lunes, 22 de noviembre de 2010

Los ejes de la Inteligencia Emocional

Aunque sobre inteligencia emocional hemos hablado ya en este espacio largo y tendido, dado que va a ser el objeto de la próxima tanda necesitamos, por lo menos enmarcar levemente lo que significa.

Me gusta mucho cómo la autora hace referencia a un grupo de niños y las diferentes estrategias que utilizan para dar solución a un mismo problema (que en principio parecía tener una sola vía de solución), para introducir una exposición sobre las diferentes capacidades humanas.

De esta forma, y como ya hemos dicho otras veces, a menudo en nuestra historia, la “inteligencia académica” o epistemológica (referida a conocimientos) ha estado sobrevalorada frente a otros tipos de inteligencia. Y sin embargo, en la vida real, tiene más éxito quien es inteligente en más facetas, aunque no sea brillante en ninguna (¿quién es más feliz, una persona con altas capacidades en matemáticas incapaz de relacionarse o un alumno “de 5” con estupendas habilidades sociales y emocionales?).

Por eso, aunque no definamos “de libro” la inteligencia emocional, sí vamos a ver cuáles son sus componentes: de qué está formada, porque es una manera de evaluar cómo funciono yo, qué aspectos cumplo y pongo en práctica y cuáles no. Y esto es siempre una manera de mejora personal útil para todas.
Para citarlas me basaré en la clasificación de Salovey sobre los 5 ejes que la componen, aunque los desarrollo, como siempre, “a mi manera”:



…algunos aspectos importantes también para caracterizar a INTELIGENCIA EMOCIONAL:
-          Como cualquier tipo de inteligencia: no es estática ni inmutable, puede mejorarse, trabajarse, aprenderse.

…¿cómo funciona la vuestra? En el próximo post empezaremos a hablar de las EMOCIONES y su identificación, que, como hemos visto, es el primer punto de los componentes que hemos citado.

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