jueves, 27 de mayo de 2010

Lecturillas III: LA ELEGANCIA DEL ERIZO

Ya os comenté que voy a ir haciendo reviews libriles también ;) Y el último que acabé ha sido el que titula este post, de la francesa Muriel Barbery.

Comentaros, a rasgos generales, que ante todo esta obra me parece un cuento, un cuento urbano sobre amor y prejuicios, sobre lo que se es y lo que se aparenta. Y muy coherente con la línea de la autora, presenta la historia de amistad y compenetración intensa (casi devota) que puede llegar a cuajar entre dos personas muy diferentes (una portera de cincuentaytantos con una niña superdotada de 12), cuando tenemos abiertos los ojos del alma y somos capaces de no prejuzgar.

Todo esto me hace reflexionar sobre cuántas veces nos "perdemos" conocer a alguien con más profundidad hasta el punto de poder entablar una amistad profunda, porque rechazamos inconscientemente a esa persona al parecernos "poco interesante" por tal o cual impresión de los primeros días.

Tengo amigas de muy diferentes edades y condición, pero es verdad que a veces no he llegado a intimar con una compañera del trabajo porque no ha habido "feeling" entre ambas y, con el paso del tiempo, esa persona ha hecho comentarios, gestos o conductas que me han hecho pensar "qué pedazo de persona me perdí" (refiriéndome a que aquí la gente suele estar un año y marcharse a otro lado, si surge la amistad la mantenemos, pero si no, pues alguien a quien no vuelves a ver ni a saber de él en tu vida).

Esa es mi reflexión personal al leer este libro, eso es lo que me aporta, intentar tener más apertura de miras ante las personas, todas pueden aportarnos algo.

Y ahora os dejo con una selección de las citas que más me impactaron...


“...la facultad que tenemos de manipularnos a nosotros mismos para que no se tambaleen lo más mínimo los cimientos de nuestras creencias es un fenómeno fascinante

En el ajedrez hay que matar para ganar. En el go hay que construir para vivir”.

Hay que vivir con la carteza de que envejeceremos y que no todo será algo bonito. Ni bueno, ni alegre. Y decirse que lo que importa es el ahora.
Construir algo ahora, a toda costa, con todas nuestras fuerzas (...) escalar paso a paso cada uno su propio Everest. Y hacerlo de manera que cada paso sea una pizca de eternidad. Para eso sirve el futuro: para construir el presente con verdaderos proyectos de seres vivos.”

La Sra. Michel tiene la elegancia del erizo: por fuera, está cubierta de púas, una verdadera fortaleza. Pero intuyo que, por dentro, tiene el mismo refinamiento sencillo de los erizos, que son animalitos falsamente indolentes, tremendamente solitarios y terriblemente elegantes”.

No vemos más allá de nuestras certezas. Y lo que es más grave todavía, hemos renunciado a conocer a la gente, nos limitamos a conocernos a nosotros mismos sin reconocernos en esos espejos permanentes.
Si nos diéramos cuenta, si tomáramos conciencia de que no hacemos sino mirarnos a nosotros mismos en el otro, que estamos solos en el desierto, enloqueceríamos.
(...) yo suplico al destino que me dé la oportunidad de ver más allá de mi misma y de conocer a la gente.”

“...un adolescente que juega a ser un adulto no deja de ser un adolescente. Imaginar que  colocarse los fines de semana e r acostándose unos con otros va a hacer de ti un adulto es como creer que un disfraz hace de ti un indio.  (...) No deja de ser una concepción de la vida un poco extraña querer hacerse adulto imitando los aspectos más catastróficos de la edad adulta...”

¿Y vosotras? ¿Lo habéis leído? ¿Qué os impactó? ¿Habéis tenido alguna vez esa sensación que comento de "hay que ver lo que me he perdido con esta persona?

¡¡Besos!!

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