sábado, 30 de diciembre de 2017

Siete tips para mejorar las imágenes de tu blog (o tu Instagram)


¡Ay, las imágenes! Una parte clave del contenido de un blog. Lo hace explicativo – siempre digo que un blog es una bitácora, no una revista, y en ese sentido mostrar fotos de los productos “en acción” sabéis que me parece básico – pero también debe ser atractivo: a todos nos gusta ver imágenes bonitas, cuidadas y de calidad.   Si quieres mejorar tu blog, o incluso tu perfil de Instragram (donde el tema imagen es el eje central), hay una serie de consejos que te ayudaran a mejorar tus imágenes, de una manera muy sencilla:.-¡Vamos al lío!




1. ¡Enseña!

A veces enseño...de más 😅
Lo decía en la entradilla: cuando busco información de algo (un restaurante, un vestido o un labial…) me gusta verlo EN ACCIÓN. De nada me vale ver lo bonito que es el color del labial en el stick si luego a mi me va a quedar como un santo dos pistolas: intento buscar usuarias con un tono de piel semejante al mío, y me hago a la idea.
Lo mismo, con muchas otras cosas: una base de maquillaje, si marca poros…no la quiero. Si se la veo puesta a alguien con poro marcado, y se lo alisa…¡voy de cabeza!

En este sentido, mostrar cómo quedan los productos en acción (si un esmalte transparenta, si una sombra no pigmenta…) es lo que desmarca a los blogs y sus reseñas: los lectores buscan experiencias reales, por gente real. No artículos publicitarios redactados por equipos de edición (para eso, te compras una revista que trae regalo, jajaja).



2. …Pero enseña bien

…pero claro, una imagen debe tener un mínimo de calidad para que MUESTRE BIEN. Nitidez, enfoque, luz…son características que no siempre están de nuestro lado.
¡Cuántas veces he repetido swatches porque no salían los tonos como yo consideraba que debían hacerlo! Es necesario tener tu propio “estándar de calidad”: si vuelvas las fotos y alguna no te convence…toca repetir.
Por otro lado, (y hablando de los estándares) la idea de swatchear en papel…personalmente, a mi no me convence: nunca será igual que en la piel.

3. La bendita…o maldita luz
¡Ay la luz! Lo mismo nos saca estupendísimas de la muerte-….que nos joroba una tirada entera de fotos. Experimentando aprendí la hora y el espacio de mi casa en que salían más bonitas las fotos y los colores: a media mañana, en el dormitorio de mi hija mayor, justo delante de su ventana.
Sigo usando luz natural para fotos de productos, pero para mis looks y vídeos uso un aro de luz: como me suelo maquillar cuando salgo a cenar, era imposible usar luz natural y el flash se comía…todo lo comible. Estoy muy contenta con él porque me permite usar un fondo liso tras de mi (otro tema aconsejable) pero en caso de que no puedas hacer el desembolso, el truco de la ventana es genial, ¡a probar!

4. Algunos programas de edición

Una vez has echado (buenas) fotos, utilizar un programa de edición es básico para recortarlas, tocar a los tonos si es necesario o incluir textos. Personalmente, utilizo dos:

     ⇸ Lightroom: Es un programa completísimo, pero me temo que no le saco ni el 10% de sus posibilidades (sigo aprendiendo). Sé tres cositas básicas, pero me bastan para recortar y tocarle al brillo cuando es necesario. Me temo que este programa no es gratuito.

     ⇸  Befunky: Este sí que lo es, aunque también tiene su versión de pago, más completa. Os hablé aquí de él y desde entonces lo utilizo muchísimo, sobre todo para las portadillas de cada post en que veis imágenes con textos.

5. Experimenta con encuadres
Cuando empecé a hacer fotos, siempre utilizaba los mismos encuadres: ponía el producto sobre un folio, y desde arriba, disparaba. Esto hacía que muchos productos perdieran su “esencia”, porque algunos, por su forma, se ven mejor desde otra perspectiva. Lo mismo sucede con el maquillaje (prueba a sacar un iluminador y me cuentas, jajaja) o incluso con los outfits.

Experimentar con los encuadres te puede dar muchísimos recursos para mejorar tus imágenes. Sorprender a quien mira la foto…siempre es un plus.







6. Hazte tu “taller de fotografía”

Todas tenemos nuestro “rincón” donde poner los productos, ¿verdad? En mi caso, para las fotos de producto uso una terracita muy luminosa que tenemos en la casa. Allí tengo, también, guardadas, cartulinas para usar de fondo y algunas cositas que utilizo a veces como atrezo.
Esto me permite trabajar a gusto, teniéndolo todo a mano.

7. Bancos de imágenes, ¿una opción?
En principio, pienso que las imágenes de un blog son una parte tan importante de él (por lo que os he comentado en el primer punto) que no estoy a  favor de no usar tus propias imágenes: creo que ellas dan identidad a tu espacio y dicen mucho de él.
Ahora bien, sucede a veces que necesitas una imagen que te resulta imposible fotografiar a ti mismo (un paisaje concreto, una situación…). En ese caso, antes de “coger de google” cualquier imagen (y en ese caso, cita SIEMPRE la fuente), puedes recurrir a bancos de imágenes: hay muchos gratuitos.

¿Y tú, cómo llevas el tema de las imágenes en tu blog?
Espero que os haya sido útil.
¡BESOS!

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