viernes, 3 de septiembre de 2010

¿Por qué nos da tanto miedo la rutina?

Empieza el otoño, el curso o el curro. O la casa. O las oposiciones.
Se acabaron los días de verano con menos ataduras y más aventura. Nuestro entorno empieza a llenarse de horarios, deberes, responsabilidades...y predictibilidad.

¿Pero porqué esto nos desazona? Y sobre todo, si lo hace...¿cómo evitarlo? Vamos al lío.

Lo primero, es plantearnos qué es lo que hay en nuestra rutina que nos produzca esos sentimientos de apatía o tristeza tan conocidos a veces. Obviamente, algunas causas son aventurables:
- Hay menos tiempo libre para el ocio, y más estrés.
- En algunos casos dejamos de ver a seres muy queridos.
- Nos enfrentamos a "retos" que nos producen desazón: exámenes, trabajo, compañeros, jefes...
- Nos enfrentamos a momentos de tedio: se acabaron las terrazas y a casita, que llueve.

Ya según sean nuestras circunstancias habría, lógicamente, más numerosos y más concretos motivos. Pero lo importante en este caso es REACCIONAR ante esto conmigo misma (no mandando al jefe al agua-lejos que a la larga no me favorece jajaja). Y para eso tengo que poner en marcha un DOBLE MECANISMO:

1. Empezar con mi persona un DIÁLOGO INTERIOR que me ayude a identificar las causas de ese hastío otoñal por así llamarlo. En algunos casos estará clarísimo (echo de menos a mi pareja), en otros no tanto, pero todos tienen, sino soluciones directas, PALIATIVOS para sobrellevarlos mejor.
Para esto, algunas preguntas útiles que me puedo plantear son...
  • ¿Qué me desazona/desanima/produce apatía? Indudablemente es algo que no marcha bien. No os voy a decir que a mí me encante enfrentarme ahora a nuevos compañeros, hacer los horarios, conocer a los nuevos nenes...pero no me desazona: lo veo como un reto. Si lo hiciese, sería señal de que hay algo que no marcha como debiese. Y debo encontrarlo, para amañarlo en la medida de mis posibilidades, obviamente.
  • ¿Es a nivel doméstico, profesional, familiar, de pareja?
  • ¿Es "no específicado"? (¿paso por una "evolución personal" en que le doy vueltas a todo y no sé por donde tirar?)
  • ¿Tiene que ver con algo que añoro... o con algo que temo?
  • ¿Hay a cambio, otras cosas que me ilusionen, que me den satisfacción o seguridad? ¿Tienen más o menos peso que lo anterior?

2. Buscar dentro de mí y PONER EN MARCHA los mecanismos que me hagan afrontar esos motivos de otra manera:

- AUTOMOTIVACIÓN (motivación de logro): Necesito impulsarme hacia algo que me guste, que me haga sentir bien: un curso de idiomas, apuntarme al gimnasio, participar en una asociación. Si mi trabajo no me va como deseo o estudiar muchas horas me desanima, necesito BUSCAR INTENCIONALMENTE un aliciente para mis días.

- SEGURIDAD EN MÍ MISMA: Si lo que me ocurre es que me dan yuyu los retos (nuevo curso, cambio de trabajo, novedades amorosas...) necesito llenarme de fuerza y fe en lo que puedo conseguir. O al menos, si me falla aquí mi seguridad, en todo lo que voy a invertir en hacerlo. A veces no es fácil decirnos "voy a sacarme este curso porque sé qué valgo", pero el pensar "voy a intentarlo con todas mis fuerzas, porque es una meta que tengo" facilita la visión de esos escalones que nos toca subir.

- RELAJACIÓN: ¿Y si lo que me ocurre es que el oleaje de responsabilidades que se me viene encima (otra temporada) me abruma? Necesito ratos para mí misma. Ratos que me relajen. Según mi circunstancia serán de una hora, quince minutos o una tarde a la semana. Que dedicaré a darme un masaje, a leer o a mirar el techo desde el sofá si me apetece jajaja Pero un rato EGOÍSTAMENTE MERECIDO solo para mí.

...en fin, como me es imposible llegar a las situaciones de todas y cada una de vosotras; y por otro lado también me es imposible desprenderme de la subjetividad al escribir, a algunas este psicopost igual os queda muy general o lejano. Espero que no, pero en los próximos días iremos profundizando de una forma más fundamentada en esas herramientas de las que hablo.
Por supuesto, se admiten sugerencias!
Besos!

@gadirroja en INSTAGRAM