viernes, 3 de mayo de 2013

Un poquito de trópico: Hoy, pitanga.


Hoy nos despedimos de los looks tropicales con una fruta un poco más original, en este caso: se trata de la pitanga, una especie también llamada grosella (a mi personalmente, me suena muchísimo más por este nombre), que se caracteriza por sus golosos tonos rojizos, desde el rojo más anaranjado y apagadito, al más potente de los burdeos.

La pitanga es originaria de algunos países de América del sur, aunque también se cultiva en ciertas zonas de Asia, y su fruta, que se consume tal cual o en mermeladas, tiene el punto ácido propio de algunas bayas. Además, la infusión de sus hojas tiene propiedades digestivas, diuréticas y de acción calmante para las afecciones de garganta. En cosmética se utiliza como astringente para la grasa capilar. 


Para plantear un look en estos tonos quería jugar con los arriesgados rojos, así que de nuevo me dirigí a mi paleta de 120 colores que, como les explicaba en el post de la piña, tiene tonos rojizos, naranja y terrosos muy variados.


En el look de ojos tenía intención de utilizar un rojo anaranjado, pero temiendo que su efecto diese un aire cansado a la mirada, decidí comenzar por uno más satinado y "aframbuesado" (con más rosa) en el lagrimal, y reservar el rojizo anaranjado para el centro del párpado, como pueden ver en las imágenes.

Como siempre que hacemos un degradado, el rojo más oscuro que en este caso era más bien burdeos, lo reservé para el último tercio. De nuevo encontramos un toque de verde a ras de pestañas inferiores, recordando levemente a las hojitas de estos frutos.
Finalmente, "cerré" el trazo del delineado del lagrimal al rabillo, para aislar un poco el ojo del rojo, que como les digo otras veces, es un truco para evitar también que estos tonos tan atrevidos no nos queden favorecedores. Aplicamos máscara y ya estamos listas.

Para el look de rostro quería mantener ese juego entre rojos y naranjas, así que utilicé el Taj Mahal de NARS en las mejillas...
y para los labios reservé un tono más rojizo, el labial 102 de LOLA.


Como ya han visto, en esta ocasión, como no tenía ningún motivo ni placa que se asemeje ni por asomo a la forma de las pitangas, hice una sencilla manicura con topitos en los diferentes tonos del look que, pese a su sencillez, me ha gustado por simpática y resultona...



Estos fueron los esmaltes utilizados:



...y eso es todo. ¿Conocían la pitanga?

BESOS!

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