lunes, 1 de agosto de 2011

Pinreles de estío: Cuidados de los pies


Los grandes sufridores del verano...los pies. La sequedad hace que todos los cuidados que les hayamos podido dar en invierno parezcan desaparecidos en combate! (jajaja) y el calor hace que se hinchen, que cualquier simple paseo se convierta en las consecuencias de una caminata y que estén pesados y doloridos.

Hoy vamos a ver en un "penta-consejo" muy fácil como disminuir estos "daños colaterales" del verano, ¿les parece?

1. Mantén a ralla las durezas
Yo utilizo dos maneras básicas (y complementarias) de hacerlo, que seguro conocéis:
  • Métodos más agresivos: O lo que es lo mismo, la Sra. Piedra Pómez, conocida desde el principio de la humanidad! Lo cierto es que no la uso a diario porque (al menos yo) si consigo ser constante con todo lo demás no la necesito, pero cuando me he despistado, si se acumula piel muerta es la mejor forma "doméstica" de deshacernos de ella. En el mercado hay multitud de versiones en cuanto a "diseño" (la comodidad a la hora de usarla es muy importante) y grado de "dureza" (si la piel de nuestros pies es fina, es mejor no usar una demasiado abrasiva). Además se puede utilizar en seco, para casos más "avanzados" o en la ducha, a modo de exfoliación.
Esta con doble cara es de Mercadona y es muy cómoda de usar por el mango que trae.
Eso sí, si lo nuestro es un problema serio, va mejor la piedra-piedra de toda la vida.
  • Métodos más suaves: que yo entiendo más bien como "de continuidad". Si no tenemos durezas muy marcadas, un exfoliante para pies y una crema específica para tratarlas nos será suficientes. El año pasado probé la del Mercadona,que no me gustaba porque tenía los gránulos muy grandes (y continuamente me hacía pensar que un día me mataba en la ducha, de lo que resbala, la joía) y ahora me va mejor con esta de Dr. Scholl. Como veis, la crema específica para durezas es de la misma marca. Yo la aplico por las mañanas, tras la ducha y solo en los sitios más propensos a las durezas (talones y la parte de la planta donde apoyamos todo el peso al llevar tacones).
Tenía la foto de los productos, se me ocurrió editarla en picasa y no veas la que lié. 

Imágenes de  web, por tanto.

2. Ataca a la sequedad
También lo hago de dos maneras:
  • Hidratación suave: La que aplico por las mañanas, cuando salgo de la ducha, no uso un producto específico sino que con la misma hidratante corporal hidrato también la piel de los pies. Al menos, así no se ve tensa y seca que es algo que sucede con el agua y el calor que va a venir luego, a lo largo del día.
Si además nuestra hidratante diaria es de estas tipo "muy nutritiva", con más razón nos sirve.
Eso sí, cuidado con las chanclas (especialmente Salander y servidora jajaja).
  • "Nutrición": cuando llega la noche y tenemos los pies agotados del día, es un momento que me encanta. Hay en el mercado un chorrazo de productos específicos...pero este año no he comprado ninguno, sino que estoy aprovechando aquéllas hidratantes corporales que tenía por casa y que no usaba por ser demasiado densas. Una buena capa (no tanto que no se pueda absorver, ojo!), un buen masaje llegando a las piernas, y al dia siguiente, pies de bebé.
3. Dales un gustito de vez en cuanto
Si eres de las mías y sufres pesadez en las piernas, el estar simplemente un rato de pie o caminar en las horas de calor se convierte en una tortura. El pie se hincha, las sandalias nos aprietan y las piernas duelen que dan ganas de cortárselas a la altura de la ingle (qué fina, yo jajaja). Si esto te pasa a las 3 de la tarde, la perspectiva de una tarde entera en las mismas condiciones se convierte en una pesadilla!!
Por eso, en los momentos "de crisis" siempre me gusta tener a mano un remedio que relaje los pies. Puede ser un producto concreto, pero ojo, que hay recetas caseras la mar de apañadas para estos casos.
Este gel del Mercadona o el de Yves Rocher que tanto me gusta dejan una sensación duradera de fresquito que se agradece muchísimo.
Y esta mascarilla de Montagne Geneusse también va muy bien, aunque es algo difícil de encontrar. 
Yo la compré en el Corte Inglés.

4. Cuida también sus uñas
Ya que hablamos de los pies no vamos a olvidar su parte de coquetería ¿verdad? Y no solo de belleza se trata, también de salud. Las uñas mal cuidadas pueden traernos auténticos problemas: todas sabemos que hay que cortarlas y/o limarlas rectas para que no salgan uñeros, pero también es bueno asumir otra precaución: después del largo invierno, si nos liamos a aplicar esmaltes de colores ante la alegría del buen tiempo, la suñas pueden amarillear igual que lo hacen las de las manos (y dan una impresión horrorosa). ¿Porqué no usar la misma base protectora que usas en los dedos de las manos? Al menos nos evitaremos llegar al otoño con las uñas estropeadas, y además como estos productos cunden tanto que tienden a secarse antes de que los gastemos, es otra forma de aprovecharlos.
¿No os da caló ver esta foto?
Jajaja Es que es del blog, pero del invierno pasado.

5....sácalos siempre que puedas!!
Por que son más frescas, porque son más elegantes, más coquetas y casan mejor con cualquier tipo de prenda veraniega, las sandalias resultan el calzado ideal. Planas, o con un tacón que no dañe nuestros pies, riñones y espalda, podemos encontrar en el mercado muchísimos modelos. No hay excusa que valga para llevar los pies tapados en verano si has llegado hasta aquí, nena (leer con voz de Stallone jajaja). 

Un poquito de color y una pegatinilla graciosa, y nuestros pies lucen más salaos,
más alegres, de otra manera...

¿Y vosotras, como cuidáis vuestros pinrelines?
Un besazo!!

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