viernes, 6 de enero de 2017

Tópicos y errores que hemos cometido al querer adelgazar (Reflexiones)

Recién empezó el nuevo año y seguro que entre nuestros propósitos de mejora está ser más saludables con nuestro peso y/o figura, ¿a que sí?
A menudo leemos o escuchamos creencias sobre adelgazar, estar en forma o tener una buena figura que están llenas de mitos y creencias absurdas. Muchas de ellas, además, las promueve la publicidad porque le interesa que las creamos: así seremos consumidores acríticos de productos milagrosos desde pastillas a infusiones, por ejemplo. O fajas. O aparatos para lucir musculatura sin levantarte del sofá.
Parece mentira que, con la información que tenemos hoy en día, aún sigamos creyendo ciertos tópicos a la hora de tener un cuerpo sano. De eso me gustaría reflexionar hoy con todos los lectores del blog.
1. Tópicos que - a veces - aún mantenemos.
Como decía anteriormente, a menudo aún tenemos creencias muy equivocadas acerca de lo que significa perder peso, mejorar nuestra musculatura, "quemar" grasa. Vamos a repasar algunas de ellas...

1.1. Hacer una dieta y luego volver a comer como antes.
Habituarse más que prohibirse: hay muchas
maneras deliciosas de cocinar la comida sana.
Entender la dieta como una restricción de alimentos en cantidad y variedad es fracaso garantizado. Nadie es capaz de vivir eternamente a dieta (y si lo es, la ansiedad se suele manifestar en otros ámbitos de su vida). Cuando terminas una dieta, vuelves a comer como antes porque estar siempre contando calorías o prohibiéndote esa pizza, hamburguesa o dulce que tanto te gusta eternamente... no mola.
Precisamente de esos ciclos de restricción/recompensa vienen efectos rebote, flacidez, celulitis...

1.2. Querer perder peso/grasa en una zona específica del cuerpo
Que sí, que todas queremos tener la cintura de avispa y una delantera bonita, como se lleva ahora. Pero resulta que tu cuerpo, cuando pierdes peso, lo pierde de tooooodos los sitios. Y, ¿adivinas qué? El pecho es sobre todo, grasa. Por lo que si adelgazas demasiado, vas a perder mucho pecho y se va a quedar muy flácido.
Es necesario que te aceptes y encuentres tu peso saludable, con los defectos y virtudes que tiene tu composición corporal. "Perder sólo barriga" o "reducir muslos"...es imposible sin perder también del resto.

1.3. El mito de "tonificar".
La tonificación no existe. Decimos que un cuerpo está tonificado cuando se marcan sus músculos, no hay piel sobrante y se ve la carne prieta. Pero esto es difícilísimo.
Para empezar, porque para que se vea el músculo, primero debe desaparecer la grasa: si tienes grasa en la tripa, da igual que te mates a abdominales porque tu músculo no se verá. Está debajo de la capita de grasa localizada.
Un buen paseo después de comer,
al menos tres veces por semana, sienta de maravilla.
Además, si - como yo - has tenido aumentos y pérdidas de peso notables (dos embarazos) la piel de ciertas partes de tu cuerpo ha cedido. Y salvo que te sometas a una operación estética no va a desaparecer, por mucho que adelgaces o hagas ejercicio. Eso sí, se ve mejor cuando el músculo está trabajado, eso es indudable.
Una buena noticia: cuando haces ejercicio sí se ve la piel más "prieta" y la celulitis se nota menos (de hecho, en mi caso, es el mejor anticelulítico que hay).

1.4. Hacer deporte y aumentar al doble la ingesta de calorías.
Cuando haces deporte quemas más calorías...pero no tantas como para que tengas que compensar significativamente en tu dieta (salvo que pases de cero a cien y hagas todos los días 2 horas de spining, lo cual es una locura). Para empezar, no quemas igual cuando haces tonificación que cardio pero es que además la cantidad de calorías quemadas - en situaciones de entrenamiento normal 3-4 días a la semana y una hora - NO es tanta como para que luego "compenses" con ese donut que te mira con ojitos tiernos ;)

1.5. Peso más porque he ganado músculo.
Ojo con esto...para conseguir músculo hay que trabajar MUCHO. Lo de que el músculo pesa más que la grasa pero ocupa muchísimo menos volumen...lo sabemos todas. Pero a veces la gente cae en errores garrafales. Todavía me acuerdo de una chica de un grupo de bbg que me dijo que lo había dejado porque a las 3 semanas había cogido 4 kilos de músculo. No le contesté por no entrar en disputas absurdas...pero eso es IMPOSIBLE. (Aparte, he gustaría saber cómo ha pesado ella el músculo por separado, exactamente!). Coger un solo kilo de músculo implica trabajo de muchos meses, suplementación y una dieta muy rica en proteínas.

2. ¿A quién le interesa que creamos estas tonterías?
Lo peor de estos tópicos es, como os decía en la entradilla, que nos hacen vulnerables: a muchas empresas les interesa que sigamos creyendo que por tomar alguna infusión, cápsula o barrita, vamos a alcanzar el cuerpo de nuestros sueños. Y ¡Ojo! No estoy demonizando estos productos, simplemente critico la idea de depositar en ellos toda nuestra esperanza sin participar activamente en nuestra organización saludable a la hora de comer y tener una vida activa.


 
Qué inocencia, qué candor...aquella época en que pensábamos
que un Nestea o el pan de molde era "comida sana"

Cuando, de verdad, nos entre en la cabeza que una "comida sana" no es una barrita procesada ni una tortita de arroz con chocolate como veo muchas veces en IG sino una pieza de fruta, una ensalada o un filete a la plancha que te hagas tú en casa...entonces estaremos sabiendo de qué va la cosa. A la industria le interesa que creamos que lo sano es el pavo (el que tiene más alto contenido de pavo tiene un 66%, lo demás NO ES PAVO) o el pan integral, que en realidad no es integral (la mayoría tiene más de un 50% de harina de trigo refinada). Los zumos suelen tener muchísimo azucar...y si no lo tienen (algunos ya vienen con la etiqueta "sin") no olvides que, para hacer un zumo se necesitan muchas piezas de fruta por lo que beberte un zumo de melocotón es como si te comieras 4 melocotones (a nivel de calorías y de azúcar - fructosa - que ingieres) pero lógicamente, la saciedad no es la misma.
¿De verdad hace falta ese otro 30%? - y ésta al menos, no lleva azúcar, la mayoría sí-.


3. ¿Y ahora, qué? Creencias que SÍ funcionan.

Esto no es el "fin del mundo". Yo soy la primera que como dos o tres onzas de chocolate al día (negro y con almendras) y también, como he dicho otras veces, muy partidaria de darme un homenaje (por ejemplo, patatas fritas) una o dos veces a la semana. Pero no se trata de comidas puntuales o de matarnos a abdominales los martes y los jueves. Se trata de...

3.1 Cambiar de hábitos...poooooco a poco:
Azúcar, harina refinada, refrescos...todos sabemos lo que NO es sano. Obviamente, quitarnos "de todo a la vez" nos va a aportar una considerable ansiedad. En absoluto se trata de eso, sino de hacer pequeños reajustes en tu dieta. Cuando veas que los vas cumpliendo y que además te sientes mejor a raíz de cumplirlos, entrarás en un "círculo vicioso positivo" y te irás animando a cambiar otro hábito que sabes que no es saludable.

3.2. Buscar una versión mejorada de tí misma
Está claro que esto se hace por salud...pero también que a todos nos gusta, y nos refuerza, vernos mejor. No se trata de buscar una talla, un peso ni un "cuerpo como el de....". Se trata de ser tú...mejor que nunca.

3.3. No es una meta...es un camino.
Plantearte esto "de aquí al verano" no es la mejor manera de conseguir un cambio de hábitos factible, sino más bien de perpetuar el tema de "hago dieta unos meses, y luego vuelvo a las andadas". Hacer deporte y comer sano es una forma de entender la vida, no una meta para lucir mejor (aunque de paso, consigues verte mejor,y eso te anima).

3.4. No es volver a empezar, es retomar.
En nuestro día a día pasamos épocas (vacaciones, festivos, acontecimientos...) que nos hacen relajarnos en nuestros hábitos, hacer menos deporte, tomar algo de alcohol...esto se traduce en que recuperamos algún kilo o perdemos tono. Pero no hay que verlo como un frustrante "ahora tengo que empezar de nuevo"...sino como una ocasión para retomar esos hábitos que tan bien te estaban funcionando. No se pierde todo lo avanzado en quince días, en ningún sentido: a retomar, que enseguida se recupera.

¿Qué, te animas?
¿Qué mitos has tenido alguna vez? ¿Cómo pretendes que sean tus hábitos este año?
¡¡BESOS!!

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