viernes, 13 de noviembre de 2015

Chocolate and Cherries (look y manicura con Deborah)

Además del burdeos, uno de mis tonos favoritos para vestir en otoño es el marrón chocolate. Me siento muy cómoda con esta gama tan cálida y me resulta muy fácil de combinar con tonos beige, tierra, vainilla o mostaza. Pero como ya sabéis también me gusta variar: hoy arriesgué con rojo cereza y también queda bonito.El maquillaje está elaborado con algunos de los productos que ayer os enseñaba, así que vamos al lío ;)


1. El look.


Como podéis imaginar, de las paletas que ayer os mostraba enseguida el quinteto 05 de tonos caquis y marrones se ganó mi corazón: especialmente una sombra en concreto, de un color caqui oscuro precioso y con toques de dorado. Tenía miedo de que sus brillos se volatilizaran en cuanto comenzase a trabajarla: con sombras como ésta...se impone otra técnica de la habitual que ahora os cuento.

Normalmente, las sombras en polvo que tienen una base de un color, y destellos de otra, tienden a "perderse" cuando difuminamos. Esto tiene cierta logica, porque al dar barridas con el pincel, estamos "esfumando", "volatilizando" esas pequeñas partículas. El truco consiste aplicarla a toquecitos, pero para que tu acabado no pierda calidad, y se vea pulido, lo mejor es:

1) Aplica una base cremosa que permita fijar luego el polvo. Yo usé el lápiz marrón 05 que veíamos ayer de los 2en1.
2) Con tu brocha de difuminar y un tono semejante y mate, marca ya la cuenca y esfuma: esto hará que cuando apliques la otra sombra, en el párpado, el efecto sea de difuminado, y no de "parche".
3) Ahora sí, a toquecitos y con el pincel humedecido en agua termal, ve aplicando la sombra con el glitter.


Espero que os sea útil, a mi así, me funcionan muy bien este tipo de sombras.
Una vez trabajada la sombra, sólo hay que añadir los detalles que queramos: yo iluminé el lagrimal con el tono más claro y luminoso de la paleta y perfilé a ras de pestañas inferiores con el lápiz marrón de nuevo.

Apliqué máscara, arreglé mis cejas, y punto.



Es raro que yo me entretenga en hacerme degradados en los labios, pero ése día me apeteció: perfilé mis labios con un perfilador rojo de Astra y con él mismo, fui rellenando los extremos de las comisuras hacia el centro, sin llegar a aplicarlo justo ahí en la zona central.
A continuación apliqué el precioso L'oreal Color Riche 307.



El rubor es de Milani, de mis últimas adquisiciones y es un tono que hace tiempo llevaba queriendo, el Red Wino.

Os dejo la "foto de familia", como siempre:


2. La manicura:

Me gustó tanto la combinación que me atreví con una manicura a juego. Uno de mis esmaltes favoritos en tono rojo es el Thanks so muchness!! de OPI, que tiene ese toque cereza que buscaba para combinar. Lo llevo en todas las uñas, salvo el anular.

En el anular tenemos el marrón chocolate, en este caso de la mano de un esmalte Flormar. Sobre él estampé corazones de una placa de Born Pretty Store con un tono beige de Perfect Beauty by JC.

Finalmente, el toque de glitter lo di con el precioso Glitter Bomb de Rimmel que veis más abajo en el bodegón:


Y eso es todo.
Ese día llevaba un pantalón marrón chocolate de H&M con un top cereza...pero no me saqué fotos.
¿Cómo combináis el marrón chocolate?
Espero que os haya gustado.
BESOS!

Me gusta