martes, 6 de abril de 2010

NIÑOS DORMÍOS Y RELACIONES DE PAREJA...

Esta mañana llegué al insti cargada de energía, como llevo estos días. Será la primavera, y también que, en el fondo, me gusta tanto de trabajo, que (aunque disfruto muchísimo las vacaciones, tan lerda no llego a ser ajajaja, y sobre todo mi family que me pilla mu lejos-snif!)... bueno lo que decía (que frases más largas hago, contris) que como disfruto, voy contenta.
"Los niños se habían dejao esta mañana el cerebro en casa"- dice el de mates.
"Pues la lengua no"- dice el de Francés
Ajajaja.
La verdad, yo me los encontré también un poco asténicos (por no decir apáticos). Esta mañana tocaba empezar el bloque de educación afectivo-sexual y siempre lo empiezo proponiendo que escriban tooooodas sus dudas en un papel anónimo (para que no se me coarten) y que lo escriban como si no fuera a leerlo una profe, usando tacos o los nombres que saben (no os imagináis a una niña de 15 años escribiendo "vulva" a que no?, pos eso...).
Normalmente, esta propuesta despierta en el personal miraditas, risas, algunos sonrojos y hasta chistes. Esta mañana tuve que animar yo el cotarro, porque no sé adónde se han dejado su efervescencia habitual.

Este es el centro donde torturamos todas las mañanas
a tiernos adolescentes, jajajaja

Dándole vueltas al tema, como con ellos lo enfoco mucho desde el punto de vista emocional: qué es una relación, qué busca una chica, qué busca un chico, celos ¿buenos o malos?... Encontré un material preparando próximas sesiones que podemos aplicarnos todos.

Mis adolescentes YA saben qué es un condón, la píldora del día después y la marcha atras. Pero NO saben amar. O relacionarse con respeto, al menos. Creo que este es el punto que les diferencia de generaciones anteriores. Así que aunque hablemos de sexo (¿quién los deja sin su parte de morbillo ;), sobre todo lo hacemos de relaciones.

Y los propios adultos a veces somos TORPES. Empezando relaciones o manteniéndo el cariño, así que a ver qué os parece esto:

Muchas veces atribuimos a "buena suerte" lo que no es otra cosa que resultado de nuestro esfuerzo. También en la pareja.

1. Compartir ideales: "Amar a una persona no consiste en mirarse a los ojos y acariciarse las manos sino en mirar los dos en una misma dirección". (Saint Exupery).
En mis propias carnes viví yo lo que es mantener una relación seria sin compartir valores. Cuando empezó el temita de piso+niños me dió vértigo (y ruinmente salí por patas, la verdad). Me consuela lo catastrófico que hubiera sido para él, los futuribles churumbeles y yo misma haberme dejado llevar.


2. Tener buen carácter: "No nos cansaremos nunca de repetir la indecible trascendencia que tiene el buen carácter para la vida conyugal. Quizás sea el mejor regalo que podemos hacer al compañero o compañera: estar siempre de buen humor". (José María Cabodevilla).


Hombre, es evidente que esto es fácil de decir y más difícil de cumplir, pero lo que sí está claro es que echar unas risas o decir las cosas con gracia ayuda mucho... y es hasta sexy ;).


3. Valorar la sexualidad: "Las fricciones que se originan en otros campos, serían ignoradas en muchos, muchísimos casos, si la relación sexual fuera satisfactoria". (Doctor Hamilton).


Bueno... es que si no hay buen rollo camero... es un amigo, ¿no? Yo creo que una definición ideal de pareja es "amiguísimo con quien te encanta acostarte" jajaja; aunque solo al principio, tiene que haber también ese objetivo (valores) común, porque sino la cosa se va a pique.


4. Descubrir los valores de cada etapa de la vida de pareja: "Amar a una persona es aceptar envejecer con ella". (José Mª Cabodevilla).


Conozco a muchas parejas que, aún compartiendo mucho, han evolucionado (por sus experiencias profesionales, destinos (para vivir) diferentes, experiencias vitales marroneras -tipo enfermedad gorda...-) de forma distinta, y un buen día, tras chorrocientos años de relación descubren que se han convertido en dos extraños para ellos mismos. Chin-pum.


5. Seguir siendo personas individuales: Muy bonito lo de contigo pan-y-cebolla, pero aparte de cariño, romanticismo, sexo y objetivos en común, cada persona debe mantener aficiones, amistades, espacios y tiempos PARA SÍ MISMA. Primero, porque enriquece a la pareja: aprendemos, comentamos y nos reímos de cosas nuevas y/o diferente para el otro/a. Segundo, porque si (cosicas de la vida) a pesar de todo nuestra relación se va al traste, tendremos otras motivaciones que no van a eximirnos de pasar un mal trago, pero siendo conscientes de que el mundo y TÚ como persona, no acabábais ahí.


¿Cómo lo véis? La última es una aportación mía y las máximas anteriores (negrita) del material. ¿Verdad que sirve a chicos y grandes? Díficil, no lo dudo, pero útil.
¡¡Besos!!

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