viernes, 19 de julio de 2013

El coronel no tiene quien le escriba

Gabriel García Márquez, un grande de la literatura. Conocido, ante todo, por su novelón "Cien años de soledad", y sin embargo, la obra que les reseño hoy a mi me llegó al alma por su tono triste y muy emotivo. Les dejo hoy con un look inspirado en ella, y como siempre, mis impresiones sobre su lectura.

1. García Márquez: 
Este prolífico colombiano que sigue lúcido y publicando a sus ochenta y seis primaveras, es considerado en vida uno de los grandes clásicos de la literatura hispana. Practica un estilo literario denominado "Realismo mágico" que se caracteriza por el uso del estilo y la presentación de sucesos y acontecimientos extraños como circunstancias que suceden dentro de un encuadre realista, "normal".
Se le supone como fin la expresión de emociones más que la misma provocación de éstos, sin embargo yo les digo que a mi sus obras me emocionan, y mucho. Especialmente la que vemos hoy.

Como primer paso del look, dentro del tópico de reflejar el grado militar que ostenta el protagonista, he querido también combinar los tonos de una manera que evoquen gravedad y tristeza, por lo que he usado el tono más claro (verde militar) en acabado mate, y he dejado el satinado para la cuenca.



2. El coronel no tiene quien le escriba:
Es una novela muy corta en la que no encontramos el característico estilo de Gabriel García Márquez, y el mismo dijo en una ocasión que solo quería retratar el sentimiento de desasosiego que se produce cuando uno espera. Y esto es lo que sucede al protagonista de esta novela, que es un militar retirado y empobrecido de setentaytantos que espera día a día la llegada de una misiva que nunca llega.
La esperada carta no es otra cosa que una mejora de su pensión. Mientras pasan los días, nuestro protagonista busca una manera de ir alargando el tiempo consiguiendo ingresos con el entrenamiento de un gallo. Parece que es el único momento de esperanza de mejora que tiene, y entre un día y otro, sobreviene el final de la novela que, obviamente no les voy a desvelar.


Desesperación, rutina y la añoranza del tiempo en que se sintió útil, en que su futuro aún estaba por escribir, en que un abanico de posibilidades se abría ante él. Os aseguro que, aunque mayor y hombre, me identifiqué muy bien con los sentimientos del personaje gracias al don de las letras que tiene este autor.
Como ven, acompañé el look de ojos con una manicura tipo "camuflaje" que es la primera que hago. Los labios, cálidos, son el único guiño a esos momentos de esperanza que, a pesar de todo, a veces acompañan a nuestro protagonista.

Les dejo con los potis utilizados...


¿Han leído esta pequeña novela? Breve y sin embargo, de las que más me ha emocionado.
BESOS!!

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