domingo, 27 de abril de 2014

Pies como nunca...con Velvet Smooth


Hoy os quiero hablar de un “gadget cosmético” que ha revolucionado para mi, el cuidado y sobre todo la apariencia de mis pies. Tengo un problemilla de "herencia genética" que arrastro desde la juventud y, por primera vez, estoy consiguiendo MUY BUENOS resultados...en casa.
1. "Historia de unos pies".
Desde adolescente, debido a una bonita herencia genética, sufro de un callo en la planta del pie, un poco más arriba del centro (sí, justo ahí donde depositamos el peso de cuerpo al ir en tacones).
Independientemente del tipo de zapato que haya usado, la cantidad de productos que haya probado y el deporte que haya practicado (cuando andaba a diario terminaba con unos dolores horribles).
Obviamente, la solución pasa por el podólogo pero con mi estilo de vida (dónde vivo, sobre todo) me resulta difícil e incómodo (y caro!) ir tan a menudo como debiera para mantener los malditos callos a raya. Gracias a Velvet Smooth he encontrado la manera de hacerlo en mi propia casa y a un precio que se amortiza rápidamente.

2. School: La marca




Curiosamente, Scholl es una marca que me acompaña desde muy joven para el cuidado de mis pies, y de hecho sí que os he contado sobre algún producto en el blog…pero no os había hablado de ella como firma.
Ya en 1899 el fundador de la marca, William M School que trabajaba en una zapatería de Chicago, decidió estudiar medicina especializada en anatomía y podología, alentado por la curiosidad que le producía el que sus clientes tuviesen a menudo dolores de pies. De hecho, ya en 1912 fundó la institución ortopédica más importante de EEUU.
La marca empieza a hacerse enormemente famosa en los años sesenta debido a sus sandalias anatómicas (incluso la conocidísima Twiggy fue icono de este calzado) y desde entonces y hasta ahora, como todas sabemos, es enorme la variedad tanto de zapatos anatómicos como de productos de cuidados para los pies que ha desarrollado la marca.
Tras más de un siglo de experiencia, no deja de maravillarme uno de sus principios: "El bienestar a través de los pies" y lo hace precisamente, porque sé "en mis carnes" lo importante que son los pies cuidados para estar a gusto con uno mismo (y no me refiero hoy a la estética, sino al bienestar).


3. Velvet Smooth: Funcionamiento.
Pero "yendo al lío", como me gusta a mi decir, para entender porqué alabo tanto este gadget, lo mejor es comprender su funcionamiento. Velvet Smooth es una LIMA ELECTRÓNICA. Es decir, que su cometido es ir limando las durezas de los pies de una manera mucho más rápida y efectiva que las manuales (lo que viene siendo la piedra pómez de toda la vida, por ejemplo).
Obviamente y dada la cantidad de años que llevo sufriendo mi problemilla, las limas (las que hay ahora con mango mucho mejores que las de antes) siempre han estado en mi ducha, pero la verdad es que a diario y con mucha paciencia...aún así yo obtenía paupérrimos resultados.
Por eso, la primera vez que probé la Velvet e INMEDIATAMENTE (a los 5 minutos y viendo la tele) noté la zona del callo dichoso tan suave y mucho más delgada...me quedé alucinando. Para conseguir estos efectos tan rápido, la Velvet Smooth presenta las siguientes características:
  • Cabezales (incorpora dos, uno más suave y otro más intenso) de Micralumina, una tecnología que exfolia y elimina durezas de manera muy efectiva.
  • Forma ergonómica del cabezal que hace muy cómodo su uso: accede con facilidad a zonas diferentes de pie (talón, planta...)
  • Pila con 90 minutos de autonomía y tamaño reducido por lo que puede acompañarnos fácilmente en nuestros desplazamientos.



Y ahora, la parte personal...cuando la vi, me pregunté "cómo se sentiría" el rodillo en la planta del pie. ¿Molestaría? ¿Haría cosquillas? Así que creo que es una información importante si os estáis planteando usarla. Personalmente, lo que noto es un "run-run" de que el aparato está haciendo su trabajo (además se ve el polvo blanco rápidamente que desprende la piel muerta) pero no se siente nada más. Si, actuando en los bordes de la zona, me acerco a la piel sin dureza, entonces sí noto un pequeño cosquilleo (no en vano la piel sin callo tiene mucha más sensibilidad).
Por lo demás, lo estoy usando también en los talones, donde no suelo sufrir de grandes problemas hasta que calzo sandalias y entonces sí que rápidamente no me puedo descuidar porque aparecen las odiosas grietas. Así este año, el calor no me cogerá desprevenida ;)

En resumen, si tienen los mismos problemas que yo, los menos de 40 euros que cuesta este gadget lo van a amortizar rápidamente.

¿Tienen también las molesias que les comento?
¿Cómo las tratan?
BESOS!!

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