
  • Packaging: Cajita negra de plástico, con un diámetro más que de sobra para usar con brocha grandota. Vienen protegidas por una esponjita.
  • Precio: Oscila muchísimo entre catálogos, aunque su precio de partida es de casi 15 euros, yo las conseguí por 4'90, todo es cuestión de prestar atención a las ofertas.
  • Tonos: Se ofrecen en dos tonos, Cool y Warm, del que yo escogí este último. No hay que confundirlas con las perlas bronceadoras, que Avon también comercializa en otra línea.


¿Cómo las aplico? Pues depende: cuando quiero un resultado más ligero y natural, las aplico tras la base con una brocha con las características que les vengo comentando, en mi caso y concretamente, con la Powder Brush de RT, que me parece de una calidad excelente...


Aquí tienen una muestra de cómo quedan: matifican y dejan un aspecto muy natural, pero luminoso y favorecedor.

Por otra parte, cuando busco un resultado más vistoso, las aplico con una esponjilla de maquillaje o una polvera, a toquecitos: esto aumenta su intensidad y da más cobertura. En este look las llevaba puestas de este modo que os describo...

3. Concluyendo, que es gerundio:
Las recomiendo por su calidad-precio: son fáciles de usar, aportan luz como prometen sin que sea demasiado evidente, por lo que resultan elegantes, y de precio, si saben aprovechar la ocasión, son muy asequibles.

Finalmente, un último consejo: si las usan con brocha, hagánlo sobre una superficie exenta de peligro...¿que a qué me refiero?...¡¡A quien no se le haya escurrido una bolita por el desagüe del lavabo, que tire la primera piedra!!...jajajaja!
BESOS!

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