viernes, 13 de mayo de 2016

Tu base, a fondo: Deborah Dress Me Perfect Cushion

Hace unas semanas os presentaba las novedades de Deborah y entre ellas, llamaba mucho la atención la base en formato "cushion" porque, además de ser una presentación novedosa, no la han ofertado muchas marcas asequibles. 
Imagino que, como a muchas - la novedad es lo que tiene - en principio me generó algo de recelo...pero ha sido comenzar a usarla y lo cierto es que me ha convencido.
Os cuento porqué en el post de hoy.
1. Dress Me perfect Cushion: Características generales.

No hay lugar a dudas: lo primero que llama la atención de la nueva base de maquillaje Dress Me Perfect Cushion es su formato. Como ya os comenté en el post en que os mostraba el resto de las novedades Deborah, es un formato oriental apreciado por su ligereza y acabado natural. En Europa lo ha introducido una marca de alta gama, y hace poco, Deborah, con precios mucho más asequibles. 
El citado formato "cushion" trata de un cojín impregnado en la base de maquillaje, muy líquida, que la marca aconseja aplicar con su esponja, a toquecitos (luego veremos que yo lo hago a "mi manera").
Con respecto a las indicaciones, nos cuentan que obtendremos un acabado liso y fresco, con los poros difuminados y acabado cubriente, pero luminoso.
  
La encontramos en cuatro tonos (del 01 al 04) y el que veis aquí es el 02, que a mi me va bien. Su precio ronda los 15 euros, pero la he visto a 12'95. Son 13'5 gr. de producto.
 

A la izquierda, una de las protecciones de la base. Son detalles que valoro muy positivamente.

2. Porqué me gusta y a quién la recomiendo.
Como os decía en la entradilla, lo primero que me genera un formato nuevo, es algo de desconfianza. Aunque la curiosidad y las ganas de aprender, en maquillaje - y en otras áreas de mi vida - me siguen acompañando y espero que lo hagan muchos años más, a veces hay lanzamientos (como las famosas brochas-cepillo para maquillar) que me dan mucha pereza. Y lo hacen porque me suponen cambiar "modos de aplicación" que ya domino y que me funcionan.
Me explico: no probar una técnica nueva en un look (eso me fascina) sino cambiar las formas de aplicar productos cuyos resultados ya me gustan mucho. Éso es lo que me da pereza (¿os pasa también?).

Y sin embargo, en ningún momento lo he sentido con esta base (aunque confieso que llegué a pensarlo al principio). Yo no uso su esponjilla, sino mi brocha de corte plano (mi herramienta favorita junto con mis propias manos) y me encanta su acabado ULTRA LIGERO y muy natural, a la vez que cubriente. Es cierto que difumina los poros y que queda luminosa (sin brillar).
Es modulable, de forma que si buscas cobertura alta la puedes conseguir sin sentir que asfixias la piel. Es una base que recomiendo para pieles mixtas, normales y secas sobre todo si buscas sensación de ligereza.
Me ha parecido un acierto por parte de Deborah, arriesgarse a apostar por un formato nuevo con el que muchas marcas no se han atrevido.
 
Solo tengo una suspicacia y es la duración en cuanto al uso: ¿cundirá más o menos que una base en formato líquido? ¿Se secará la esponjita?...son solo dudas, ojo. Curiosidades potingueras que me voy planteando. Sin duda, os contaré este detalle final en el correspondiente "acabados".

¿Habéis probado este formato? Merece la pena animarse.
¡¡BESOS!!

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