viernes, 6 de julio de 2012

Pies, pedicuras...y sandalias

Un tema recurrente del verano es el cuidado de los pies. Siempre digo que en invierno, por aquello de los calcetines, botas y demás elementos calentitos, parece que nos olvidamos de la existencia de los pinreles, y luego llega el estío y nos sorprende con una imagen desagradable de unos pies descuidados.
Aquí tienen los míos, al natural...
Un 40 que gasto!: No doy

a basto pa' cremas jajaja


Como sufro bastante de piernas cansadas (y como soy una suavona en ese sentido, para que negarlo), suelo mantener una buena hidratación de los pies en el invierno. No obstante esto no evita que, en cuanto empiezan el calor y las sandalias, la sequedad del lugar donde vivo e incluso la cantidad de polvo, arena y tierra que hay por la zona donde camino, se me resequen los pies y a la que me descuido, aparecen esas feas grietas en los talones.
Por este motivo, hoy quería hacer un repaso rápido de los productos que uso, de las costumbres que tengo, y de como me gusta lucir los pies en esta época...

1. Cuidados generales.
Son sencillos, pero efectivos y se pueden resumir en dos pasos:
  • Mantener la hidratación óptima todo el año. Lo cual consigo, básicamente, gracias a un truco: siempre tengo un bote de hidratante en la mesita de noche. Muchas veces utilizo un producto específico para los pies pero otras veces uso otro recurso: cuando me canso de una hidratante corporal o de manos porque se me hace pesada o porque simplemente aparece un resto por el baño, lo pongo allí y al tumbarme, cansada de todo el día, a la vez que me hidrato los pies (y me doy gustito), voy gastando ese producto que estaba a riesgo de estropearse.

Otra pamplina que hacemos a menudo, pero que es agradable y surge efecto es hacer un "sesenta y nueve de pies". Que nadie se escandalice, que no os voy a desvelar aquí ningún detalle escabroso de mi vida en pareja: simplemente nos ponemos uno al derecho, otro con los pies en la cabecera y nos masajeamos mutuamente. Es agradable, cariñoso y mejora sin duda el aspecto de los pies, así que ya saben ;)

  • Cuidar las uñas: Afortunadamente no son conflictivas. No tienen a encarnarse ni nada por el estilo (esto es doloroso y sufrido para mucha gente). No obstante, intento siempre limarlas de manera que no queden muy cuadradas pero tampoco en redondo, ya saben que de esta forma evitamos posibles problemas con su crecimiento. En el caso de los pies suelo utilizar una lima de esas más gruesas de cartón duro, me resulta más cómoda y rápida que la de cristal y como siempre las uñas de los pies suelen ser más duras que las de las manos, no me da problemas.En invierno no las suelo pintar, reconozco que me da pereza ya que no voy a lucirlas, y en verano aplico una base protectora, el color que me apetezca y un poco de brillo.

Como ven, es una rutina sencilla, pero les aseguro que es fácil de cumplir y efectiva a un tiempo.

2. Un producto para cuidar en profundidad.

Seguro que han advertido que no les he hablado arriba de exfoliación. Esto no quiere decir que no la haga, pero la verdad es que no es fácil encontrar productos específicos para ello en grandes superficies. Yo he probado básicamente un par de marcas (deliplus y neutrógena) pero aunque me gustaba la comodidad de usarlas en la ducha, me incomodaba la sensación de poder partirme la crisma en cualquier momento.
Por ese motivo, cuando descubrí estos calcetines exfoliantes de Iroha, pensé que podría ser una manera novedosa, diferente y práctica de hacer la exfoliación.
  • ¿En qué consisten?¿Cómo se usan?

Más que unos calcetines, son una "funda" para los pies que utilizaremos durante 7 días de manera rutinaria. Es aconsejables tenerlos puestos entre hora y media y dos horas para que su efectividad sea máxima. Lo que hacía yo era aprovechar el rato de por la noche, viendo la tele o leyendo para utilizarlos. A la hora de ponerlos, como son talla única, no se ajustan totalmente al pie. Si quieren un consejo, una manera muy práctica de tenerlos puestos y estar cómodas es ponernos sobre ellos unos calcetines finos. Eso sí, yo lo hice esta primavera porque si ahora en plena provincia de Granada me tengo que poner unos calcetines...muero jajaja.

  • ¿Son efectivos? ¿Qué características tienen?

Si lo son, pero son progresivos. Es decir que no vamos a notar efectos inmediatos el primer día, pero a partir del 5º día a mi me fueron saliendo pellejitos en la zona más "conflictiva" de los pies (en mi caso, talones y centro de la planta) y al cabo de la semana se me quedaron suaves, con piel nueva y lisa, muy agradable. Los ingredientes que tienen ayudan además a relajar esta zona tan sufrida: lavanda, urea y vitamina e contribuyen a aportar relajación e hidratación y los ácidos (glicólico, láctico y salicílico) realizan el efecto exfoliante. Como otros productos de esta marca, no contiene parabenos. Su precio es de 14'95, pero sus efectos duran muchísimo por lo que merecen la pena. La talla única que tienen da para un 43, por lo que es poco común que no nos vaya a venir. Los pueden adquirir en la página web de la marca donde además tienen la versión hidratante y confort (a la menta) y la nutritiva y regeneradora (al melocotón).
3. Los zapatos, cómodos pero bonitos, eh?

En verano soy usuaria básica de tres tipos de zapatos...

  • Sandalias planas:
Con la baza de que son muy abiertas (y por lo tanto fresquitas y atractivas) y cómodas, tiro mucho de ellas. Eso sí, puntualizando que no las uso para cuando voy a caminar mucho. El calzado totalmente plano en largas caminatas es nocivo para la espalda, caderas etc. A mi personalmente, y más si es del tipo "hawaiana", me da un dolor de riñones terrible si camino mucho rato con ellas. Por eso intento utilizarlas cuando no me voy a dar un "panzón" de andar.
Estas sandalias las uso muchísimo a diario por lo cómodas que son...

Y si me da tiempo de conjuntarlas con una pedicura en los tonos de los adornos, más mona queda!!


  • Cuñas:

Pese a que confieso que cuando empezaron a ponerse de moda, no me llamaban la atención en absoluto, caí rendida a su comodidad y sobre todo, a su estilo coqueto. Uso muchísimo estas a las que les veo un aire muy cincuentero que me encanta...


  • Tacones; muy discretos:
Una buena opción para vestir con tacones es la clásica francesa en los pies.
Eso sí, con las uñas lo más cortas posible: no soporto a esas famosas que llevan "garras" para hacerse la francesa!! jajaja
Muchas ya saben que soy incapaz, sea la estación que sea, de utilizar un tacón de más de 8 cm. Pero en verano es peor aún: el zapato alto y el calor que tiene a hinchar los pies, puede convertir unas sandalias de tacon en un instrumento de tortura, porque las tiras terminan por clavarse en la delicada piel de los pies.


Por eso me encantan mis dos pares de sandalias de "más vestir", que ya han salido varias veces en los outfits de este blog: son bonitas y elegantes, sencillas, combinables...y sobre todo, cómodas. Aqui tienen unas blancas con tachuelas al as que también doy mucho juego. Como ven, el taconcito es muy prudente, pero "viste" lo justo.

¿Y ustedes, como cuidan sus pies?¿Conocían los calcetines de Iroha? ¿Qué tipo de zapato suelen usar más en verano?
BESOS!!

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