sábado, 1 de junio de 2019

Pasen y Lean XVI: Lecturas de Abril y Mayo

Estos meses han sido de lo más variado a nivel lector:grandes lecturas...y grandes batacazos; humor, sentimientos...¡hasta chick lit japonés!. Os cuento qué me ha parecido, para que tomes ideas de qué leer...y que, mejor, ni empezar.



1. Cinco moscas azules, de Carmen Posadas.



Empiezo por dos lecturas del Club al que estoy inscrita, hubo un problema y llegaron casi a la vez los libros de Marzo y Abril.
El que veis, de Carmen Posadas, lo había leído ya hace 20 años. Me ha parecido curioso cómo cambian las impresiones con el paso del tiempo: recuerdo que las mías, en aquel momento, fueron de ser un libro algo insulso pero divertido. Actualmente, me ha parecido más insustancial que otra cosa.
Carmen describe con soltura y pluma satírica un mundo que le es muy familiar: el de la jet set madrileña más rancia. Y sí, aunque lo hace con mirada crítica, no deja de resultar bastante snob y como digo, ligero de más. No es aburrido, eso debo reconocerlo.
Os dejo la sinopsis por aquí:

Un hombre mayor decide suicidarse en un lujoso lugar de reposo situado en Marruecos. Lo que no calcula el señor Molinet es que va a encontrarse allí con la alta sociedad madrileña que huye de las cámaras para vivir en secreto sus infidelidades. En este paraíso para el cuerpo, cuando los días se le hacen silenciosamente eternos, escucha la historia de un misterioso asesinato cuya trama trata de resolver sin calcular que un asesinato llevará a otro y que su implicación será cada vez mayor. Molinet descubrirá demasiado tarde que una duda siempre es más tranquilizadora que la verdad.

2. El castillo de las aguas, de Adelina Pérez Blaya.


Y de una lectura insulsa pasamos a un puro despropósito. Este libro, de portada algo infantil, prometía ser una especie de fábula ambientada en un pueblito perdido. Podría haber sido una historia costumbrista, pero es un desastre: personajes mal definidos, acción poco creíble, argumentos simplistas…Sinceramente, parece escrito por una aficionada…con pocas habilidades, además. No entiendo porqué nos lo han mandado al Club, últimamente se están luciendo.
No lo recomiendo en absoluto.
Os dejo su sinopsis:

Con este libro estás invitado a visitar un pequeño pueblo de algún lugar de Andalucía, más bien montañoso, que en su día tuvo el nombre de Ras-El-Maa. Actualmente su nombre suena parecido. En él, la autora ha podido conocer algunas personas cuya vida le han interesado mucho, teniendo en cuenta que este conocimiento no ha sido físico y real sino inspirado para distracción de lectores que, como tú, van a leer este libro. Te invitamos a entrar en sus casas, la mayoría de pobre ajuar, oír sus conversaciones, enterarte de sus problemas, percibir sus apuros y apenarte con los desamores que algunos sufren. Por supuesto hay personas que aman a sus semejantes y de esto se benefician los anteriores

3. La insólita pasión del vendedor de lencería, de Asako Hiruta.





Menos mal que cambiamos de tercio: siempre me gusta estar al día en Chick Lit porque es un género que – cuando es bueno  - me divierte muchísimo. Y descubrí algo inesperado: Chick Lit japonés.
¿En serio? Las protagonistas de Chick Lit suelen ser “mujeres modernas”, treintañeras, con problemáticas respecto momentos existenciales de crisis con respecto a su vida: relaciones amorosas, trabajo, realización personal, su propia imagen, los años… ¿cómo imaginar algo de este tipo en la cultura nipona?
Pues estupendamente bien: varias veces tuve que mirar a la autora, porque me pensaba que era europea. Es un libro divertido, con momentos de reflexión sobre sentimientos, de madurez personal de la protagonista…es fácil identificarte con ella y además, me ha servido para ver que los “puntales” de vida de mujeres de culturas tan diferentes, pueden ser muy semejantes en este mundo globalizado (si hablamos, claro, de países desarrollados).
Muy recomendable. Os dejo aquí la sinopsis:

Satsuko tiene 32 años, trabaja en una agencia de publicidad y, a decir verdad, no lleva la vida más plena del mundo. Un día, saliendo de casa con prisas, se da cuenta de que va sin sujetador. Se mete de golpe en una tienda de lencería que ha visto al pasar otras veces, llamada Toujours Ensemble. El dependiente, Isaji, resulta ser un tipo cuyos conocimientos del alma y la anatomía femeninas son tan vastos que apenas necesita tomar medidas para saber qué prenda recomendar y qué consejos personales dar. Su confianza en el poder de la ropa interior es infinita: «La próxima vez que tenga algún problema o duda, llévese la mano al corazón y piense con calma. Su pecho y su sujetador siempre tendrán una respuesta.»

4. Mi última estupidez, en modo bucle, de Antonio M. Goterris



¡Otro patinazo! En la Feria del Libro me autorregalé dos novelas…y con esta, fallé.
No conocía de nada al autor, de hecho ni siquiera a la editorial, pero tras leer la contraportada pensé que podría ser una literatura de humor en clave crítica del tipo de Tom Sharpe o mi adorado Eduardo Mendoza. ¡Más quisiera!
Este autor es bastante más soez, sus gracias en ocasionen no son tal y la sucesión de hechos, aventuras y desventuras del protagonista no se pueden llamar trama, porque no lo es.
Otro que no os recomiendo (no todo es de color de rosa, jajaja). Os dejo, no obstante el argumento.

Juan García, protagonista traumatizado por su infancia, encuentra inesperadamente un aliciente en su vida al encadenar dos extraños trabajos tras un lustro de desempleo. El primero (vendedor de enciclopedias a domicilio) le permite descubrir supuestos hechos paranormales. El segundo (gerente de un decadente bar de extrarradio) le da acceso a investigar una trama de personajes inverosímiles y a participar de unas situaciones caóti-cas, todo ello dentro de unos escenarios surrealistas (una secta, un hospital, una portería). En esta vorágine de acontecimientos, lo aparente disimula una realidad camuflada. Cuando el asunto parece resuelto, la historia cambia radicalmente al ser revisada desde otro prisma. 


5. El guardián de los objetos perdidos, de Ruth Hogart.



Y acabemos con buen sabor de boca. Este libro es una de esas lecturas (tipo Chocolat, La elegancia del erizo…) que yo califico de “lectura bonita”.
Una historia bonita, con personajes entrañables, con detalles que emocionan. Hay dos tramas, que se van entrelazando. Los personajes están muy bien descritos y como digo, se les toma cariño rápido.
Ameno, fácil de leer y sobre todo, como digo, que te deja muy buen cuerpo. De esas lecturas que te hacen creer un poquito más en la gente.
Os dejo el argumento:

Una bella historia sobre objetos perdidos y segundas oportunidades. Anthony Peardew, célebre autor de relatos que se acerca al final de sus días, ha pasado la mitad de su vida coleccionando objetos extraviados, tratando de expiar una promesa rota años atrás. Con el tiempo en su contra, decide legar su casa y todos los tesoros perdidos a su asistente, Laura, la única persona en quien confía para cumplir su promesa y reunir los cientos de objetos con sus legítimos dueños. El último deseo de este guardián de objetos perdidos desencadena una serie de encuentros afortunados que dan una segunda oportunidad a todos aquellos que creían haberse extraviado.

Y con esto acabo, espero que el próximo especial lecturas traiga más sugerencias que descartes J

¡Besos!

19 comentarios:

  1. Me apunto los dos que te han gustado entonces. Lo de que el sujetador siempre lo sabe...no sé yo XD Besos!

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  2. La trama del japonés me llama, tomo nota ¡feliz fin de semana!

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  3. Hola! Tomo nota de tus recomendaciones. Ahora que viene el verano tengo más tiempo para dedicarle a la lectura. Bss

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  4. Me animaría con el último sobre todo. bsts

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  5. Cuantos libros. A ver si me pongo las pilas y leo más
    Besos

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  6. Hola, obviamente anoto el japonés y el último, jeje.

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  7. Cuántas lecturas!! No he leído a Carmen Posadas. Pero veo que ahora, con la relectura, no te ha acabado de gustar. Es más o menos lo que comentamos el otro día sobre Notting Hill. ¡Cómo cambia la percepción según el momento en el que estemos!!
    Respecto a la novela chick Lit japonesa, me ha sorprendido mucho. Como tú, no sabía ni que existía este género en Japón jajaj pero me la apunto. A mí también me gusta este género, aunque reconozco que he leído menos de lo que me hubiera gustado (Beta Coqueta, Sophie Kinsella y Jojo Moyes). Así que tomo nota de este libro.
    Un besote guapa!!

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  8. Me gusta el chick lit que recomiendas. Que mal con las otras lecturas,que pena

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  9. Vaya, tres fiascos! Pues me apunto el de chick lit, se ve que ahora se ha puesto de moda. Si te ha gustado, échale un ojo a La Dependienta. El de El guardián... lo tengo pendiente en la estantería, así que en breve lo cojo! Besos!

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  10. cuando hay que leer un libro y encimo de eso que aburren o sin sentido, o lo dejas o termina por si acaso da el reves, el de chick lit me gustaria leerlo, aunque aun tengo una montaña de libros.

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  11. Tomo nota de El guardián de objetos perdidos! Saludos!

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  12. Hola! no conocia ninguno de los libros, me apunto el ultimo que es el que mas me llama. Besos

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  13. ¡Hola!
    Me apunto el Chick lit japonés, y el úlimo ya que me encanta Chocolat y ese tipo de lecturas para el veranito vanmuy bien.

    Qué pena que de cinco, tres no te gusten.
    Feliz semana.

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  14. No he leído ninguno de estos libros. Me apunto la novela japonesa. Creo que me podría gustar.

    Besos

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  15. Me apunto los dos que te gustaron, tienen buena pinta, y llevo una temporada que he retomado el leer.
    Un abrazo!

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  16. Nunca había leído nada de chick lit japonesa, me llama mucho la verdad.

    Carmen Posadas, con todos los respetos, se me hace un poco pesada a veces, no sabría decir porqué, así que ni lo intento.

    Besotes

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  17. La verdad es que el que más me llama es el primero, igual le doy una oportunidad.
    Besos

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  18. Acabas de crear ansia viva con el japonés jejejejeej

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