sábado, 24 de octubre de 2015

Comparativa de esponjillas: Beauty Blender vs. Avon


Hace unas semanas, os contaba en un haul de AVON la casualidad que me hizo, de repente, hacerme con dos esponjitas de maquillaje “de un día para otro”. De pasar añ os comentando en otros blogs que eran mi asignatura pendiente, a tener de sopetón el doble para probar.
Una de ellas es además la original Beauty Blender, que me regaló mi amiga Miss Potingues. La otra, de Avon, tenía muy buenas críticas y por eso yo me animé a hacerme con ella como primera experiencia con este tipo de herramientas.
Hoy os cuento qué me parecen ambas…y porqué, personalmente, creo que no me gustan tanto como a la mayoría de la “humanidad potinguera”.
1. Cómo se usan estas esponjillas: Antes de analizar, hay que aprender.
Porque probablemente sea yo de las pocas que aún no las había probado, pero por si las moscas, os cuento básicamente y en pocas palabras cómo funcionan:
  • Es recomendable humedecerla (duplica su tamaño), escurrirla suavemente e incluso secarla a toquecitos contra un paño de mano o toalla para que esté húmeda (pero no chorreando).
  • El maquillaje (que yo prefiero tomar de la mano, adonde lo vierto del bote directamente) se aplica a toquecitos sobre la piel (sin arrastrar, ni presionar)
  • La zona más puntiaguda del huevo sirve para llegar a las zonas más complicadas del rostro (aletas de la nariz, curvatura de las cejas, etc.).
  • Al terminar, hay que limpiarla con un producto específico o con jabón neutro, enjuagarla bien y dejarla secar en su soporte.
Izquierda, Beauty Blender...Derecha, Esponjita de AVON

2. Beauty Blender vs. Esponjita de AVON: Características.

Como ya sabéis, me gustan mucho los cuadros, así que os resumo en uno las características contrapuestas muy brevemente:

BEAUTYBLENDER
AVON
La forma y color es muy parecida pero la BB tiene en la base un corte plano (para facilitar su secado y guardado, supongo) que la de Avon no tiene.
Textura más suave y porosa
Textura más lisa
No tiene látex
Es puro látex
Precio: Ronda los 20 € (aunque hay ofertas)
Precio: Menos de 5 euros


 
Arriba, Beauty Blender y su envase.
Abajo, AVON y su envase.
 

3. Por tanto, entre las dos, gana por goleada…
La B. Blender porque es la original, deja un acabado mucho más bonito y sobre todo, está hecha de un material más respetuoso. Su presentación también le da puntos: me gusta saber qué estoy comprando /usando. Y por supuesto, que su envase tenga una peana para secarla, guardarla y transportarla en buenas condiciones, también dice mucho a su favor.

4. Pros y contras: no es oro todo lo que reluce. 
De un tiempo a esta parte he leído tantas reviews aconsejando la esponjita (de esta, u otra marca) que quizá mis expectativas al respecto eran demasiado altas. Esto hizo que al principio me llevara un chasco con ella y no me gustase tanto como a otras compañeras. La cosmética es así. Igual que me pasó con la Crema Americana o igual que os puede pasar a vosotras con un producto que yo os recomiende encarecidamente…a mí la Beauty Blender me ha gustado....pero para mi no sustituye a una brocha.
Y los motivos son varios, pero os los describo junto con sus "pros", que también los tiene.
·“El acabado es más natural”. Claro que es más natural. Estás aplicando maquillaje húmedo, con agua: forzosamente tiene que ser más ligero. Pero también la cobertura es menor. Si tienes muchas imperfecciones, vas a tener que dar más de una capa.
·“El acabado es más natural”. Lo que es indiscutible es que es más DEPURADO. Al aplicarse a toques, pero en mojado, se integra con la piel de una manera mucho más difícil de detectar que cuando usas la brocha.
· “Merece la pena”. Sí, pese a todo, merece la pena que al menos, la pruebes. Todo es cuestión de hábitos, gustos y preferencias personales. Pero si algo es cierto es que el acabado de una brocha y de una esponja NO SON IGUALES (y el de la sponja, pese a los “contras” es muy bonito).
· “No deja rayas”. Una brocha de corte plano (tipo f80) tampoco las deja. Eso de las rayas está ya “antiguo”: dejaban rayas las brochas planas que todas usamos ahora para aplicar mascarillas faciales y poco más, pero las otras brochas que he probado (corte plano, sesgadas, mofetas…) no dejan.
·Por más que me digan a mi que se “ahorra” maquillaje, no estoy nada de acuerdo. Yo gasto más maquillaje con la esponjita. Y solo me doy una capa, ojo.
·     Entre que la humedeces, la usas, la lavas y la pones a secar…tardas el triple que usando una brocha.

En fin, ya veis. No todo es de color de rosa (o mejor dicho, del color de rosa podemos encontrar desde el rosa palo al fucsia vibrante y todo es cuestión de matices) y como decía arriba, igual que un producto que a mí me parezca maravilloso a alguna lectora puede parecerle una chufa, servidora no entiende el auge de este invento. Que ojo, no es malo "per se", pero no me parece mejor que una brocha.


¿Y vosotras, la habéis probado?
BESOS!!

@gadirroja en INSTAGRAM