viernes, 9 de noviembre de 2012

El truco de mi máscara favorita...era el pincel ;)

Así me quedé yo, pero en feúcha...cuando hice este descubrimiento. Y acto seguido, pensé "Esto tengo que contarlo en el blog". Pero no adelantemos acontecimientos...que todo descubrimiento tiene una historia y esa es la que quiero contarles hoy...

1. Los preludios...la semilla de la duda
Resulta que un buen día andaba yo charlando con mi amiga Miss Potingues y me quejaba de que una de mis máscaras favoritas (la Dior Show Extase) tocaba a su fin y no había encontrado sustituta a mejor precio, pese a muchas pruebas. Entonces ella, que es un pozo de sabiduría de aprovechamientos potinguiles, me dijo "¿Has probado a utilizar el goupillón con otra máscara?". Y probé, pero no me convenció el resultado. En el caso de la máscara de Dior, es la fórmula del producto la que se lleva todo el mérito.
Pero hace unas semanas, se me acabó mi "otra" máscara favorita: La Eyeko Big Eyes, que alarga muchísimo, espesa una barbaridad y el único contrapunto que tiene es que resulta algo pesada de desmaquillar, pero se lo perdono porque el efecto (en mis ojitos, al menos), es espectacular. Ni la Doll Eyes de Lancome, ni la They're real de Benefit, ambas aclamadísimas por las usuarias, me dan a mi lo que busco.
Cepillo (o goupillón) de la de Eyeko.
...entonces, se me encendió la "lucecita"...¿Y si pruebo el goupillon de esta con otra máscara?

2. El aguijonazo: la moda de los gupillones gigantes

Hacía unas semanas había recibido la Play it Big, de Astor. No la reseñé porque no me pareció nada especial ni para malo, ni para bueno. Simple, y llamente... ME HORRORIZAN ESOS CEPILLOS GIGANTES que últimamente están poniendo en más de una máscara.
No sé ustedes, pero servidora, de ojos y pestañas más que discretos, se siente muy incómoda utilizando tamaños goupillones...no llego bien y siempre tengo la impresión de que acabaré arruinando el maquillaje o, lo que es peor, saltándome un ojo jajaja!!
Mega-cepillo de la de Astor.
3. 2 + 2 son cuatro: la mezcla perfecta (y barata!).

Pues ya les digo, un par de neuronas de mi ajetreada materia gris debieron de conectar casualmente, y me dije "¿Y si pruebo el cepillo de la de Eyeko con el producto de la de Astor?"
¡EUREKA!

Las pestañas quedan IGUAL que cuando usaba la de Eyeko, con la ventaja de que la de Astor cuesta la mitad, la puedo adquirir en una perfumería física y encima, se desmaquilla mucho más fácilmente que la anterior.

Imagino que, tras semejante diatriba, ustedes se habrán preguntado "¿Y no has probado con ninguna más?". Pues sí, pero no me da los mismos resultados. He probado, por ejemplo, con la última que compré de Essence (la Get Big Lashes)...y no se produce el milagro: sigue siendo una máscara apañada, para diario. Así que parece ser que (en mi caso) la" mezcla milagrosa" se produce solo con las anteriormente combinadas (ya que la de Dior tampoco dió los resultados esperados).

Ante esto, lo único que les recomiendo hoy es que EXPERIMENTEN con los cepillos de sus máscaras favoritas, porque se pueden llevar la sorpresa de que su "mérito" esté en el cepillo, y bien lavadito, con otra máscara asequible, consigan buenos resultados como a mi me ha sucedido.
BESOS!!

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